
La principal competición de clubes de Dinamarca, que se llama precisamente "Superligaen", se niega a seguir negociando con Florentino Pérez, Laporta y Agnelli, y se opone ya frontalmente a su pretensión de registrar la marca "The Super League" en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europa (EUIPO)
En noviembre de 2021 informamos de que la Liga danesa, que usa la denominación 'Superligaen', se había opuesto a la inscripción de la marca Superliga europea, que aún secundan Real Madrid, Barcelona y Juventus, en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europa (EUIPO), registro en el que la competición europea había iniciado los trámites para el registro de la marca The Super League.
La principal competición de clubes de Dinamarca se rebeló ante la pretensión del proyecto que encabeza Florentino Pérez de registrar la marca The Super League. Entendían los mandatarios del fútbol danés que ese término entraba en colisión con el de Superliga, denominación que utiliza la primera división del país escandinavo desde el año 2010.
Ante ello, presentaron un escrito de oposición en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europa (EUIPO), alegando que la similitud semántica y visual de las dos marcas induce a la confusión de sus clientes y que la nueva competición podría aprovecharse de su marca o, al contrario, dañar su prestigio.
Una vez admitida a trámite la oposición formulada por la 'Superligaen', la EUIPO abrió durante dos meses el llamado periodo de "enfriamiento", un lapso de tiempo destinado a que las dos partes litigantes puedan ponerse de acuerdo y suspender así el procedimiento.
Cuando el plazo estaba a punto de expirar, en noviembre de 2021 The Super League y 'Superligaen' enviaron a la EUIPO un documento firmado por los representantes legales de las dos partes en el que solicitaron la ampliación del plazo para alcanzar un acuerdo.
Según la normativa de la agencia europea, este documento implica la concesión automática de otros 22 meses para que las partes pacten un acuerdo definitivo, que vencía el 7 de septiembre de 2023.
Ahora bien, como advertimos en noviembre, cualquiera de las dos partes podía solicitar en cualquier momento y de manera unilateral el final anticipado de este periodo de tregua negociadora.
Pues bien, eso es lo que ha ocurrido. Según ha adelantado El Periodico de España, laSuperligaen danesa ha decidido romper de manera unilateral la tregua de dos años que se había concedido con la Superliga europea por el uso legal de esa marca para defender de nuevo su uso en exclusiva.
La principal competición de Dinamarca solicitó el lunes a la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) que retome de inmediato el procedimiento de oposición al registro de la marcha The Super League por parte de la competición que pretende impulsar Florentino Pérez.
Una solicitud que, según la normativa del organismo continental, será aceptada de manera automática en los próximos 14 días y que implica que el litigio ya no podrá ser resuelto mediante un acuerdo entre las partes.
Tras dos meses y medio de conversaciones, Dinamarca ha estimado que no hay posibilidad de un pacto que le satisfaga y ha optado por romper la baraja.
A partir de ahora, se abrirá un nuevo periodo de alegaciones y posteriormente la EUIPO tomará una decisión sobre si existe un conflicto entre las marcas registradas por ambas entidades.
Si estimara que lo hay, y puede tardar varios meses en resolver, la competición impulsada por Real Madrid, FC Barcelona y Juventus tendría que renunciar al nombre The Super League y buscar una nueva denominación.
Un golpe importante
Si la oficina europea da la razón finalmente a Dinamarca, sería un duro golpe para el ya diezmado proyecto que impulsa Florentino Pérez, dado que ahora mismo su valor se concentra en el propio término Superliga, dada la falta de apoyos del resto de grandes clubes del panorama europeo.
La liga danesa alega que la marca Superliga ostenta en su país un amplio reconocimiento previo (usa el término desde 2010, aunque su registro comunitario fuera posterior) de la que la nueva competición no nata podría extraer ventaja o, al contrario, generarle un daño reputacional.
Entienden también en Dinamarca que la normativa comunitaria les ampara a la hora de defender su tesis, pues el uso simultáneo del término Superliga para dos competiciones diferentes generará confusión entre los consumidores de su producto.
También apelan en su escrito de oposición a las similitudes gráficas entre los logotipos de ambas marcas, que consideran un elemento más de potencial confusión.





















