24 de septiembre de 2017
Última actualización: 23 de septiembre de 2017 23:47
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Ana Oliveras
3 de septiembre de 2017

"Por qué los eSports son un deporte"

Guardar en Mis Noticias.

[Img #51584]No hay duda, los eSports están de moda. Y para bien o para mal, cuando los deportes electrónicos tienen unas previsiones de crecimiento de los 696,3 millones ? de ingresos en 2017 a los 1488,1 millones ? en 2020, según la consultora Newzoo, hay muchas miradas puestas en este "nuevo" fenómeno. Y lo entrecomillo porque no nos olvidemos de que la primera competición de deportes electrónicos se fecha en la Universidad de Stanford en 1972.

 

Mucho ha pasado desde entonces: la democratización de internet (y la fibra) en los hogares, el auge de las plataformas de retransmisión en directo y digital, como Twitch, la aparición de juegos como Quake, Counter- Strike: Global Offensive o League of Legends y la creación y desarrollo de grandes ligas y eventos a nivel global y local operados por compañías como ESL. Todas estas semillas han dado germen al movimiento al que asistimos, que en la Intel Extreme Masters de Katowice llegó a congregar más de 170.000 personas de manera presencial y más de 46 millones de espectadores únicos online, lo que supone un crecimiento del 35% con relación al año anterior.

 

Y ahora, surge la gran pregunta: ¿son los esports un deporte? Bien, comencé a competir profesionalmente online a Quake en 1998, la primera vez que participé en un evento presencial fue en el año 2002 y no me hacía esa pregunta. No me hice esa pregunta cuando hacía largas jornada de entrenamiento, intentando compaginar mis estudios y trabajo, teniendo que dejar de lado en muchas ocasiones a mis amigos porque tenía que entrenar y prepararme para un campeonato.

 

Tampoco me preguntaba si era deportista cuando antes de cada torneo intentaba controlar los nervios, sabiendo que en unos minutos comenzaba el partido para el que tanto me había preparado: máxima concentración al ponerme en mi puesto, miraba a mis compañeros, todos estábamos seguros, pero la tensión también era palpable; seguir arriba en los malos momentos, no confiarse por una buena racha; y llegaba el final del partido: la alegría de levantar el trofeo y ver todos tus esfuerzos recompensados o la decepción de la derrota, y sobreponerse para seguir adelante y pelear por tu sueño. ¿Era una deportista? No me lo planteaba, pero se parecía mucho.

 

Tal vez el problema de por qué esta pregunta queda sin respuestas, es intentar incluir un fenómeno tan especial que poca gente supo ver cuál iba a ser su crecimiento hace ya 45 años, en un término tan rígido como "deporte". Igual es momento de ver qué cosas nos pueden unir y dejar evolucionar el vocabulario y los conceptos de manera natural, para que puedan incluir nuevas realidades de nuestras sociedad.

 

En nuestro país, podemos seguir discutiendo sobre un papel, analizando la definición de deporte, viendo en qué puntos o comas nos diferenciamos, mientras otros países, como por ejemplo Rusia, Estados Unidos y Corea del Sur ya han reconocido oficialmente los esports como deporte y otros vecinos nuestros, como Francia o Alemania comienzan a incluirlos en sus programas electorales, y yendo más allá, se ha planteado incluirlos en los Juegos Olímpicos de París de 2024.

 

Además, el Comité Olímpico internacional y la Sportaccord, la plataforma donde tienen su punto de encuentro todas las federaciones deportivas, están en conversaciones con la IeSF (the International Esport federation), para estudiar su incorporación. Sus seguidores ya lo consideran como un deporte, sus atletas ya lo consideran como un deporte. Pero seguimos dudando, porque no cabe exactamente en nuestra definición de deporte.

 

Sin duda los esports forman parte de un fenómeno social que incluye la competición mediante diferentes actividades a través de una participación que puede ser profesional y su principal objetivo es utilizar estrategias, habilidades y destrezas, a la vez que diversión para los participantes y también en caso de ser retransmitidos para todos los aficionados, tanto del propio juego como de los equipos participantes.

