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Manuel Lalinde
30 de octubre de 2017

Sobre el régimen disciplinario de los menores en el deporte

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[Img #55557]Al hablar del planteamiento de la justicia para menores infractores debemos empezar comentando que no es para señalarlos como un sector potencialmente peligroso, sino como un sector que debe ser protegido ante las influencias negativas o situaciones en las que, si se ha cometido una infracción, se desconoce el alcance de la misma. Debemos preparar a nuestros menores para la vida pero sin obviar su condición y circunstancias.

 

Cuando hablamos de menores se debe ser especialmente cuidadoso. Nos encontramos con cuestiones de madurez, de presión del entorno, del derecho a una segunda oportunidad. Tenemos la posibilidad de educar, puesto que se encuentran en esa fase todavía, y debemos tener presente que  podemos marcar toda su vida. Educar en valores, medidas socio-educativas, medidas dirigidas a la orientación y a la protección deben ser las que se apliquen a los menores infractores.

 

Es de resaltar cómo para un determinado comportamiento de reproche penal, sí se tiene en cuenta a la hora de modular o eximir la responsabilidad penal, la edad del infractor. Situación diferencial que también recoge por ejemplo la Ley de Seguridad Ciudadana, Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana. Mientras que en el ámbito deportivo sancionador deportivo no.

 

La figura del menor dentro del ámbito deportivo debe verse más protegida. Si bien es cierto que todo comportamiento antideportivo, contra las reglas o contra el decoro deportivo debe ser castigado, no es menos cierto, hablando de menores, que en muchas ocasiones la voluntad de ese comportamiento no viene directamente del menor, si no de su entorno y de la presión que ejerce éste. En otros casos nos encontramos con personalidades claramente inmaduras en las que el “castigo” no valora esta situación y lo equipara a un adulto.

 

Toda norma sancionadora que se aplique a menores debe tener naturaleza sancionadora-educativa, reconocimiento expreso de todas las garantías que se derivan del respeto de los derechos constitucionales y de las especiales exigencias del interés del menor, diferenciación de diversos tramos, si se puede, a efectos sancionadores; flexibilidad en la adopción y ejecución de las medidas aconsejadas por las circunstancias del caso concreto.

 

Evidentemente nos encontramos ante normas de naturaleza de disposición sancionadora pues desarrolla la exigencia de una verdadera responsabilidad a los menores infractores. La reacción dirigida al menor infractor debe ser una intervención de naturaleza educativa, aunque desde luego de especial intensidad, rechazando expresamente otras finalidades esenciales del Derecho sancionador de adultos, como la proporcionalidad entre el hecho y la sanción o la intimidación de los destinatarios de la norma. Se debe evitar  todo aquello que pueda tener un efecto contraproducente para el menor.

 

En el Derecho sancionador de menores debe primar como elemento determinante del procedimiento y de las medidas que se adopten, el interés del menor. Interés que ha de ser valorado con criterios técnicos y no formalistas por equipos de profesionales especializados en el ámbito de las ciencias no jurídicas, sin perjuicio desde luego de adecuar la aplicación de las medidas a principios garantistas generales tan indiscutibles como el principio acusatorio, el principio de defensa o el principio de presunción de inocencia.

 

Debe instaurarse un sistema de garantías adecuado a la pretensión, asegurando que la imposición de la sanción se efectuará tras vencer la presunción de inocencia, pero sin obstaculizar los criterios educativos y de valoración del interés del menor que deben presidir este proceso. Haciendo al mismo tiempo un uso flexible del principio de intervención mínima, en el sentido de valorar seriamente las posibilidades de no apertura del procedimiento o renuncia al mismo, el resarcimiento anticipado o la conciliación.

 

Ni la Ley del Deporte, LEY 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte, ni el Real Decreto de Disciplina Deportiva, hacen distinción alguna a la figura del menor, siendo algunos Reglamento Federativos los que si introducen esta distinción.

 

REAL FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE GIMNASIA.

 Artículo 53.- SANCIONES EDUCATIVAS A MENORES.-

En el caso de que los autores, o participes de una infracción sean menores de edad, atendiendo a la gravedad y trascendencia de los hechos, y siempre que se trate de infracciones a las reglas de juego, el Comité podrá acordar de oficio o a instancia de parte la sustitución de las sanciones establecidas en los artículos precedentes por alguna de las siguientes:

a) Colaboración en la organización de pruebas o competiciones, realizando trabajos administrativos, auxiliares, o de estancia y colaboración en el evento deportivo.

 b) Asistencia a controles o competiciones con un miembro del comité de jueces, acompañándolo y auxiliándolo en sus funciones. Mínimo de una prueba y máximo de cuatro.

c) Asistencia a los jueces en los trabajos previos al inicio de una competición, con un máximo de cuatro asistencias.

