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Jose´Francisco Redondo Garrido
30 de enero de 2018

Negociación ACB-ABP: hacia un marco de contratación más globalizado

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[Img #61964]INTRODUCCIÓN

 

El pasado 22 de enero, Alfonso Reyes, Presidente de la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP), intervino en el programa radiofónico Tirando a Fallar (1) de la emisora esRadio para hablar sobre el estado de las negociaciones del nuevo Convenio Colectivo entre ACB y ABP.

 

Durante su intervención, el presidente de la ABP se pronunció, entre otros temas, sobre la ampliación del número de extracomunitarios permitidos en cada plantilla de la Liga Endesa, desvelando que la ACB ha puesto sobre la mesa la posibilidad de liberalizar por completo este extremo, pasando de 2 a 8 extracomunitarios por plantilla, eliminando en la práctica la diferencia entre jugadores de países pertenecientes a la Zona FIBA Europa o que tengan suscrito un acuerdo de  igualdad de trato en las condiciones de trabajo con la Unión Europea (como el famoso acuerdo Cotonou), de los jugadores procedentes del resto de los países.

 

 

APROXIMACIÓN AL ACTUAL MARCO DE CONTRATACIÓN

 

El marco de contratación que se encuentra vigente en la actualidad, se firmó sobre la base de lo dispuesto en la Resolución del Consejo Superior de Deportes de fecha 16 de Julio de 2014, que se publicó en el Boletín Oficial del Estado de fecha 17 de Julio de 2014 (2) y a través del cual se establece el número mínimo de jugadores de formación en las competiciones oficiales de carácter estatal de la modalidad deportiva de Baloncesto, cumpliendo de este modo con los compromisos internacionales adquiridos por el España.

 

En dicho acuerdo se establece, para la Liga Endesa, que en plantillas integradas por entre 8 y 9 jugadores, deberá haber un mínimo de 3 jugadores de formación y, en plantillas de entre 10 y 12 jugadores, un mínimo de 4.

 

En concordancia con la citada resolución, la Liga ACB, la Federación Española de Baloncesto (FEB) y la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP) acordaron que el marco de contratación respetase las siguientes proporciones: En plantillas de 11 jugadores, un mínimo de 4 jugadores de formación y un máximo de 2 jugadores extracomunitarios, ascendiendo a 5 el número mínimo de jugadores de formación en el caso de las plantillas integradas por 12 jugadores (3).

 

En conclusión, en la actualidad, las plantillas de la Liga Endesa podrán estar compuestas por un máximo de 7 jugadores no de formación, de los cuales, como máximo dos podrán ser extracomunitarios, siendo el resto procedentes, bien de países de la Zona FIBA Europa, bien de países que tengan suscrito un acuerdo de  igualdad de trato en las condiciones de trabajo con la Unión Europea.

 

 

ARGUMENTOS A FAVOR DE LA LIBERALIZACIÓN DE LAS PLAZAS DE JUGADORES NO DE FORMACIÓN.

 

En primer lugar, a la hora de hablar de una liberalización en la composición de las plantillas participantes en la Liga Endesa, hay que distinguir correctamente entre los jugadores de formación y el resto.

 

En lo que respecta a los jugadores de formación, éstos están definidos en el artículo 28 del Reglamento General y de Competiciones de la Federación Española de Baloncesto como “todo jugador que, siendo ciudadano comunitario o de cualquier país que tenga tratado de asociación o similar con la UE que incorpore una cláusula de no discriminación por razón de la nacionalidad en las condiciones de trabajo, y que entre su primer año de categoría cadete y su primer año de categoría senior (ambos inclusive) haya estado inscrito con cualquier club afiliado a la FEB en un período, continuado o no, de 3 temporadas”.

 

La obligación de que cada plantilla tenga 4 o 5 jugadores de este tipo es, en mi opinión, indiscutible, ya que tiene incidencia en dos frentes de vital importancia para el desarrollo del baloncesto nacional. En primer lugar, hace que los clubes destinen más recursos al trabajo de cantera, ya que encontrar jugadores que reúnan estas características y con la calidad suficiente para competir al más alto nivel, es un punto estratégico clave para sus resultados en competición, y en segundo lugar, este trabajo por parte de los clubes a nivel cantera incide directamente en el nivel de las selecciones nacionales en campeonatos internacionales, cuyos resultados en los últimos tiempos están siendo sobresalientes.

 

Sin embargo, una vez aclarado que el cupo de jugadores de formación debería mantenerse, la cosa cambia respecto a las limitaciones que recaen sobre el número de extracomunitarios dentro de las plazas de no formación.

 

La ampliación del número de jugadores extracomunitarios parece estar ahora sobre la mesa y se pueden esgrimir varios argumentos para defender, no solo su legitimidad, sino incluso su conveniencia, entre los que destacan los siguientes:

 

  • Orígenes del juego y localización del talento.

