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21 de octubre de 2013

¿Independencia de Cataluña?: Nuevos escenarios para el FC Barcelona

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La situación política en la que se encuentra Cataluña en los últimos años incluye la posibilidad de que a corto plazo pueda ser un Estado independiente.

En ese horizonte hipotético un asunto que merece especial atención es la creación de federaciones deportivas y, en concreto, de una federación catalana de fútbol con su propia competición. Con independencia de su tamaño la mayor parte de los países cuenta con una liga propia. Más o menos estructuradas, tales ligas constituyen el tejido donde se forjan los sentimientos futbolísticos de los habitantes de cada país. Pues bien, desde que está en el orden del día la posible independencia de Cataluña han surgido voces que han puesto de manifiesto los problemas que esto podría representar para los clubes de fútbol catalanes y en concreto, para el FC Barcelona. Aunque técnicamente ni la liga ni el Barça son una "estructura de Estado", socialmente tienen importancia fuera de toda duda  y el eventual resultado de su ubicación en un hipotético Estado catalán independiente podría decantar el voto de muchos aficionados.

Podríamos pensar en algunos escenarios posibles escenarios en los que podría quedar situado el club catalán:

a) Se crea una liga catalana donde participan Barça, Español y otros equipos (Girona, Tarragona, Lleida, Sabadell, Terrassa etc.). El diagnóstico compartido es que sería una liga muy devaluada, lo cual afectaría sin duda a los ingresos por derechos de retransmisión televisiva, una de las fuentee económicas principales del FC Barcelona en la actualidad. No ya a largo plazo, sino a corto plazo supondría el probable éxodo de sus principales jugadores estrellas y en consecuencia, disminuiría el potencial económico y deportivo del Barça. Por otra parte, en este supuesto también la liga española saldría perjudicada y desvalorizada. Es una posibilidad en que las principales partes implicadas, la liga española (y sus equipos) y el Barça saldrían perdiendo.
En algún sentido, en un escenario así el FC Barcelona se redimensionaría a un nivel inferior  como ocurre con otros equipos punteros de ligas similares a la catalana (como el caso del Ajax respecto de Holanda o del Anderlecht respecto de Bélgica). Para algunos sería, como he señalado una pérdida, pero para otros sería una contrapartida asumible del proceso independentista.

b) Seguir en la liga española y así beneficiarse de los ingresos por televisión en una liga plenamente competitiva. Esto requeriría entonces la aceptación de la federación catalana por parte de la UEFA que establece como condición previa que Cataluña esté reconocida como Estado miembro de la ONU. Pero además, al pretender jugar en la liga organizada por una federación distinta, la UEFA tendría que dar su permiso como también la Federación española, cosa que no sería fácil (aunque no imposible). La UEFA porque pretende proteger a las federaciones nacionales y la Federación española, por razones políticas.
Una actitud más razonable y estratégica por parte del Estado español, del eventual nuevo Estado catalán y el Barça podría permitir alcanzar la que sería posiblemente mejor solución para todas las partes y es que el Barça siguiera jugando en la liga española. Y es que ésta última tambien perdería valor (emocional y económico) en el caso de que el Barça dejara de participar en ella.
Es cierto que en este contexto habría que tener en cuenta que para muchos aficionados de equipos españoles el Barça sería ahora un rival extranjero lo cual probablamente le haría perder afecto entre ellos. Pero desde otro punto de vista, los dirigentes barcelonistas podrían considerar que tal efecto no sería tan grave. Ya juegan en otros países durante el transcurso de la Champions sin que ello repercuta seriamente en su juego ni tampoco en su prestigio. Es más, en los últimos años, el Barça ha visto aumentar su popularidad en el mundo entero.

c) Ingresar en otra liga (francesa, italiana, etc). Como en el caso anterior requiere la aceptación de la UEFA y de la federación correspondiente. Pero en el improbable caso de que fuera así, ello supondría aceptar las reglas de juego de esa otra federación y de la asociación de clubes. Esto le ha ocurrido recientemente al Mónaco, club con el que se pretende establecer un paralelismo. Pero en realidad no están en situaciones análogas, ya que el club monegasco pertenece a la federación francesa dado que el principado no tiene federación, ni es miembro de la UEFA, circunstancias que no se dan respecto del FC Barcelona.

