Ni Irene Lozano ni el CSD han enviado a ningún equipo a Segunda B

Estamos leyendo en algunos medios un infundio que no podemos pasar por alto: afirman, sin ruborizarse, que Irene Lozano, presidenta del CSD, ha enviado al Dépor a Segunda B.
Los que entendemos un poco de esto sabemos, no sólo que no es verdad, sino que es imposible. No está entre las competencias del CSD sancionar a un club con el descenso. Eso sólo lo pueden acordar los órganos disciplinarios, de la RFEF y de LaLiga, y en su caso el TAD o la justicia ordinaria, pero nunca el CSD.
No hay ninguna actuación de Irene Lozano, con quien por cierto hemos sido muy críticos, ni del CSD, en el sentido que sugieren dichas informaciones.
Es más, en este caso, en general no ha habido ningún expediente abierto al Dépor por ningún organismo que haya conducido a su descenso a Segunda B.
La aprobación del calendario por parte del CSD el pasado jueves no envía a ningún equipo a Segunda B, ni a Segunda A ni a ningún lado. Sencillamente, ante el desacuerdo entre la RFEF y LaLiga, el CSD, en uso de sus facultades, se ha visto en la tesitura de aprobar el calendario consensuado entre LaLiga y AFE para que no se demore el ya de por sí retrasado -por el COVID- comienzo de la próxima temporada. Eso es todo. De ahí no se deriva ningún descenso ni ningún ascenso, ni implica que el CSD haya tomado partido por LaLiga y no por la RFEF.
Tampoco cabe deducir que la absolución del Fuenlabrada en el expediente instruido por el juez de disciplina de LaLiga, por cierto un abogado del Estado independiente y de enorme prestigio, haya conllevado el descenso del equipo gallego, ya que, como hemos explicado, de haber sido al revés ello no implicaba la asignación de la vacante de forma automática al Dépor.
El Dépor, equipo muy querido en todo el país por sus gestas en las últimas décadas haciendo frente a los colosos de LaLiga, ha caído en Segunda B por la mala gestión de sus dirigentes exclusivamente.
In extremis, estos dirigentes, para salvar su pésima gestión, han alegado que en la última jornada de la liga regular, el 20 de julio, se adulteró la competición porque un sólo partido, el suyo frente al Fuenlabrada, no se disputó.
Según estos dirigentes, en especial su presidente Fernando Vidal, el Lugo y el Albacete habrían jugado bajo presión de saber que al mismo tiempo se jugaba el Dépor-Fuenlabrada, lo cual podría haberles hecho empatar o perder, dando por hecho, al mismo tiempo, que el Dépor hubiese ganado, sí o sí, frente al equipo madrileño (otro resultado no les servía).
Pues resulta que, efectivamente, el Dépor ganó su partido días después, pero Lugo y Albacete, al contrario de lo que alegan los dirigentes del Dépor, sabían, cuando jugaron el 20-J, que no podían especular con el resultado. Tenían que ganar, sí o sí, porque desconocían cuál sería el resultado del Dépor-Fuenlabrada y no podían arriesgarse con un mero empate.
O sea, que todos los equipos directamente implicados, incluido aquí el Numancia, ganaron sus partidos, como corresponde a todo deportista que se precie.
¿Dónde está la adulteración?
Sólo en la mente de algunas personas que intentan frenar, con argumentos insostenibles, la reacción de la afición deportivista, que es la verdadera víctima de su mala gestión, junto al conjunto de la sociedad coruñesa y gallega, dado el impacto social y económico del descenso deportivo.
La afición es la que ha estado en todo momento, y sigue en la actualidad, al lado del equipo, sea campeón de LaLiga o milite en Segunda B, y ya se está dando cuenta de cuál es la verdad de lo acontecido.
No tenemos duda de que, con otros dirigentes, pronto subirán de nuevo al fútbol profesional porque es uno de los grandes de España.























antoncendan | Sábado, 29 de Agosto de 2020 a las 18:18:27 horas
Por fin se puede leer una opinión acertada y con criterio. Lo mismo pensamos muchos aficionados, gallegos o no, de lo que ha acaecido en ese famoso caso. El Deportivo perdió la categoría a lo largo de las 42 jornadas de liga, siendo claves las tres jornadas anteriores al final del campeonato en las que no sumó ni un solo punto. Añadir que en esta campaña, antideportiva en mi opinión, la directiva del conjunto herculino no está solo. Al día siguiente de haberse consumado el descenso, sin siquiera haber jugado, un prestigioso diario gallego, que se edita en La Coruña, titulaba en primera página "Atropello al Deportivo". No tenían en cuenta para nada otras variables, tales como la obligada victoria que habrían de consumar CD Lugo y Albacete. Solamente se decía que aquello había sido un atropello a una ciudad y a un equipo. Lo peor de todo es que han conseguido que ese mensaje calase en parte de la afición, aunque hay muchos deportivistas que consideran que el descenso de su equipo ha sido justo y merecido por haber realizado una campaña nefasta. De lo contrario, hubiesen mantenido la categoría.
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