 

El baloncesto, nació en 1891 en Estados Unidos y la tradición y relevancia que el baloncesto ha alcanzado allí no es comparable con ningún otro país del mundo.

 

De hecho, la estructura organizativa del baloncesto americano, en la que destacan la NBA y la NCAA (Liga universitaria), además de otras Ligas con relevancia económica como la G-League (Liga de Desarrollo), ha ocasionado la proliferación de multitud de profesionales del baloncesto originarios de los Estados Unidos.

 

Por lo tanto, limitar a dos el número de extracomunitarios hace que los equipos participantes en la Liga Endesa vean sesgada su capacidad de participar en el mayor mercado de jugadores profesionales.

 

  • Adaptación a las nuevas tendencias del mercado NBA

 

En la actualidad, los equipos pertenecientes a la NBA, han puesto sus ojos en el mercado del viejo contiente, contratando tanto a jugadores contrastados a nivel europeo, como ha sucedido este mismo año, entre otros, con Teodosic o Bogdanovic, como a las mayores promesas de nuestro baloncesto, para que desarrollen allí sus habilidades de una forma más acorde con el baloncesto americano (Hezonja, Abrines, Willy y Juancho Hernángómez…)

 

Esto conlleva dos consecuencias principales; por un lado, el descenso del nivel del baloncesto europeo, que no puede competir económicamente con los contratos ofrecidos por la NBA, pero también, por otro lado, que la cantidad de jugadores americanos que no han encontrado su sitio en la NBA haya aumentado, quedando disponibles para su desembarco en Europa.

 

Consecuentemente con esto, parecería lógico aumentar la posibilidad de los clubes españoles de acudir al mercado americano, facilitándoles encontrar los recambios a los jugadores que han salido en busca de mejores contratos y adaptándose de esta forma a los flujos de mercado que se marcan desde la NBA.

 

  • Situación de facto de algunos jugadores extracomunitarios

 

Debido a la limitación de dos extracomunitarios por plantilla, muchos jugadores americanos han buscado pasaportes de otros países europeos o con convenio, para aumentar su cotización en nuestro mercado.

 

Así, muchos de los grandes jugadores americanos que han participado en nuestra primera división baloncestística lo han hecho bajo el amparo de pasaportes de diversos países como Montenegro, Eslovenia, Azerbaiyán o Macedonia, además de otros casos menos deseables, que han acabado acarreando problemas judiciales a los jugadores.

 

Esta situación, no hace sino empeorar las condiciones de vida de estos jugadores, que tras una campaña llena de partidos con sus clubes, deben acudir a participar en torneos internacionales con selecciones que no tienen ningún tipo de relación con su país de origen, pero que les proporcionan un pasaporte que les permite no ocupar plaza de extracomunitario en sus clubes.

 

  • Aparición de otras ligas dispuestas a reclutar talento

 

Tal es el caso de la Liga China de Baloncesto (Chinese Basketball Association, más conocida como CBA), la cual se ha presentado en los últimos años como una alternativa muy sólida a Europa para los jugadores americanos que salen de la NBA, al ofrecerles mejores condiciones contractuales.

 

CONCLUSIÓN

 

A tenor de lo que se ha venido exponiendo con anterioridad, parece que la liberación, o en su caso, la flexibilización de las limitaciones en cuanto a la presencia de jugadores extracomunitarios en las plantillas de Liga Endesa, tiene una base sólida que permite pensar en que, con este cambio, se producirían una serie de beneficios que ayudarían, por un lado a mejorar las condiciones laborales tanto de los jugadores de baloncesto no comunitarios que estén ya participando en la Liga Endesa, liberándoles de la necesidad de buscar pasaportes comunitarios, como de aquellos que aún no se encuentren aquí, aumentando sus posibilidades de encontrar un trabajo en España, al igualar su condición con el resto de jugadores que no reúnan los requisitos necesarios para ser considerados como jugadores de formación a efectos de nuestra legislación.

 

Además, por otro lado, los clubes tendrán la posibilidad de cubrir las vacantes de su plantilla con un número muy superior de jugadores, siendo esto potencialmente beneficioso para el espectáculo y la proyección internacional de una liga que, en los últimos tiempos, ha perdido cierta visibilidad en el panorama mundial.

 

En todo caso, e independientemente de estas consideraciones, sería deseable que tanto ABP como ACB puedan llegar a un acuerdo lo antes posible, para así poder seguir disfrutando, sin sobresaltos, de la segunda mejor liga de baloncesto del mundo.

 

REFERENCIAS

  1. Se puede escuchar AQUÍ
  2. El BOE de fecha 17 de Julio de 2014 se puede consultar AQUÍ
  3. La nota mediante la cual la ACB anuncia el acuerdo del nuevo marco de contratación se puede encontrar AQUÍ

 

José Francisco Redondo Garrido

 

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