 

Y sin duda, esta es una definición que podríamos aplicar a muchos de los deportes de la actualidad en los que también se utiliza como principal herramienta el cerebro, como el ajedrez, u otros en los que la actividad física no es lo principal, como el tiro olímpico donde al igual que los esports, es necesaria una coordinación extremadamente buena entre el ojo y la mano, así como un mayor nivel de concentración o reacción a los elementos externos. De hecho, se demostró que la frecuencia cardíaca de algunos jugadores de esports es similar a la de los corredores de maratón.

 

Y no solamente hablamos en el plano más técnico: a nivel de valores, los esports son un gran referente para todos sus seguidores, englobados en lo que se conoce comúnmente como la generación millenial. Los esports intentan dar ejemplo favoreciendo el fair play mediante la creación de asociaciones como ESIC o WESA, en las que ESL participa de forma activa, y que constantemente analizan las posibles amenazas que pueden irrumpir en los esports (dopping, cheating, falta de integración) para poner medidas correctivas a tiempo. Amenazas que son similares a las de cualquier otro deporte de la actualidad.

 

Y podemos seguir sumando propuestas a la lista iniciada con anterioridad: los esports serán parte de los Asian Games en 2022, la Universidad Alemana del Deporte en Colonia ha reconocido a los jugadores profesionales de esports como deportistas? Parece que todo el mundo va avanzando hacia la integración de los esports como un deporte más, ya sea por decisión o porque ven una necesidad creciente.

 

Y esto es algo de lo que las universidades no tienen duda: su público es precisamente ese público que ya da por hecho que los esports son un deporte. Por eso este año, la universidad británica de Staffordshire creó el primer grado de deportes electrónicos de Inglaterra, que consiste en tres años de preparación competitiva, y algunas universidades de Estados Unidos y de Corea del Sur han comenzado ya a ofrecer becas de esports, así como en España diferentes universidades están presentando cursos de másters centrados en los esports, etc.

 

Todavía quedan muchas cosas por estudiar, porque considerar a los esports un deporte es mucho más que incluirlos en una definición, es abrir la puerta de los "deportes", es hacer hueco a un nuevo actor, un nuevo actor con nuevas reglas que hay que entender e integrar respetando e incluyendo sus códigos. Porque esto no significa sólo abrirle camino a esta nueva disciplina, sino también a otras que pudieran surgir en un mundo que no deja de evolucionar constantemente, no sólo en el plano tecnológico, sino en la repercusión social que estos avances producen cada vez con más rapidez.

 

Pero para mí lo importante es seguir pensando en los jugadores, en los deportistas, en los atletas. Que están, seguramente, como lo estaba yo, demasiado preocupados con su entrenamiento, con sus estudios, para pararse a pensar si son deportistas, aunque su rutina diaria sea prácticamente igual, pero sin contar con el soporte con el que cuentan otros deportistas.

 

Es importante no dejar crecer aún más este fenómeno, sin una regulación y una estructura que aseguren y potencien un marco de juego saludable y un reconocimiento para todos estos deportistas que se ven obligados a compaginarlo con otros trabajos. Y porque además, si seguimos sin ver una realidad imparable, como en cualquier otro ámbito que ha sufrido la revolución de la tecnología, estamos condenados a perder una gran fuente de compromiso con esta nueva generación, que buscará en otros países la respuesta que no supimos dar desde aquí.

 

Por suerte, esta no parece la tendencia y cada vez es mayor la estructura organizativa alrededor de clubs, equipos y el propio sector. Tan sólo queda ver cuáles son los puntos que nos acercan a los deportes, en vez de focalizar la atención en lo que nos puede separar.

 

NOTA.- Publicado en La Provincia

Enlaces automáticos por temática
Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress

NOTICIAS

OPINIÓN

LEG. & JURIS.

EVENTOS

PUBLICACIONES

ARCHIVO HISTÓRICO (1997-2013)

Noticias 2006-2013 Opinión 2006-2013 Legislación 06-13 Eventos 2006-2013 Publicaciones 2006-13
Casos 2006-2013 Editoriales 2006-2013 Juris. 2006-13 Cursos sobre deporte Otros enlaces
BUSCADOR 1997-2013 Dossier 2006-2013 Entrevistas 2006-2013 Bases de datos
HEMEROTECA 1997-2013 Otro ángulo 06-2013 Opinión 2005-2006
Opinión 1997-2004