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Iván Palazzo
17 de mayo de 2017

La indemnización por formación en el primer contrato profesional en 4ª categoría

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El Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores (RETJ) de la FIFA, establece que no se pagará una indemnización por formación cuando un futbolista es transferido a un club de 4ª categoría, pero nada dice sobre la firma del primer contrato profesional

Recordemos que para facilitar el cálculo del monto indemnizatorio, los valores no se calculan para cada club individualmente, sino que las asociaciones clasifican a los clubes en cuatro categorías, conforme las inversiones financieras en la formación de jugadores y los costos se determinan a nivel de confederación.

 

Generalmente la 4ª categoría está reservada para los clubes amateurs o profesionales muy humildes.

           

La FIFA establece mediante circulares las categorías en que las asociaciones deben ordenar a sus clubes y la indemnización correspondiente a cada categoría en cada una de las confederaciones.

 

El artículo 20 del RETJ establece que la indemnización por formación se pagará a los clubes formadores de un jugador cuando el futbolista firma su primer contrato profesional y por cada transferencia de un jugador profesional hasta el fin de la temporada en la que cumple veintitrés años.

 

Por su parte, el anexo 4º del RETJ preceptúa que la indemnización por formación se debe abonar antes del final de la temporada del 23º cumpleaños del jugador, cuando se inscribe por primera vez en calidad de profesional o cuando un futbolista profesional es traspasado entre clubes de dos asociaciones distintas.

 

En relación al primer momento que origina el derecho a percibir la indemnización, se observa que el artículo 20 alude a la firma del primer contrato profesional del jugador y el anexo 4º refiere al futbolista que se inscribe por primera vez como profesional, valorando ambas situaciones como similares, cuando en realidad son distintas.

           

Para la Cámara de Resolución de Disputas prevalece la firma del primer contrato profesional del futbolista sobre su inscripción federativa como profesional, con consecuencias contraproducentes para los clubes formadores.

           

Con esa tendencia han sido rechazados reclamos en los que un club argumentó la firma del primer contrato profesional de un jugador a los fines del cobro de la indemnización por formación, pero la CRD otorgó prioridad a la celebración de un contrato que el futbolista había firmado anteriormente como aficionado con otro club, en virtud del cual recibía una suma dineraria en concepto de reintegro de gastos que era exagerada y ocultaba una verdadera remuneración que denotaba una relación de trabajo y por ende su calidad de profesional.

           

De esta manera se menoscaban los derechos de los clubes formadores, ante la imposibilidad de conocer la preexistencia de una relación con las connotaciones mencionadas, entre el jugador formado en su cantera y un club anterior.

 

Respecto al ulterior hecho que genera el pago de la indemnización, es decir, la transferencia internacional del jugador profesional, el referido texto reglamentario indica expresamente como causa eximente que el futbolista sea transferido a un club de la 4ª categoría.

 

Aunque el RETJ no considera la firma del primer contrato profesional entre los motivos que evitan el pago, encontramos decisiones de la CRD que determinaron que si el club donde el jugador firma su primer contrato profesional corresponde a la 4ª categoría, no está obligado a abonar la indemnización por formación.

 

La exención debería circunscribirse a las transferencias posteriores, donde el futbolista ha adquirido la condición de profesional y es traspasado a un club de la 4ª categoría. Pero no en caso de la firma del primer contrato profesional, donde siempre habría que abonar la indemnización por formación, porque el jugador está pasando de la calidad de aficionado a profesional y el nuevo club por el hecho de pertenecer a la 4ª categoría estaría aprovechando gratuitamente la formación y educación deportiva recibida por el futbolista en su época amateur.

 

Finalmente, el relato que antecede sería una posible solución a los frecuentes casos de simulación en que el jugador firma su primer contrato profesional con un club de 4ª categoría (llamado en la jerga del fútbol club puente) y a la brevedad es transferido a otro club de mayor categoría, con la finalidad de eludir el pago de la indemnización, perjudicando a los clubes formadores de la etapa aficionada, que son los principales destinatarios de la creación del instituto de la indemnización por formación.

 

Dr. Iván Palazzo, abogado especializado en Derecho del Fútbol.

palazzoyasociados@hotmail.com

@ipfutbol

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