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Maria Nieves Estévez Sánchez
29 de julio de 2017

Una época de transición deportiva en la era de la posverdad: eSports

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[Img #48997]El complejo mundo del deporte en continuo movimiento, a veces nos sorprende con algunas posverdades. La presentación y puesta en escena a finales de julio, por parte de un grupo de empresas y el Presidente del Gobierno de Canarias, anunciando la inclusión de los e-sports en el proyecto de modificación de la Ley Canarias de Deportes en marcha, ha sido una sorpresa.

 

El movimiento del deporte, es una característica funcional del juego y también de este fenómeno social que pone en acción a diferentes sectores económicos. Sectores, que han visto la posibilidad de diversificar su negocio marcando retos a la normalización jurídica, entre lo público y lo privado.

 

Algo de esto puede estar pasando con los e-sports al que dedicamos una reflexiones al final del artículo. Nos detendremos en la naturaleza del hecho y su posible relación con el marco técnico-normativo deportivo. Es como mínimo curioso, cómo las líneas de desarrollo de interés público que llevan batallando mucho tiempo para ser reguladas, quedan eclipsadas por el debate mediático conceptual sobre si los e-sports son o no deporte, que por anuncio público, parece se quiere incluir en la Ley Canarias de deportes.

 

EL MODELO CIENTÍFICO

 

El pensamiento científico y crítico es el que nos permite establecer las bases sólidas para los avances. Sin verdades absolutas por ahora, tenemos verdades demostradas dentro de un proceso validado. Tanto la ciencia jurídica como la ciencia de la actividad física y deportes, nos permite establecer bases y procesos sólidos para la toma de desiciones.

 

Con esta perspectiva, podemos destacar tres avances, entre otros. En primer lugar citaremos la inclusión de la asignatura de Educación Física, democratizando la actividad física y potenciando entre la ciudadanía conocimientos para la oferta de ocio y la práctica saludable. En segundo lugar, el apoyo, tutela y control por parte de la administración referida a subvenciones, proyectos públicos o transformación de entornos para la oferta como “las ciudades para el movimiento”. En tercer lugar, la profesionalización de la gestión deportiva, tanto pública como privada, que ha optimizado recursos y/o ha creado y explotado nuevas líneas de negocios.

 

EL DEPORTE COMO VALOR

 

El deporte tiene valor por sí mismo. Hablamos de un fenómeno social, en la mayoría de los casos, con más de cien años de existencia que se ha modificado y se modifica continuamente.

 

El tiempo, el reconocimiento y la imposibilidad de cuantificación del esfuerzo, voluntarios, profesionales o agentes deportivos que intervienen o han intervenido, ha hecho que pudiéramos estar pensando en casi “el deporte” como patrimonio asignándolo a las Federaciones, los clubs y la ciudadanía (que practica, contribuye y han contribuido económicamente a ello).

 

EL MODELO DEPORTIVO: funcional y organizacional

 

Desde las Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, el “deporte” contiene una serie de fundamentos para serlo; cuestión esta que ha necesitado de hipótesis, investigaciones, refutaciones y años de debates nacionales e internacionales, que nos hace suponer que son los profesionales, científicos de este ámbito, los que deberían aportar sus conocimientos para la tomar de decisiones coherente sobre el concepto: “qué es deporte”; de la misma manera que los profesionales jurídicos determinan el concepto de norma, procedimiento o competencias.

 

Desde las Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, ese debate sobre “qué es deporte” está ya superado y se tiene bien claro cuáles son los fundamentos para que un hecho sea caracterizado como “deporte”. El asentamiento de este conocimiento, objeto de estudio de grado, es el que además, ha ayudado a desarrollar multitud de nuevas líneas de investigación en buena parte aplicable al mundo empresarial (equipamientos, instalaciones, nuevas tecnologías, espectáculos deportivos y eventos) pero también, referidas al desarrollo depolíticas públicas educativas, sociales, sobre salud o tiempo libre.

 

Esta circunstancia no es óbice, para que, como ha ocurrido recientemente con la regulación de la Ley del Gobierno Vasco sobre Federaciones, se llegue a la conclusión que, por ejemplo, el ajedrez no tiene los fundamentos científicamente recogidos para ser “deporte”, pero por una decisión, interpretamos, de prudencia y responsabilidad, en esa transición que se necesita para consolidar algunos descubrimientos y apoyar el tránsito sin dejar indefensiones por el camino, lo incluye. Podemos ver como en la normativa existe una disposición adicional (Disposición adicional quinta de la Ley de Federaciones Vascas, BOPV - martes 14 de febrero de 2006) que, aún sin nombrar si es o no deporte, le reconoce como Federación, porque siempre ha estado: “la inclusión en el Catálogo de Modalidad y Disciplinas deportivas de las modalidades deportivas que han contado con Federación deportiva”.

 

Otra cosa es que, por algún interés, se quiera modificar el concepto científico de deporte y crear un catálogo con otros criterios.

 

Desde un marco normativo, es un modelo reglamentado de juego y de organización, desarrollado por entidades híbridas entre lo público y privado, reconocidas de interés público y sin ánimo de lucro, definición parcial del concepto científico de “deporte” para catalogar el hecho.

 

Como es sabido también existen diferentes maneras de organizar “lo deportivo”. En países como Estados Unidos o Corea (por influencia de Estados Unidos) el modelo es la franquicia, por tanto el marco de explotación y diversificación del negocio del deporte es libre; en España, como conocemos, no es un modelo directo público, se organiza mediante Federaciones de modalidad deportiva y por ende, club deportivos, colaborando la administración. En este momento de tránsito normativo actual, estas entidades sin ánimo de lucro, también se encuentran inmersas en un proceso de adaptación a diversas normativas que se les va aplicando, incluyendo, como no, la búsqueda de nuevas formas de financiación.