d) Asistencia a cursos de formación de técnicos deportivos, ó cursos de jueces, pudiendo consistir esta medida en la asistencia a sesiones aisladas del curso, a materias especificas, o jornadas según considere el Comité, y atendiendo a la gravedad de los hechos.

e) Colaboración con el Comité de competición.

f) Elaboración de trabajos, presentaciones, collages, etc., relativos a la infracción cometida, que puedan ser utilizados en talleres, cursos, etc., en la finalidad de difusión y educación en los valores de la gimnasia.

g) Elaboración de trabajos, presentaciones, jornadas, etc. en difusión de los medios de prevención y lucha contra el dopaje.

h) Colaboración con el Comité de Disciplina.

i) Colaboración en los trabajos de arreglos de desperfectos que se hayan podido ocasionar.

j) Colaboración con el Club o entidad en la que se hayan producido las infracciones.

El Comité podrá acordar el cumplimiento de las anteriores medidas en compañía de los progenitores, siempre y cuando estos tuvieren licencia, a fin de implicarles en la tarea formativa de inculcar los valores del deporte a sus hijos. A los menores de catorce años se les impondrán, siempre que sea posible, estas medidas sustitutorias, y atendiendo a las circunstancias que concurran, la participación en las mismas de los progenitores. Entre los catorce y los dieciséis, el Comité elegirá de entre las anteriores, siempre que las circunstancias lo aconsejen, la medida sustitutoria de las sanciones generales. Entre los dieciséis y los dieciocho, el Comité valorará la oportunidad o no de la aplicación de las medidas sustitutorias.

 

FEDERACIÓN MADRILEÑA DE GOLF

Artículo 43. SANCIONES EDUCATIVAS A MENORES

En el caso de que los autores o partícipes de una infracción sean menores de edad, atendiendo a la gravedad y trascendencia de los hechos, y siempre que se trate de infracciones a las reglas de juego o la competición, el Comité de Disciplina podrá acordar la sustitución de las sanciones establecidas en los artículos precedentes por alguna de las siguientes:

a) Colaboración con el Comité de Prueba en la organización de pruebas o competiciones oficiales, realizando trabajos administrativos, auxiliares, o de estancia y colaboración en el evento deportivo, con un mínimo de una prueba y máximo de cuatro.

b) Asistencia a pruebas o competiciones oficiales con un miembro del comité de árbitros de la Federación de Golf de Madrid, acompañándolo y auxiliándolo, con un mínimo de una prueba y máximo de cuatro.

c) Asistencia al juez-árbitro en los trabajos previos al inicio de una prueba o competición oficial, con un mínimo de una asistencia y máximo de cuatro.

d) Asistencia a un curso de formación organizado por la Federación de Golf de Madrid, pudiendo consistir esta medida en la asistencia a sesiones aisladas del curso, a materias especificas, o jornadas según considere el Comité de Disciplina y atendiendo a la gravedad de los hechos.

e) Realización de una prueba teórica y/o práctica sobre reglas de golf, reglas de etiqueta y comportamiento en el campo.

f) Elaboración de un trabajo, presentación, colages, etc, relativos a la infracción cometida, que puedan ser utilizados en talleres, cursos, etc., con la finalidad de difusión y educación en los valores deportivos del golf.

g) Elaboración de un trabajo, presentación, jornada, etc., para la difusión de los medios de prevención y lucha contra el dopaje.

h) Colaboración en los trabajos de arreglo de desperfectos que se hayan podido ocasionar en el campo o las instalaciones afectadas por la conducta del infractor.

i) Colaboración en pruebas o actividades de golf para discapacitados, con un mínimo de una prueba y máximo de cuatro.

El Comité de Disciplina podrá recomendar el cumplimiento de las anteriores medidas en compañía de los progenitores, a fin de implicarles en la tarea formativa de inculcar los valores del deporte y concretamente del golf a sus hijos. El Comité de Disciplina, teniendo en cuenta la gravedad de la infracción y siempre que sea posible, aplicará estas medidas sustitutorias, en base a lo siguiente:

1. A los menores de catorce años se les impondrán siempre que sea posible estas medidas sustitutorias.

2. Entre los catorce y los dieciséis años, el Comité de Disciplina podrá optar, primeramente, por la aplicación de estas medidas sustitutorias.

3. Entre los diecisiete y dieciocho años, el Comité de Disciplina valorará la oportunidad o no de la aplicación de las medidas sustitutorias.

No será de aplicación estas medidas sustitutorias en los casos de reincidencia del menor.

 

Son solo dos ejemplos de Reglamentos, donde también podría incluirse el Reglamento de la Federación Española de Remo. Normativas en las que se ha ido más allá y se vela por el menor y su interés de especial protección. Situación que esperamos sea recogida por la nueva Ley del Deporte. Cualquier sistema sancionador que no diferencia entre menores y adultos empieza por no ser justo.

 

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo” Benjamin Franklin.

 

Manuel Lalinde. Abogado en BB Sport&Law.

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