Pero aún cuando este escenario fuera posible habría inicialmente dos problemas de naturaleza parecida. En primer lugar, un aspecto a tener en consideración es que los sentimientos y emociones futbolísticos están labrados en un historia de enfrentamientos que vienen del pasado y que se han reiterado a lo largo del tiempo. Las rivalidades históricas son en gran medida las que dotan de grandeza emotiva a los partidos. Piénsese en los grandes encuentros que han enfrentado al Barça con el Real Madrid, Atlético de Madrid, Valencia, Athletic de Bilbao, etc.  y que constituyen la memoria colectiva que dota de identidad a las respectivas aficiones. Esto obviamente se perdería. Como contrapartida ahora los aficionados del Barça tendrían que empezar a aprenderse los nombres de los equipos de la liga francesa (o de la que correspondiera), de sus jugadores, presidentes, estadios...

Sin embargo, este efecto sentimental negativo podría haber sido de considerable peso hace una década. Pero en los últimos años las ligas europeas han cambiado notablemente, y en especial la española, que se ha devaluado ostensiblemente. La bicefalia que lleva imperando varios años en la liga española ha conducido a que en la actualidad los partidos que se recuerden en el imaginario de los aficionados culés no sean los partidos contra equipos españoles (excepto los disputados contra el Real Madrid) sino contra equipos europeos en la Champions League.

El segundo obstáculo es también simbólico para al menos una parte de la sociedad catalana y como tal tampoco debiera ser minusvalorado. Los partidos políticos que reclaman la independencia pretenden hacer de Cataluña un país de primera división a nivel político y económico. Pero a nivel futbolístico se encontrarían que la liga catalana sería de segunda división y tendrían que aceptar que están a la altura de Galés o Mónaco cuyos principales equipos no juegan en la competición propia sino en otras de mayor rango. Por otro lado, la calidad de la liga catalana de fútbol quedaría relegada a recibir un interés menor por parte de aficionados y medios de comunicación.

En definitiva, ninguno de estos escenarios parece ser beneficioso para el Barça ni para la liga catalana. Pero en lo que concierne al club blaugrana, en tanto que elemento central del ecosistema identitario catalán, entraría en un escenario completamente nuevo. Como señalaba antes, la eventual independencia de Cataluña podría conducir a una redimensión a la baja del Barça como club puntero en Europa. En el mejor de los casos para el Barça (jugar en una liga extranjera, incluida la española), la gran perjudicada sería la liga catalana de fútbol. En cambio, el peor escenario posible para el Barça sería jugar en una (devaluada) liga catalana. Para algunos esto podría implicar un detrimento radical (e inasumible) para el club blaugrana. Sin embargo, en este supuesto la beneficiada sería la liga,  lo cual podría ser visto como una normalización del fútbol catalán que dejaría de padecer la macrocefalia actual. En todo caso, sería una decisión política la que optara por potenciar al Barça o a la liga catalana (y los intereses de los equipos que la conformaran).

Coda: quizá la solución óptima sería la creación de una superliga a nivel europeo, donde entonces el Barça podría participar en igualdad de condiciones que otros equipos de nivel similar y recibir los beneficios de las retransmisiones televisivas. Ahora bien, la liga catalana quedaría afectada al perder su principal reclamo y atractivo, pero lo mismo sucedería en los demás países con las respectivas ligas nacionales. Quid pro quo.

José Luis Pérez Triviño
Director de "Fair Play. Revista de Filosofía, Ética y Derecho del Deporte"
Prof. titular de Filosofía del Derecho. Universidad Pompeu Fabra (Barcelona)

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9 Comentarios
Fecha: 17 de marzo de 2014 a las 16:54
toni
Que no se engañen ni los nacionalistas catalanes con cantos de sirena, ni los que no desean al barsa en la liga española si el club catalán perteneciera a un supuesto estado independiente...

