24 de abril de 2018
Última actualización: 07:47
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Javier Rodríguez Ten
15 de diciembre de 2017

FIFA, Villar y el día de la marmota

Guardar en Mis Noticias.

Si en Navidad son tradicionales los anuncios del Almendro o las burbujitas Freixenet, en el caso de Villar es tradicional el recurso al primo de Zumosol cuando vienen mal dadas. Recurrir, como aparentemente ha sucedido, a FIFA para que ésta coaccione con la posible exclusión del mundial a la selección de la Federación que preside, poniendo en peligro su principal fuente de ingresos (TV y patrocinadores, con los que él mismo firmó los contratos), además de la ilusión de los aficionados, retrata perfectamente todo.

Y es que en esta historia hay más de un personaje, que conviene recordar de modo enunciativo.

 

El primero de ellos es Ángel Villar, del que se ha dicho ya casi todo y respecto del cual, respetando su presunción de inocencia y su derecho a defenderse, poco hay que decir a estas alturas. Una persona acostumbrada a hacer y deshacer, como hemos visto, y también a contar con el apoyo de sus compañeros, los dirigentes de FIFA y UEFA, que han ido dimitiendo o "siendo dimitidos" por todo eso que Vds. saben. Los de ahora son otros y hay que confiar en principio que actúan de manera diferente. Villar dimitió de sus cargos internacionales al comienzo de todo esto, algún medio ha dicho que para salvar su "finiquito", que le habría podido ser retirado. Pero este comentario no va del monotema...

 

El segundo es Blatter. Creo que tampoco hay nada nuevo que decir sobre él. Este otro, siendo todavía presidente de FIFA (antes de que le "dimitieran"), amenazó en 2008 (a petición del primero) con lo mismo de lo mismo: o Villar gestionaba el proceso electoral a su modo (amparado en el "obligado" cumplimiento de un Código electoral modelo aprobado al efecto por FIFA semanas antes, qué curioso), o sin selección. Y le salió bien. Hubo canguis en el Consejo Superior de Deportes, pudo incumplir la Orden electoral de 2007 y celebrar las elecciones en el segundo semestre (beneficiándose de la estela de la primera Eurocopa de España) y perpetuar el sillón. Hasta hoy.

 

El tercero es Jaime Lissavetzky. Una persona preparada que no tuvo lo que hacía falta en aquel momento para plantar cara a los anteriores. De aquellos polvos vienen estos lodos. Si en su momento se hubiera plantado cara adecuadamente a Villar, sin dar largas y cercenar la denuncia presentada por la Federación Aragonesa de Fútbol por posibles irregularidades económicas en 2005 (de ahí viene su mal rollo con Óscar Flé) y sin someterse a las amenazas de FIFA y UEFA en 2008, la cosa habría sido de otro modo. Una debilidad cuyas consecuencias seguimos pagando.

 

El cuarto es Miguel Cardenal. Cuando FIFA amagó con actuar al comienzo del desencuentro con Villar, a raíz de los conflictos derivados del control de las subvenciones, la presentación de determinadas denuncias, etc., plantó cara y le fue indiferente la visita de los "inspectores" enviados a Las Rozas y las veladas amenazas recibidas, en sentido contrario a la etapa de Lissavetzky. De igual modo actuó ante más amenazas con el famoso Real Decreto de derechos audiovisuales y con la nueva (vigente) Orden electoral. No se flaqueó ante los intentos de injerencia de FIFA a petición de Villar, e incluso de varios presidentes autonómicos, y las cosas siguieron su cauce legal, sin concesiones.  

 

Y el último y actual es José Ramón Lete. A diferencia de los casos anteriores, la pelota ya no está en su tejado, sino en la del Consejo de Estado, el Tribunal Administrativo del Deporte y la Justicia española, dado que ya hizo lo que tenía que hacer y a la gente de FIFA se le ha pasado el arroz en los tiempos. El caso o los casos se encuentran ya en ámbitos ajenos e independientes, lo que imposibilita cualquier fórmula "política" a que puedan aspirar siquiera los "inspectores". Alguien que ya se ha dado cuenta de cómo se las gasta Villar cuando le llevan la contraria (es evidente que Villar ya ha olvidado la fotografía y el balón de oxígeno que se le concedió al desbloquearle las elecciones, aprovechando hábilmente, como hacen tantas organizaciones en todos los sectores, la buena fe tras los cambios en los cargos políticos): posibles denuncias directas o indirectas a FIFA, amenazas con querellas por prevaricación, descalificaciones, intentos de influir en la decisión del TAD a través de los medios de comunicación (directamente ahora, dado que los periodistas que le seguían el ritmo no parece que actualmente vayan a mojarse), agotando recurso tras recurso... Un escenario que permite una postura firme pero a la vez amable, que es la que parece ser se producirá: el funcionamiento del Estado de Derecho puesto ya en marcha es imposible de detener.

