
Además del escrito de integridad de la RFEF hay denuncia del Valencia. Esto supone el nombramiento de un instructor y puede acabar sobreseyéndolo o con sanción
El Comité de Competición ha acordado este miércoles abrir expediente extraordinario a Juan Cala por el incidente con Diakhaby tras recibir informe de Integridad y también denuncia del Valencia CF.
Apertura del procedimiento que implica el nombramiento de un instructor que ordenará, conforme establece el mismo Código, "cuantas diligencias sean adecuadas".
En un plazo no superior a un mes, el instructor debe proponer el sobreseimiento o dar a conocer el pliego de cargos con las propuestas de sanciones.
En este segundo caso debe dar traslado a los interesados para que, en un plazo de diez días hábiles, manifiesten las alegaciones que consideren oportunas. Pasado ese tiempo será cuando el instructor eleve al Comité de Competición el expediente con la propuesta de resolución.
Es el órgano disciplinario federativo quien decide finalmente si ratifica o no la propuesta de instructor. Sanción que, en caso de existir, podrá recurrirse ante el Comité de Apelación y ante el TAD.
Acción considerada como muy grave
Y luego están las consecuencias disciplinarias si finalmente se prueba que existió por parte de Cala el supuesto insulto, algo que por ahora no se ha probado.
En IUSPORT ya mos hemos informado de que los vídeos que circulan por las redes sociales no prueban ningún insulto racista de Cala.
En cuanto al Código Disciplinario, considera estos actos, si es que se prueban, como muy graves según el punto c del artículo 69:
“Las declaraciones, gestos o insultos proferidos en las instalaciones deportivas, que supongan un trato manifiestamente vejatorio para cualquier persona por razón de su origen racial, étnico, geográfico o social, así como por la religión, capacidad, edad, sexo u orientación sexual, así como los que inciten al odio o atenten gravemente contra los derechos, libertades y valores de las personas”.
Además, multa de 18.001 a 90.000 euros
Es el artículo 72 del mismo Código donde establece las posibles consecuencias disciplinarias en el caso de la participación activa en actos racistas. Considerando como activa la realización "de declaraciones, gestos, insultos o cualquier otra conducta".
En el apartado uno deja claro que por la comisión de dichas infracciones podrá imponerse la "inhabilitación para ocupar cargos en la organización deportiva o suspensión o privación de licencia federativa, cuando el responsable de los hechos sea una persona con licencia federativa", como es el caso del futbolista del Cádiz. El artículo continúa exponiendo que "la sanción se podrá imponer con carácter temporal por un período de dos a cinco años..". El mismo artículo prevé una sanción pecuniaria para los clubes, técnicos, futbolistas, árbitros y directivos de 18.001 a 90.000 euros.
Podría aplicarse también el artículo 107 relativo a la represión pasiva de conductas xenófobas y que establece que la sanción será "de mes a dos años o de cuatro o más encuentros en una misma temporada". En este caso la multa económica oscila entre los 6001 a los 18.000 euros.
Dentro de este ámbito está el artículo 89 relativo a los actos notorios y públicos que atenten a la dignidad y decoro deportivo que establece una "multa en cuantía de 602 a 3006 euros, inhabilitación o suspensión por tiempo de un mes a dos años o de al menos cuatro encuentros, o clausura total desde un partido a dos meses". Y en los mismos términos se expresa el artículo 100 relativo a las conductas graves al buen orden deportivo que habla de la misma cuantía económica y una sanción entre cuatro y diez partidos.
Sanciones que siempre podrá recurrir ante el Comité de Apelación y, en última instancia deportiva, al Tribunal Administrativo del deporte.
Cala niega la acusación
El futbolista andaluz negó este martes ante los medios de forma tajante haber dicho esa expresión y, visiblemente enfadado por lo que considera "un circo mediático" y un "linchamiento" hacia su persona, incluso aseguró que tanto él como el club emprenderán acciones judiciales.
Cala, de 31 años, explicó que el origen de estos hechos radican en un lance del juego con Diakhaby y que, a raíz de un choque, el central galo le "increpa" y, tras un intercambio de palabras entre ambos, es cuando se desencadena la reacción del zaguero valencianista y la posterior retirada temporal del conjunto ché del césped del Carranza. "Me increpa, me vuelvo con aspavientos y le digo que me deje en paz y sigo para adelante. En ese mismo momento se desentiende de la jugada, se viene hacia mí y me dice que le he dicho negro de mierda, le intento tranquilizar en dos ocasiones, le digo que no he dicho eso, me empuja, se lo repito y me vuelve a empujar", evocó con minuciosidad Cala.
El central prosiguió su relato de los hechos y señaló que su compañero Fali llegó a separarlos y que es en ese momento cuando se forma la tangana, de la que él dijo que se quedó fuera porque pensó que "venía a provocar" su segunda tarjeta y que, cuando Diakhaby ve que se la saca a él, "monta en cólera y vienen las imágenes tan desafortunadas que todo el mundo conoce" con "Gabriel Paulista diciendo lo que le han dicho". Cala declaró no tener "ningún problema" en hablar "a solas" con Diakhaby y aclararlo todo, lo que consideró que debió hacerse ya en el mismo estadio, y señaló que el francés, o bien "se lo ha inventado" o lo ha "escuchado mal", por lo que abogó que se investiguen a fondo los hechos y se demuestre "la verdad".




























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