Viernes, 09 de Enero de 2026

Actualizada Viernes, 09 de Enero de 2026 a las 01:34:14 horas

La nueva ley del deporte, un gran retroceso respecto a las leyes de 1980 y 1990

IUSPORT IUSPORT Jueves, 22 de Diciembre de 2022
Gómez NavarroGómez Navarro

La ley del deporte aprobada este jueves es peor técnicamente que las dos anteriores y será recordada como la ley que privatizó el deporte español, rompiendo una tradición de cuarenta años. 

La Ley del Deporte aprobada este jueves en el Congreso es la tercera de la democracia, pero nos retrotrae a la época predemocrática, constituyendo un grave retroceso respecto de las leyes de 1980 y de 1990, que sentaron las bases jurídicas de la actividad deportiva de ámbito estatal en España.


Las dos anteriores sí cumplieron con el mandato del artículo 43.3 de la Constitución Española, que en el capítulo tercero del título I señala: "Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo, facilitarán la adecuada utilización del ocio".

 

Hemos pasado de una ley de solo 39 artículos, la ley de 1980, algo lógico al estar asumida como exclusiva esta competencia por las comunidades autónomas, a la ley de 2022, que llega a los 124 artículos, lo que denota el afán de este gobierno por recentralizar el deporte saltándose la Constitución. 



LA LEY DE 1980, LA PRIMERA DE LA DEMOCRACIA
 

La primera ley del deporte de la democracia fue la Ley General de Cultura Física y del Deporte, de 31 de marzo de 1980, impulsada por el exsecretario de Estado para el deporte con UCD, Jesús Hermida, a quien felicitamos y que está a punto de cumplir 90 años.

Antes de ese texto, los antecedentes legislativos en el franquismo se reducen al Decreto de 1941, por el que se creó la Delegación Nacional de Deportes (Juan Antonio Samaranch la dirigió entre 1966 y 1970), y a la Ley 77/61 sobre Educación Física, que ya mencionaba "el derecho de los españoles a la enseñanza y práctica de la educación física" y su obligatoriedad "en todos los grados de enseñanza".

La Ley de 1980 estableció las competencias del Consejo Superior de Deportes -adscrito al Ministerio de Cultura- y del Comité Olímpico Español (COE), la "obligación" del Estado de "fomentar la práctica del deporte para todos", la asignatura de Educación Física desde preescolar a bachillerato, la inclusión en el régimen de la Seguridad Social de deportistas profesionales, técnicos y entrenadores, la obligación de reservar terrenos para instalaciones deportivas en todos los planes urbanísticos y las funciones de las federaciones.


También creó el Comité Superior de Disciplina Deportiva, hoy denominado Tribunal Administrativo del Deporte, "integrado orgánicamente en el CSD pero independiente de éste y de las federaciones españolas".


La Ley fijó que, mientras en los Presupuestos Generales del Estado no se recogiera "la financiación total de la cultura física y del deporte con cargo a recursos públicos", se continuaría destinando a ese fin un porcentaje de la recaudación íntegra de las quinielas "no inferior al veintidós por ciento".

Aquella norma de 1980 abordaba el ámbito de actuación de las selecciones autonómicas, que podrían participar en competiciones internacionales, siempre que fueran amistosas y que no lo hiciera la Federación Española de la misma especialidad deportiva, "y previa autorización de ésta".

 

Nada que ver con lo que prevé la nueva ley, que abre la vía a las selecciones autónomicas a las competiciones internacionales oficiales. 


LA LEY DEL 90, EL GRAN CAMBIO EN EL DEPORTE ESPAÑOL


La Ley de 1990, impulsada por Javier Gómez Navarro, que fue presidente del CSD y luego ministro con el PSOE, fue la que cambió definitivamente y para bien el deporte español y ha permanecido vigente hasta este jueves.


La Ley del 90 distinguió por primera vez las tres grandes vertientes del deporte: la práctica lúdica, el deporte organizado a través de estructuras asociativas y el espectáculo deportivo como fenómeno de masas, "cada vez más profesionalizado y mercantilizado". La Ley quería "fomentar" la primera, "reconocer" el segundo y "regular" el tercero.


La norma pasará a la historia como la que impuso la conversión de los clubes profesionales en sociedades anónimas deportivas, una nueva forma jurídica, para poder participar en competiciones profesionales, un requisito que la nueva ley ha abolido por la presión de los partidos nacionalistas vascos y catalanes.

 

Por primera vez se reconoció en la legislación la naturaleza jurídico-privada de las federaciones, al tiempo que se les atribuyeron funciones públicas de carácter administrativo.


Y pasó a ser obligatoria la constitución, en el seno de las estructuras federativas, de ligas profesionales integradas por todos los clubes con participación en competiciones profesionales. A esas ligas se les permitió la organización de sus propias competiciones en coordinación con la respectiva federación.


Se creó asimismo la figura del deportista de alto nivel, así como la Comisión Antidopaje, "ante la necesidad de establecer instrumentos de lucha y prevención contra el consumo de sustancias prohibidas"

 

Mantuvo el Comité Superior de Disciplina Deportiva, que, tras clarificarse el reparto competencial Estado-CCAA, pasó a denominarse Comité Español de Disciplina Deportiva.

 

Una modificación posterior, en 2014, con el PP en el Gobierno, lo reconvirtió en el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) para decidir en vía administrativa y en última instancia tanto las cuestiones disciplinarias deportivas como las electorales. Un tribunal que, para desgracia de los deportistas y clubes, la nueva ley deja prácticamente sin competencias y lo reemplaza por un sistema arbitral inconstitucional. 

 

LA LEY DE 2022


La nueva Ley del Deporte fue aprobada este jueves al aceptar el pleno del Congreso todas las enmiendas procedentes del Senado, lo que puso fin a su tramitación parlamentaria. 

 

Una ley técnicamente peor que las dos anteriores y que será recordada como la ley que privatizó el deporte español, rompiendo una tradición de cuarenta años.

 

Además, a diferencia de la de 1990, que fue trabajada por Gómez Navarro y consensuada con todos los sectores y todas las CCAA, la nueva ley ha salido aprobada sin consenso, por escasos 9 votos.

 

IUSPORT lleva muchos meses alertando al mundo del deporte de las graves consecuencias que la nueva ley iba a acarrearles, por lo que no podrán alegar que no estaban avisados.

 

Y ello ocurre en un escenario en el que el Gobierno ni siquiera cuenta con un modelo para el deporte español. El propio Ejecutivo reconocíó que ha presentado una nueva ley del deporte al Parlamento sin disponer de un modelo que plasmar en dicha norma legal, a pesar de lo cual la ley ya está aprobada.

 

En IUSPORT relatamos todo lo acontecido con esta desdichada ley, con abundantes opiniones de diversos expertos, en una sección monográfica a la se que puede acceder aquí.

 

Lo que sí tenemos claro es que esta no es la ley del deporte que España necesita. 

 

-------------

IR AL ESPECIAL LEY DEL DEPORTE

 

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.114

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.