La realidad es que, en caso de independencia catalana, el barsa automáticamente dejaría de ser un club español y ya por normativa jurídica , sería inviable , que el barsa siguiera en la liga española..
Pero aún imaginando que los jerifaltes del deporte y la política española, se pusieran de acuerdo con los del barsa, para que éste pudiera seguir participando en la liga española, los propios dirigentes españoles al final no tendrían más remedio que por presión social en muchos sectores de la sociedad, no tendrían más remedio que no dejar participar al barsa en la liga española, ..Sería inviable, puesto que no sólo jurídicamente no creo que fuera posible, sino incluso sentimentalmente, tras una disgregación del territorio, se sabe , que habría una grandísima separación y animadversión mutuas en muchos ámbitos... Creo que muchos partidos no los podría terminar el barsa debido a la enorme hostilidad que se encontrarían en muchos lugares de España.. Luego como bien dicen arriba, existirían problemas burócraticos de índole jurídica, que los independentistas catalanes del entorno del barsa no cuentan, y es que Cataluña como estado, sería un estado fuera de la Unión europea y del tratado de Schengen por ejemplo, , los jugadores catalanes serían considerados extranjeros y por ejemplo, un holandés si podría ser considerado un nacional en la liga española mientras que un catalán sería como un jugador brasileño, caso ejemplo paradójico pero absolutamente pausible en caso de independencia catalana...

El barsa , sería casi imposible que pudiera ser admitido en otra gran liga europea, dudo mucho que en Francia o Italia lo aceptaran, no sólo por normativas internas propias (Mónaco o Andorra són excepciones por singuralidades ya dichas, cosa que Cataluña no tendría, por lo tanto no serían ejemplos aplicables al caso catalán)La realidad es que el barsa , posiblemente en un plazo no superior a 2 -3 años, sería un club tipo Rapid de Viena , sino incluso menos, el barsa perdería mínimo el 65-70% de sus ingresos y obviamente sus estrellas saldrían inmediatamente del barsa.....

Seria la ruina del barsa a medio plazo, algo posiblemente extrapolable a Cataluña en todos los ámbitos a medio plazo , también...
Fecha: 9 de noviembre de 2013 a las 21:51
Xavier-Albert Canal
Encuentro acertadísimo el comenrario de Diego. Entra en una dimensión extra muros del derecho deportivo, aunque con una influencia directa en la reflexión inicial de Jose Luis.
Fecha: 6 de noviembre de 2013 a las 13:35
Diego Molina
Hay un par de aspectos relativos a este interesante debate que nadie parece tener en cuenta, para el hipotético supuesto de la creación de un estado independiente catalán, ajeno a la UE, y a la pretendida participación, en tal caso, del FC Barcelona en la Liga española:

a).- En primer lugar, los jugadores con nacionalidad catalana dejarían de tener "pasaporte comunitario", de tal forma que el hipotético equipo blaugrana participante en la Liga española no podría alinear en sus partidos un número de jugadores nacionales catalanes superior al límite permitido de jugadores extracomunitarios -actualmente son tres-
b).- En segundo lugar, un estado independiente catalán, ajeno a la UE, quedaría fuera del tratado de Shengen, que permite la libre circulación de personas por el territorio comunitario. De tal forma que, en cada jornada de liga que un equipo español debiera viajar a Barcelona para jugar como visitante, la totalidad de sus jugadores, técnicos, directivos y también aficionados que se desplazaran -salvo los que tuvieran nacionalidad catalana- tendrían que abandonar el territorio de la UE y, por tanto, cumplimentar los correspondientes trámites fronterizos de pasaporte, visado, etc, lo que, con independencia del significado político y de los evidentes trastornos burocráticos personales, resultaría difícilmente asimilable en el contexto de una competición de ámbito, teóricamente, nacional o estatal.

Al margen de todo ello, para la participación en la Liga española sería requisito indispensable que el FC Barcelona mantuviese la condición de club afiliado a la RFEF lo que, necesariamente, tendría que llevarse a cabo a través de alguna de sus federaciones territoriales que NO podría ser ya la catalana, dándose la circunstancia, no exenta de valor simbólico, de que el Barça debiera convertirse, a efectos federativos y administrativos, en un club aragonés, valenciano o balear.
Fecha: 29 de octubre de 2013 a las 18:41
Como quiera que fuere, la independencia de Cataluña sería traumática y daría lugar a multitud de controversias, por razones político-sociales obvias.
No obstante, coincido con Juan de Dios y Xavier la opinión de que los casos de Mónaco y equipos galeses no son comparables al futurible del FC Barcelona. Por todo lo demás, me parece un interesante artículo sobre un tema que traería litigio
Fecha: 25 de octubre de 2013 a las 01:23
José Luis
Gracias por los comentarios constructivos. Algunos de los argumentos que sólo delineo necesitan más desarrollo. Pero respecto al comentario de Juan señalaría que ya indico en el texto que la situación Esto le ha ocurrido recientemente al Mónaco, club con el que se pretende establecer un paralelismo. Pero en realidad no están en situaciones análogas, ya que el club monegasco pertenece a la federación francesa dado que el principado no tiene federación, ni es miembro de la UEFA, circunstancias que no se dan respecto del FC Barcelona. el FCB y Barça son distintas: " Esto le ha ocurrido recientemente al Mónaco, club con el que se pretende establecer un paralelismo. Pero en realidad no están en situaciones análogas, ya que el club monegasco pertenece a la federación francesa dado que el principado no tiene federación, ni es miembro de la UEFA, circunstancias que no se dan respecto del FC Barcelona."
Fecha: 23 de octubre de 2013 a las 16:22
Xavier-Albert Canal
Juan de Dios, comparto contigo que la situación de los clubes de Gales con respecto a la Premier y el Mónaco son casos diferentes legalmente de los que pudiera tener el FCB.
Fecha: 22 de octubre de 2013 a las 11:26
juan de dios crespo
Estimado José Luis,

