// Google Analytics (function(i,s,o,g,r,a,m){i['GoogleAnalyticsObject']=r;i[r]=i[r]||function(){ (i[r].q=i[r].q||[]).push(arguments)},i[r].l=1*new Date();a=s.createElement(o), m=s.getElementsByTagName(o)[0];a.async=1;a.src=g;m.parentNode.insertBefore(a,m) })(window,document,'script','//www.google-analytics.com/analytics.js','ga'); ga('create', 'UA-42624090-1', 'auto'); ga('create', 'UA-284980-4', 'auto', {'name': 'canariasahora'}); ga('create', 'UA-284980-14', 'auto', {'name': 'caius'}); ga('send', 'pageview'); ga('canariasahora.send', 'pageview'); ga('caius.send', 'pageview'); // Fin Google Analytics
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Luis Nogueiro Arias
26 de marzo de 2018

Segunda División de fútbol femenino en España: necesaria reforma y proyección

Guardar en Mis Noticias.

[Img #65967]En los últimos meses se ha activado en el foro federativo la idea de reestructurar las competiciones nacionales del fútbol femenino español. El 15 de noviembre de 2017 hubo una reunión para analizar modelos a desarrollar en el seno del Comité Nacional de Fútbol Femenino, órgano interno de la Real Federación Española de Fútbol, que conforme al artículo 71 del Reglamento General organiza y dirige la actividad deportiva propia de las categorías de fútbol femenino aficionado y categorías inferiores.

 

Entre las competencias de este Comité, según previene el artículo 72 a) del Reglamento General,  está la de elevar a la Junta Directiva de la RFEF la propuesta del sistema de las competiciones que le son propias, así como las bases y normas específicas para su desarrollo, previo y preceptivo informe motivado de la Comisión de Presidentes de Federaciones de ámbito autonómico.

 

Posteriormente, en el mes de enero pasado, hubo una nueva reunión en el ámbito federativo que acordó llevar a cabo una mesa de trabajo con los diferentes estamentos y consensuar una propuesta que deberá aprobarse en asamblea general (la ordinaria está prevista para el mes de julio) o por asamblea extraordinaria si se aprobase con anterioridad.

 

Partimos de una Primera División, creada en 1988, conocida actualmente por su feliz patrocinio con el nombre de Liga Iberdrola, compuesta por 16 equipos, de los cuales descienden los dos últimos clasificados a final de temporada.

 

A diferencia del fútbol masculino no hay un ente organizador ajeno a la Federación como es la Liga de Fútbol Profesional, por lo que la Real Federación Española de Fútbol organiza la competición.

 

El siguiente escalón lo integra la Segunda División Nacional creada en 2001, compuesta por 110 equipos distribuidos en 7 grupos,  según criterios de proximidad geográfica con la peculiaridad del grupo canario que comprende dos subgrupos.

 

Los siete campeones de grupo  juegan la promoción de ascenso en dos liguillas de 4 y 3 equipos cuyos dos vencedores ascienden a la Liga Iberdrola, descendiendo a categoría regional los tres últimos clasificados de cada grupo, categorías de ámbito autonómico que se estructuran a su vez en primera y segunda categoría regional.

 

Las propuestas que se plantearon en estas reuniones eran, por una parte, la reducción de la Primera División a 12 conjuntos, a efectos de asimilar nuestra máxima categoría a otras ligas europeas y liberar en mayor medida el calendario para mejorar las condiciones de preparación de la Selección Nacional además de modificar el sistema de la  Copa de la Reina.

 

Por su parte, en Segunda División los cambios propuestos eran más drásticos por cuando se planteaba hacer una reducción de los 110 equipos actuales a 56, distribuidos en cuatro grupos,  e incluso reducir a 28 participantes en dos grupos.

 

Pues bien, sobre este punto de partida, expongo seguidamente mi posición sobre la reforma de la Segunda División del fútbol femenino en nuestro país , teniendo en cuenta la dicotomía a la que nos enfrentamos sobre primar el fútbol femenino de élite para hacerlo más atractivo, popular y económicamente fuerte o bien pensar en los intereses propios de los actuales 110 equipos participantes.

 

En esta tesitura voy a apostar por el vértice de la pirámide de este deporte, comprensivo de sus dos divisiones nacionales,  cuyo éxito competitivo y económico revertiría en las sucesivas divisiones hasta la base.

 

Me parece necesario y procedente una reducción de 110 equipos a 56 distribuyendo a éstos en cuatro grupos de 14 equipos por proximidad geográfica.

 

Los cuatro campeones disputarían una promoción por el ascenso a partido único entre el primero y el cuarto en puntuación de liga regular, por una parte,  y entre el  segundo y tercero, por otra, en un gran estadio de Primera División masculino durante un fin de semana propicio para disponer de campo y audiencia potencial.

 

Los campeones de cada partido ascenderían a la Liga Iberdrola que a pesar las reformas propuestas yo no reduciría  los 16 equipos que lo componen, esquema  que le da sello propio  a nuestra organización competitiva en España, siendo un número de equipos sostenible si comparamos con las Ligas masculinas.

 

Con esta propuesta –por supuesto, mejorada o ampliada-, se conseguiría una mayor competitividad al reducir prácticamente a la mitad el número de participantes y además con la promoción final se proyectaría un atractivo evento deportivo  al dirimirse en un gran estadio a lo largo de un fin de semana las dos plazas de ascenso a partido único entre los cuatro campeones de grupo de la Segunda División, con la emoción añadida de  una eventual prórroga o desempate por penaltis, aparte de resultar más económico puesto que sólo se jugaría un partido de promoción para ascender, con un  único viaje, a diferencia de  la actual liguilla de ascenso.

 

Esta reforma requeriría en buena lógica la creación de una segunda división b a nivel nacional para evitar que todos los equipos excluidos (nada menos que 54) no tengan que pasar a depender de las competiciones territoriales con la consiguiente pérdida  de subvenciones , si bien las ayudas derivadas del Real Decreto Legislativo 5/2015 sobre comercialización de explotación de contenidos audiovisuales de las competiciones de fútbol profesional están revirtiendo afortunadamente en todas las categorías del fútbol femenino.

 

En definitiva, la reforma es necesaria y hay que plantearla también como una oportunidad de hacer del fútbol femenino un factor más atractivo y económicamente sostenible, sin perder la esencia de fútbol auténtico que desprende propio del deporte no mercantilizado.

 

Luis Nogueiro Arias es Abogado

Enlaces automáticos por temática
Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress