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Bernardo Bonet
28 de julio de 2017

Los eSports: Un reto apasionante

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[Img #48995]Para aquellos que llevamos ya un tiempo estudiando y trabajando en el ámbito del derecho del deporte, la disruptiva aparición de los eSports o deportes electrónicos puede llegar a convertirse en un acontecimiento y en una aventura tan apasionante como pudo ser en su día la profesionalización del fútbol en España, allá por los lejanos años 30, la apertura de fronteras para los deportistas con el caso Bosman o la aparición de las sociedades anónimas deportivas.

 

Yo diría que el reto es más grande si cabe. Los abogados y juristas amantes del derecho deportivo vamos a vivir algo, en mi opinión, histórico. La creación y regulación casi desde cero de un fenómeno global que aúna deporte y competición con innovación y tecnología y todo ello con internet como gran campo de juego donde las nuevas generaciones ya contemplan desde hace unos años los eSports como deporte y pasatiempo e incluso como posible salida profesional.

 

En los eSports hay mucho por hacer y para ello los despachos de abogados van a tener que poner a trabajar en equipo a sus departamentos de derecho deportivo y de derecho tecnológico. De otra forma va a ser muy complicado.

 

Los eSports son a día de hoy algo desconocido para la gran mayoría de la sociedad pero si preguntamos por ellos a cualquier joven que ha nacido junto a internet la respuesta será bien distinta.

 

Un fenómeno que atrae con fuerza a marcas como Google, YouTube, Vodafone, Microsoft, Coca-Cola, Sony, RedBull y otras muchas y que es capaz de reunir a más de 70.000 espectadores en un estadio de la NBA para animar a unos jóvenes con unos grandes cascos que en el medio de la pista no despegan sus ojos de sus ordenadores… es para por lo menos preguntarse ¿ Qué está pasando ?.

 

Teniendo claro que los eSports constituyen un fenómeno y una realidad que ha venido para quedarse, el reto y la aventura de los juristas radica en el hecho de que en nuestro país no existe regulación específica ni adaptada para ellos.

 

Según los últimos estudios e informes, España se sitúa como novena potencia mundial en el sector, lo que todavía refuerza más si cabe la necesidad de que nuestro, en muchas ocasiones, “desfasado” legislador se ponga a trabajar para dotar al incipiente sector de las herramientas legales necesarias para poder posicionarnos a la vanguardia de un mercado emergente que según los expertos en dos años puede suponer un negocio de más de mil millones de dólares y más de 500 millones de espectadores a nivel mundial.

 

Desde el punto de vista jurídico, la aparición y consolidación de los eSports y las innegables similitudes con los deportes y competiciones tradicionales abren múltiples escenarios para su proceso regulatorio.

 

Las dos principales vías serían por un lado la total autorregulación del sector y por otro lado la que defiende la mayoría de la industria, y la que en mi opinión en el momento en el que nos encontramos sería la más acertada, cual es la de luchar para que los eSports sean considerados un deporte, sin olvidar obviamente sus particularidades, y que en consecuencia se le aplique la normativa deportiva al igual que al resto de deportes.

 

Lo que es evidente es que la ausencia de regulación en España está afectando al crecimiento y perjudicando a todos los agentes implicados en el sector ( jugadores, clubes, torneos, publishers, streamers, patrocinadores, etc…).

 

 La vía del reconocimiento de los eSports como deporte no va a ser sencilla pero creo que merece la pena intentarlo.

 

Hace poco menos de dos meses el Presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, al ser preguntado por los eSports durante la Asamblea General de la Organización Panamericana del Deporte, dijo: “Todavía no tenemos claro al 100 % si los eSports son realmente un deporte, con respecto a la actividad física y lo que necesitan para ser considerados como deporte”.

 

Es harto complicado por no decir imposible poder sondear los pensamientos del COI y de sus miembros, pero desde luego esta afirmación de su presidente abre en nuestra opinión una ventana a la esperanza y es que parece que el movimiento olímpico pueda estar valorando seriamente que los eSports sean considerados deporte en un futuro cercano.

 

Por estas declaraciones y por otras que se han realizado últimamente por representantes del máximo organismo deportivo a nivel mundial parece que el debate está sobre la mesa y que ni ellos mismos saben muy bien por dónde empezar.

 

Lo que parece evidente es que el potencial de las grandes compañías del sector y el incipiente crecimiento exponencial del sector no han pasado inadvertidos por el “negocio olímpico” y ello puede ser bueno para el reconocimiento de los eSports como deporte.

 

Para ello será necesario que los gobernantes cambien un poco el chip y reconozcan que los principios y valores tradicionales del olimpismo y del deporte en general deben ser adaptados a los nuevos tiempos y a las nuevas generaciones.

 

La estabilidad legal, seguridad jurídica y una normativa “friendly” para publishers y patrocinadores es el primer paso para que los e-Sports se consoliden en nuestro país y para que el sector y la industria puedan seguir creciendo.

 

La aventura presenta muchos retos sobre los que trabajar.

 

El primero sería aclarar la naturaleza de los eSports y reconocerlos como modalidad deportiva. Algo que sin duda no va a resultar sencillo si no se unen los distintos operadores y actores del sector y remamos todos en la misma dirección.

 

Otras cuestiones como la posible relación laboral de los gamers con sus clubes, los derechos de propiedad intelectual, los fichajes de los jugadores y sus derechos de imagen, la participación de las casas de apuestas, la tributación de los premios, las ventajas fiscales para los patrocinios, el dopaje, los derechos audiovisuales de retransmisión en las distintas plataformas, la creación de clubes y federaciones deportivas tanto de ámbito autonómico como nacional y las relaciones con el sector público en competiciones y subvenciones suponen sin duda un largo y complicado camino que debemos empezar a recorrer cuanto antes porque la recompensa al final del mismo seguro que merece la pena.

 

En próximos artículos seguiremos analizando de forma más pormenorizada todos estos apasionantes retos para el derecho deportivo y para los eSports.


 

Bernardo Bonet

Abogado. Master en Derecho Deportivo

BONET ABOGADOS

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