 

Podríamos pensar que, si existiera alguna nueva idea de explotación económica que quiera hacer uso de ese modelo reglamentado de juego, funcional o/y organizativo, tendrá que existir alguna manera de revertir en el propio modelo que lo sustenta, en este caso, a las Federaciones, club o administración, siendo incluso una nueva forma de financiación. Pensemos en las apuestas deportivas.

 

LA NORMA Y LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA ELABORACIÓN DE NORMAS

 

Nos detendremos en este apartado, para hacer una reflexión sobre las decisiones que se convierten en normas, porque traerán consecuencias, sobre inversiones, gasto público o reparto de subvenciones; por lo que se suele tomar con la prudencia, el necesario argumento científico y con el mayor consenso público posible.

 

El avance normativo sobre transparencia y buen gobierno, como se establece en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, viene a establecer principios de buena regulación y la manera de participación de los ciudadanos en el procedimiento de elaboración de las normas, para en su caso, crear debates y consensos transparentes de manera igualitaria para todas las partes que tengan interés sobre el tema a legislar.

 

Artículo 129. Principios de buena regulación.

2. En virtud de los principios de necesidad y eficacia, la iniciativa normativa debe estar justificada por una razón de interés general, basarse en una identificación clara de los fines perseguidos y ser el instrumento más adecuado para garantizar su consecución.

 

Artículo 133. Participación de los ciudadanos en el procedimiento de elaboración de normas con rango de Ley y reglamentos.

 

Quizás estas referencia sirvan como reflexión en lo que se refiere al respeto al contenido y proceso que consideramos requiere la norma jurídica.

 

LOS VIDEOJUEGOS DE MODELO DEPORTIVO, TAMBIÉN LLAMADOS E-SPORTS

 

En principio, conceptualmente hablando nos acercamos a un videojuego con el modelo reglamentado de juego y de organización deportivo, lo que es conocido también como e-sports.

 

Pensemos, por ejemplo, en un juego de vídeo basado en la “segunda guerra mundial”; los guionistas se habrían tenido que informar y formar sobre este hecho histórico, incluso, contratando servicios de expertos para que las recreaciones fueran lo más ajustadas posible al producto que se desea comercializar. En este caso, el videojuego basado en el “modelo deportivo”, podría buscar profesionales del ámbito de la actividad física y del deporte para informarse tanto a nivel funcional como organizacional del producto. Parece coherente pensar que “Jugar a la guerra”, no es estar en ella, es una recreación.

 

Por otro lado, en el caso del “modelo deportivo”, juego elegido para explotar económicamente, tiene muchos valores añadidos sin necesidad de inversión: es por sí exitoso, fácilmente reconocido por el público general y ya distribuido por el mundo; con lo cual, mucho camino andado para una explotación económica del producto. 

 

Este invento llamado deporte, que tan bien ha funcionado durante años, y que además, se encuentra protegido desde lo público, podría funcionar para diversificar el negocio deportivo como videojuego, pensemos por ejemplo en las Sociedades Anónimas. Pensemos ahora en los Clubs deportivos o Federaciones sin ánimo de lucro como nueva manera de financiación. Incluso podemos pensar que la administración pudiera intervenir de alguna manera hacia las empresas que explotan el modelo en un contexto económico, y conseguir nuevos ingresos destinado para continuar la labor pública, que no es otra que la promoción de la actividad física y el deporte.

 

Deteniéndonos en este último aspecto, estaríamos en un entorno digital de explotación económica de un “modelo deportivo”; cómo sería la protección jurídica y los necesarios marcos normativos, desde una ley deportiva o quizás pensaríamos en una regulación en el entorno digital donde existe los videojuegos, o quizás desde una normativa en el ámbito de la evidente explotación económica. Cuestiones previas a resolver.

 

La determinación en cualquiera de los casos traerá consecuencias jurídicas, gastos, inversiones o no en infraestructura, participación o no en subvenciones, derechos, seguros, sanciones, pagos de canon, obligaciones, protección de menores, protección de datos, así hasta todas las posibles cuestiones jurídicas que se nos pueda ocurrir, pero fundamentalmente habría que determinar, según el caso, si estamos ante intereses públicos o particulares privados.

 

Como es sabido, Francia afronta los videojuegos con “modalidad deportiva”, referidos fundamentalmente al modelo organizativo de competición, en sus decretos que desarrollan la Ley, refiriéndose como explotación económica, con todo el contexto de control y auditorías para los organizadores, participantes profesionales, menores de doce años y normas entre 12 y 14 años.

 

Llegados a este punto proponemos las siguientes conclusiones.

 

CONCLUSIONES

 

Un hecho es deporte, cuando cumple los fundamentos científicos demostrados.

 

Las decisiones que se convierten en norma, traen consecuencias económicas, gastos, inversiones, indefensión, transiciones, por lo que por garantía jurídica, habría que tomarlas con el asesoramiento y con el procedimiento de transparencia participativo adecuado.

 

El modelo deportivo da muchas posibilidades de alcanzar objetivos de interés público y líneas de negocio, tendremos que determinar la línea que empieza uno y acaba lo otro, para poder aplicar los diferentes ámbitos de competencia y sus consecuencias. Quizás el deporte necesite determinar los diversos sectores económicos para poder establecer objetivos y tratamientos diferenciados.

 

En conclusión, se abre una oportunidad para evidenciar y reconocer a los profesionales de la actividad física y deportes, que como en un videojuego, se saben las claves del producto tanto para la explotación económica como para determinar los ámbitos jurídicos.


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Maria Nieves Estévez Sánchez.

 

Colegiada en Ciencias de la Actividad Física nº 9.355

 

Colegio Abogados nº 5.073

 

 

 

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