Gracias por tu aportación. Sin entrar en el fondo, que merece mucho más tiempo por mi parte, solo te diré que la situación de Gales (es parte del Reino Unido) ni del único equipo de Monaco (con especial estatus y sin otros equipos o liga) no es comparable legalmente con la que pudiera tener el FCB.
Saludos.
Juan de Dios
Fecha: 22 de octubre de 2013 a las 00:12
Antonio del Hoyo
A mí, como ciudadano español, me parece una burla la simple posibilidad de que el Barcelona siga jugando la liga española tras una hipotética independencia de Cataluña. Señores catalanes, vamos a dejar ya los paños calientes. O son independientes o son españoles. Ya está bien de términos medios y soluciones intermedias para esas "cuatro cosillas sin importancia" en las que ser español no está tan mal, como en la pertenencia a la UE o en el fútbol. Si hay unos sentimientos de simpatía/antipatía muy arraigados en torno al fútbol pues recuérdenlo ustedes cuando se trate de optar entre independencia o España y pónganlo también en la balanza. En ese hipotético día en que Cataluña deje de ser España, los equipos catalanes estarán de más en las ligas españolas y además estarán usurpando el derecho de otros clubes de inferior categoría a los que por derecho deportivo les corresponden coger las vacantes que dejen esos clubes catalanes. Y después que el Madrid, el Barcelona y el Espanyol se las apañen con lo que tengan pero una mayoría del pueblo español no va a entender ni a aceptar que el Barcelona, por muchos seguidores que tenga, siga jugando nuestra liga por pura conveniencia y más teniendo en cuenta que si esa independencia política se produce será muy traumática para ambas partes. Ya por una simple cuestión de DIGNIDAD los equipos catalanes deberían salir de las competiciones deportivas españolas en caso de independencia catalana. Por último, el que argumenta que la UEFA no pondría problemas a la continuidad del Barcelona en la liga española, ¿es el mismo que dijo que la UE no pondría problemas a que Cataluña fuera miembro de la Unión desde el primer día?
Fecha: 21 de octubre de 2013 a las 16:17
Xavier-Albert Canal
Priimera, déjame felicitarte por tus aportaciones. Ojalá dónde jugaría el Bará fuera el único problema al que debiera enfrentarse un hipotético y futuro Estado catalán. Compartiendo la mayoría de las reflexiones de José Luis, apunto lo siguiente: 1) La UEFA no pondría ningún impedimento para que el Barça, como haría con cualquier otro gran club europeo, jugase una liga fuera de su territorio. No se lo podría permitir 2) La Liga española, como dices, es bicéfala. Le cortas una de sus cabezas y queda como la actual escocesa. Un desastre. No hay liga sin el Madrid, no habría liga sin el Barça. La temporada sólo serviría para dilucidar el segundo. 3) Caso que llegue ese nuevo estado, en mi opinión, el Barça debería seguir jugando en la Liga española. Las rivalidades ya son históricas y los sentimientos de simpatía o antipatías están muy arraigadas. Además, como bien señalas, la diferencia, hoy por hoy, entre el Barça y los demás es demasiado amplia. 4) El problema lo tendría el Español. Club igual de respetable que todos pero que en el concierto europeo en casi nulo y flojo en la liga española. Lo dejo aquí. Es un tema largo de debatir que espero tengamos en breve.

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