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Joan Ocón Claret
26 de febrero de 2018
Pronunciamiento de la Audiencia Nacional al respecto (Sentencia de 27 de octubre de 2017)

¿Se está trabajando mientras se juega una pachanga de fútbol?

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[Img #64039]Son numerosos los eventos deportivos que se desarrollan fuera del horario laboral entre semana e incluso fines de semana. Campeonatos de Pádel, torneos de golf y fútbol, etc. Estos acontecimientos “enfrentan” entre sí a los miembros de la empresa organizadora y a sus clientes, con el objetivo claro de reforzar las relaciones y potenciar el vínculo.

 

Para ubicarnos en el asunto. Los representantes sindicales de la empresa Altadis interpusieron demanda conjunta sobre conflicto colectivo en fecha 31 de mayo de 2017 según figura en autos.  En dicho escrito y en lo referente a las actividades fuera de jornada, concretamente los partidos de fútbol, la parte demandante solicitaba que el inicio de la siguiente jornada laboral se produzca, no en el horario habitual, sino 12 horas después de haber finalizado las actividades deportivas “de carácter comercial”, y que, en consecuencia, sean consideradas dichas actividades como jornada laboral. Dicha pretensión conlleva, según la actora, a considerar accidente de trabajo cualquier accidente que pudiera producirse durante las mismas o en los trayectos hacia las mismas o hacia su domicilio


La empresa reconoció la realización del campeonato de fútbol, ALTADISCUP, entre los estanqueros y los comerciales de la empresa, si bien destacó en su defensa el carácter voluntario de la asistencia a dichos eventos (art. 31 b. de la Resolución de 13 de junio de 2012, de la Dirección General de Empleo, por la que se registra y publica el Convenio colectivo de Altadis, SA.), y que, en todo caso, los trabajadores habían sido compensados con días puentes.

 

Vistos los posicionamientos de ambas partes, la Audiencia Nacional estableció que para determinar si el tiempo que el trabajador dedica a realizar una determinada actividad debe o no ser considerada tiempo de trabajo, hemos de señalar que lo esencial no es el carácter voluntario o involuntario de las mismas, fundamentando dicha afirmación en el art. 1.1 del Estatuto de los Trabajadores, ya que, por definición, la voluntariedad del trabajo por cuenta ajena es innegable y evidente. La respuesta de la Audiencia en cuanto al cómputo de tiempo como laboral, se fundamenta en la doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, concretamente en el artículo 2.1 de la Directiva 2003/88 CE, por el cual define el tiempo de trabajo como todo período durante el cual el trabajador permanezca en el trabajo, a disposición del empresario y en ejercicio de su actividad o de sus funciones, de conformidad con las legislaciones y/o practicas nacionales y en la STJUE 10-9-2015 C266/14, que para que se pueda considerar que un trabajador está a disposición de su empresario, este trabajador debe hallarse en una situación en la que esté obligado jurídicamente a obedecer las instrucciones de su empresario y a ejercer su actividad por cuenta de éste.

 

Por lo tanto, la clave de la resolución, está en quién organiza el evento y con qué fin se lleva a cabo. En el presente, es el empresario quien programa las actividades y el objetivo de éstas está vinculado a la mejora de las relaciones entre comerciales y clientes, luego “sin perjuicio de su carácter voluntario”, el trabajador debe atenerse a las pautas del empleador. Finalmente, respecto a la hora de inicio de la jornada, es evidente que, si consideramos la realización del evento como jornada laboral, tal y como hemos visto, se activará el ya mencionado artículo 31.1.b del Convenio negociado por ambas partes, de tal forma que la hora de entrada el día siguiente deberá retrasarse para cumplir con lo que dispone el art. 34.3 párrafo 1º del Estatuto de los Trabajadores (entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente mediarán, como mínimo, doce horas).

 

A mayor abundamiento, y para acabar, en mi opinión, considero que un factor determinante en lo fallado por la Audiencia Nacional, es concretar qué personal de la empresa participa del torneo, en éste caso, los comerciales de la misma. Por lo tanto, el hecho de que los partidos se disputen entre los comerciales de la empresa y sus clientes, hace aún más evidente si cabe el objetivo empresarial vinculado a la actividad laboral del departamento comercial de la Sociedad Altadis, SA, hecho que acentúa el carácter laboral del evento.

 

Joan Ocón Claret

Abogado especializado en Derecho Deportivo.

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