 

Si rescatan la hemeroteca, verán que todo lo que está sucediendo ya ha pasado con anterioridad, y varias veces.

 

Lo más gracioso de todo el caso, en el actuar de esta FIFA (se supone) renovada a la fuerza por los casos de corrupción, no es que muestre su preocupación concreta por lo que está pasando en la RFEF (es decir, que haya un presidente que haya estado en prisión provisional y que tenga un procedimiento abierto contra él y algún directivo, que en el sumario existan escuchas telefónicas que apunten a posibles tratos de favor para ganar las elecciones, que haya documentos que apunten a posibles corruptelas hacia los negocios de un familiar), no... la muestra por el hecho genérico, por la forma, por la posibilidad de que "desde fuera" se esté produciendo todo esto. Al más puro estilo stalinista, su pretensión parece ser que los posibles delitos e infracciones administrativas que comentan los dirigentes de las Federaciones no puedan ser atendidos por los Estados, que deba ser el "aparato" propio quien en su caso lo haga. Vamos, que dé igual todo, como habría pasado con FIFA sin las detenciones en su momento (que parece un calco de todo esto). Para ello acusa a la RFEF de no defenderse de las injerencias... (es decir, que no plante cara a los Tribunales, el TAD, el Consejo de Estado, el Gobierno...), aspirando a un posible apaño político (que ya no procede por tiempos) vía coacción que tan buenos resultados le ha dado con otros países en desarrollo e incluso con España en 2008. Lo de ese año fue como pagar el rescate a los terroristas: garantiza que vuelvan a actuar.

 

Todo esto es el día de la marmota, o si lo prefieren, la vuelta a casa por Navidad. Previsible y tradicional. De verdad, merece la pena tirar de hemeroteca en google.

 

Llegados a este punto, en el peor de los casos la opción de salvar la dignidad como país, como afición... y quedarnos sin Mundial, si llega el caso, a lo William Wallace, no me parece tan mala, y tampoco a mucha gente con la que he hablado y que está opinando en redes sociales. Eso sí, cargando debidamente los daños y perjuicios a los instigadores o causantes de esta "exclusión", acudiendo a las instancias comunitarias e internacionales para terminar de una vez por todas con esta autoatribución de facultades coactivas de una organización privada que para funcionar debe contar con el beneplácito de muchos actores europeos y mundiales, y evidentemente con la Fiscalía actuando por coacciones y obstrucción a la Justicia contra unos cuantos. Por cierto, digo yo, en la RFEF... ¿a qué se espera para actuar contra quien está poniendo en peligro la viabilidad económica de la Federación, los posibles logros deportivos y los contratos que él mismo firmó, de confirmarse que todo esto parte del interesado? De manera adicional... ¿no hay un código ético en la RFEF y en la FIFA? ¿Se ha abierto procedimiento siquiera por el caso de Villar "a alguien" desde el propio "aparato", aunque se suspenda a la espera de Sentencia si es necesario? Porque se supone que si desde dentro se hubiera suspendido o sancionado a Villar todo estaría bien ¿no? Y hablamos de alguien que ha estado unos cuantos días en prisión provisional... no sé, algo se me escapa. Reitero, con respeto a la presunción de inocencia.

 

(P.D.) - Es cierto que los Estatutos de la RFEF dicen que está afiliada a FIFA y UEFA y que se obliga a cumplir sus estatutos, como también lo es que en 2007 ese precepto contenía un párrafo posterior que decía "dentro del Ordenamiento jurídico español", que se suprimió en el marco del órdago electoral y malas relaciones consiguientes, siendo admitida dicha modificación por el CSD sobre la acertada base de que la mencionada supresión no alteraba la obligada sujeción federativa a la legislación vigente en España. Que no se olvide porque parece que, aunque no se lo crea nadie, la "pobre" RFEF no tiene más remedio que atenerse a lo que digan sus hermanos mayores (que, por cierto, no expulsaron a las selecciones de los Estados de la UE tras la Sentencia Bosman).

 

Javier Rodríguez Ten

Noticias relacionadas Enlaces automáticos por temática
IUSPORT • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress