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Álvaro Martínez y Silvio Bogliari
8 de enero de 2018

Posibles consecuencias del caso Griezmann

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Análisis de las posibles consecuencias de la ruptura unilateral de un contrato entre un club y un jugador antes de su terminación y de las potenciales sanciones al club que ha inducido dicha ruptura

[Img #60502][Img #60503]El Atlético de Madrid ha acudido ante FIFA en lo que se ha denominado ya cómo el “caso Griezmann”, con el objetivo de hacer valer sus derechos frente a este organismo por los supuestos contactos entre el entorno de su jugador y el F.C. Barcelona. Sin embargo, cómo planteamiento inicial, habría que describir cual es la situación concreta del caso y por qué se origina toda esta controversia.

 

El pasado mes de junio, el Tribunal Arbitral du Sport (“TAS”) confirmó la sanción impuesta por FIFA al Atlético de Madrid en relación con los fichajes de menores y por la cual se le prohibía al club precisamente de realizar fichajes hasta este mes de enero. Los argumentos de FIFA se basaban en que el Atlético de Madrid infringió los artículos 19.1 y 19.3 del Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de Jugadores (“RETJ”) sobre protección de menores y el TAS no admitió el recurso del club colchonero, confirmando por tanto la resolución del máximo organismo del fútbol a nivel internacional en lo que se refiere a las restricciones en la contratación de los menores de edad.

 

Por este motivo, el Atlético de Madrid decidió renovar a su jugador estrella, el francés Antoine Griezmann hasta el año 2022 y, fruto de dicha renovación, además de elevar la cifra de su cláusula de rescisión  a 100 millones de euros, estableció que hasta el 1 de septiembre de 2018 (día posterior al cierre del mercado estival de fichajes) dicha cláusula sería, empero, de 200 millones de euros. El objetivo del Atlético de Madrid era, de alguna forma, “blindar” a su jugador más importante durante el ultimo periodo de fichajes en el que iba a imperar la sanción.

 

A raíz de este hecho puede intuirse que el club es perfectamente conocedor de la intención del jugador de salir a otro club (entre los que claramente se encuentra el F.C. Barcelona) en el corto plazo.

 

Dicho esto, el problema surge porque el RETJ establece que los clubes interesados en un determinado jugador de otro club, deberán notificar a dicho club su intención de iniciar negociaciones con el futbolista en cuestión. Concretamente, en el articulo 18.3 RETJ se determina que “un club que desee concertar un contrato con un jugador profesional debe comunicar por escrito su intención al club del jugador antes de iniciar las negociaciones con el jugador. Un jugador profesional tendrá la libertad de firmar un contrato con otro club si su contrato con el club actual ha vencido o vencerá dentro de un plazo de seis meses. Cualquier violación de esta disposición estará sujeta a las sanciones pertinentes”. Es decir, según lo aquí dispuesto, el F.C. Barcelona en este caso debería haber comunicado por escrito al Atlético de Madrid su intención de iniciar las negociaciones con Antoine Griezmann, si efectivamente se demostrase que dichas negociaciones existieron.

 

Las sanciones pertinentes derivadas del incumplimiento de lo anterior se recogen en los apartados 3 y 4 del art. 17 RETJ, en los que se hace referencia a la necesidad de que exista “justa causa” para la resolución anticipada del contrato. De lo contrario, tanto el club cómo el jugador se verían expuestos a recibir una sanción económica, así cómo la prohibición al club de inscribir jugadores durante dos períodos consecutivos de mercado y al jugador de disputar partidos oficiales durante máximo cuatro meses. Esta fue la forma en la que se resolvió en conocido “caso Mexès” (1), y con el que se han comparado los hechos. A pesar de ello, la principal diferencia entre este supuesto y el caso Mexès reside en que en el segundo, el jugador efectivamente firmó un contrato con la Roma cuando todavía militaba en el Auxerre. Por tanto, entendiendo que no está capacitado para tener dos contratos en vigor al mismo tiempo con dos clubes distintos, debería haber alegado la mencionada “justa causa” para la resolución de su contrato con el club francés y, posteriormente, haber celebrado el acuerdo con el club italiano.

 

Lo que ocurre en el presente caso Griezmann es que, a diferencia de lo que sucedió en la disputa entre la Roma y el Auxerre, en nuestro caso la normativa FIFA no es de aplicación ya que tal y cómo se dispone en el articulo 1.2 RETJ “la transferencia de jugadores entre clubes de una misma asociación está sujeta a un reglamento específico, redactado por la asociación correspondiente”. Es por ello por lo que esta controversia (al tratarse de dos clubes españoles) debería resolverse utilizando cómo marco jurídico la normativa española. El matiz fundamental dicho esto, es que en España resulta aplicable el Real Decreto 1006/1985, de 26 de junio, por el que se regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales (“RD 1006”) y en este cuerpo normativo se recoge la posibilidad de que un deportista profesional extinga voluntariamente la relación laboral que le vincula con el club mediante el pago de la correspondiente clausula de rescisión (artículos 13(i) y 16 RD 1006). Esto implica por tanto, que en todo caso cualquier jugador está a menos de los “seis meses” que determina FIFA para el vencimiento de su contrato, ya que en cualquier momento puede abonar el importe de la cláusula de la rescisión e inmediatamente se entendería resuelto su contrato.

 

Otros asuntos equiparados por la prensa al caso Griezmann serían el “caso Bangoura” (2) o el “caso John Jairo Culma” (3). En lo que se refiere al primero, se trataba de un jugador guineano al cual el club le anuló la inscripción federativa incluso dándole su numero a un jugador recién fichado, encontró un entrenador hostil (4) y se produjeron retrasos en el pago de parte de su salario, por lo que resulta comprensible que el jugador contactase con otros clubes para buscar una salida. Asimismo, en el segundo de ellos, el jugador alegó el impago del “signing bonus” cómo justificación para firmar un nuevo contrato con otro club. Las alegaciones del jugador ante FIFA tampoco fueron suficientes y, de igual manera que Mexès, fue sancionado consecuentemente.

 

En cualquier caso, la conclusión a este respecto, analizada la jurisprudencia del TAS, es que ésta no es unánime a la hora de resolver en todo aquello relacionado con las sanciones deportivas del mencionado articulo 17 RETJ. Además, tal y cómo han defendido voces autorizadas de la materia cómo es el caso de José Paéz, ex asesor jurídico de FIFA, este ente internacional no llegará a intervenir puesto que no existe un “precedente similar” en el que se haya sancionado una conducta así. Y es que, a pesar de que en este supuesto se pueda concluir que no resulte de aplicación la normativa FIFA, en caso de ser aplicable, habría que analizar si al conducta del F.C. Barcelona está tipificada y, por tanto, podría considerarse cómo ilegítima y acarrear las referidas sanciones, algo que es, cómo mínimo, dudoso. De lo anterior se desprende que el Atlético de Madrid debería demostrar mediante las aportaciones de las pruebas pertinentes que efectivamente el F.C. Barcelona ha incurrido en dichas actuaciones ilegítimas.

 

Cómo matiz final, debería hacerse referencia tal y cómo explicaba el abogado David Díaz en el programa “El Larguero” de la Cadena Ser a que en este caso nos hallamos ante una queja y no ante una denuncia, por lo que se trata de una mera puesta en conocimiento de FIFA de la situación ante la cual existe una disconformidad y por la que, en principio, no se pretende un resarcimiento.

 

***

 

Álvaro Martínez San Segundo y Silvio Bogliari

Baker Mckenzie

Madrid

 

 

NOTAS

(4) apartado 106 laudo CAS 2013/A/3091: “The Player was prevented from training with the professional team by Mr Zenga. The latter automatically excluded the Player from all tactical trainings, video projections and every pre-game preparation. On the match days, the Player was not invited to attend and was therefore completely excluded from the daily life of the professional team”, en http://jurisprudence.tas-cas.org/Shared%20Documents/3091,%203092,%203093.pdf  

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