F: NoticiasdenavarraLa defensa del extesorero de Osasuna Sancho Bandrés ha asegurado que este se dedicó a elaborar el plan de viabilidad del club y a negociar la deuda con Hacienda y que le habría sido imposible conocer las salidas de dinero, ya que del día a día se encargaba el contable, Tomás López, y el exgerente, Ángel Vizcay.
La abogada Ana Villanueva ha eliminado de toda responsabilidad a Bandrés y ha pedido su absolución durante la exposición de conclusiones del Caso Osasuna, asegurando que se ha hecho una “extensión desorbitada” de sus funciones dentro de la Junta Directiva, llegándole a considerar el “ideólogo” de los hechos imputados y atribuyéndole la responsabilidad por una mera ostentación.
La letrada ha indicado que los miembros de la junta no tenían distribuidas sus funciones según aparecen reflejadas en los estatutos y que Bandrés no ejerció como tesorero, sino que se centró exclusivamente en la negociación con Hacienda, la financiación y reformulación de las cuentas anuales y corrección de irregularidades contables de ejercicios anteriores.
Su trabajo, ha explicado, se centró en las cuentas anuales y no en la contabilidad y analizó no solo los ejercicios que le ocupaban, sino también los anteriores, donde corrigió errores que arrastró hasta la temporada 2012-2013 que supusieron una aumento de la deuda con hacienda de 23 millones de euros que “no se llevan a la cuenta de resultados, sino que se reflejan en el patrimonio".
La ostentación a la que se ha referido la abogada se explica en que ella no observa “una fundamentación jurídica clara que le pueda atribuir mínimamente esa responsabilidad”, sino que considera que se le ha acusado por el mero hecho de su cargo y de pertenecer a la Junta directiva, aludiendo a este respecto al principio de responsabilidad personal.
Ha subrayado que el exgerente Ángel Vizcay mintió en su declaración, ya que Sancho Bandrés “no satisfacía los pagos ni los autorizaba, no tenía claves de banca digital y nunca controló los movimientos de caja”.
Bandrés, ha insistido, “no dio su consentimiento ni conoció ninguna de las extracciones de dinero”, ya que estas “formaban parte del día a día”.
Tampoco conoció ni consintió el recibí de 900.000 euros, ha afirmado la abogada indicando que en este asunto la acusación ha hecho un “especial esfuerzo” por “meter a Bandrés donde no hay manera de encontrarlo” al considerar acreditado su origen.
Para la letrada es especialmente importante comprender que Bandrés realizó su trabajo apoyándose en las cuentas anuales del club, y no en la contabilidad, por lo que le habría resultado imposible conocer los movimientos de dinero fraudulentos.
Aunque Bandrés fuese conocedor de la contabilidad, ha comentado la abogada, “es imposible detectar esos reintegros”, ya que “la cuenta de caja tiene casi 1.000 asientos y la cuenta de extractos de banco 5.000”.
Aún y todo, ha añadido, “si se hubieran dedicado a mirarlo no lo habrían podido detectar porque de las cantidades únicamente consta como reintegro a caja 75.000 euros porque en las demás pone traspaso entre cuentas y eso no es una salida de dinero”.
También ha negado que Bandrés tuviese ningún tipo de conocimiento de la prima al Betis y ha considerado “desolador” que la acusación “siga manteniendo las acusaciones contra él por el mero hecho de que Vizcay la siga manteniendo".























