Sobre el horario de los partidos de fútbol profesional

La Real Federación Española de Fútbol tiene entablada con la Liga de Fútbol Profesional una controversia por la que pretende que la fijación de los horarios de los partidos del fútbol profesional sean competencia suya y, para demostrar su “fuerza”, la Jueza de Competición de la RFEF dicta, por delegación del presidente de la RFEF, una resolución prohibiendo que se celebren partidos del fútbol profesional el viernes y el lunes.
La independencia de la Jueza de Competición, tal como señala José Miguel Fraguela en IUSPORT, queda en entredicho ya que es posible que tenga que decidir sobre situaciones que se produzcan en relación a los horarios de los partidos y, en su consecuencia, está contaminada por una decisión anterior que, a su vez, toma por delegación del Presidente de la RFEF que es quien está en contra de que se juegue en lunes y viernes.
Pero más allá de los argumentos legales que las partes puedan esgrimir, en defensa de su razón, habrá que preguntarse por qué a la RFEF le molestan los partidos los viernes y lunes.
Entiendo, habiendo escuchado, en varias ocasiones, al actual Vicepresidente de le RFEF que, a su vez, es Presidente de la Federación Asturiana, que a la REEF con lo que estaría, en realidad, plenamente satisfecha, es que los partidos de fútbol profesional no se televisaran los sábados y domingos en horarios de mañana y tarde, mientras haya luz solar, ya que según su planteamiento se perjudica al fútbol aficionado.
Se perjudica, a su entender, al fútbol aficionado por que merma la asistencia de espectadores a los partidos de fútbol aficionado que se suelen disputar, en su mayoría, las mañanas de los sábados y los domingos y primeras horas de la tarde, mientras haya luz solar.
Este planteamiento que responde a la era carpetovetónica del fútbol.
Es cierto que el fútbol aficionado pasa por una grave crisis, pero ella no viene dada porque la Liga de Fútbol Profesional juegue sus partidos los lunes, los viernes o se televisen los sábados y domingos en horario coincidente con el fútbol aficionado.
Algunas de las causas se concretan en que a la hora de inscribir los equipos, los clubs aficionados, para disputar las competiciones federativas, tienen que pagar cantidades económicas importantes, en concepto de cuotas de la Mutualidad , licencias, etc., por todos y cada uno de los futbolistas que componen los equipos de las categorías que se quieran inscribir.
Tal pago es previo a que se produzca la inscripción y en dinero efectivo.
Si se logra inscribir a los distintos equipos, viene el pago de los arbitrajes, los desplazamientos, el material deportivo, el mantenimiento de las instalaciones, etc.
Además de la realidad económica que ha de soportar el fútbol aficionado, existen otras circunstancias que hacen difícil la supervivencia del futbol aficionado y más en poblaciones que. por efecto de la “España Vaciada”, están sufriendo un gran desplazamiento de sus habitantes hacia las grandes ciudades.
El configurar un equipo de las categorías inferiores, prebenjamín, benjamín, infantil, cadete, juvenil, resulta muy difícil ya que el descenso de la natalidad es una realidad, la competencia de otros deportes más cómodos de realizar, están ahí, y si existe la “España vaciada”, es evidente que el “Fútbol vaciado” es una realidad no solo en las zonas rurales sino, también, en los núcleos de población importantes.
Si de verdad se quiere apoyar al fútbol aficionado, la razón no está en que no se televisen partidos de fútbol profesional los viernes, sábados, domingos o lunes, sino que se encuentra en apoyar económicamente al fútbol aficionado, entendiendo como tal no sólo a la tercera división y segunda B.
El fútbol de las categorías inferiores, prebenjamin, benjamín, infantil, cadete, juvenil y el de los equipos e categoría regional, no pueden soportar las obligaciones económicas que se le imponen para poder inscribir los equipos.
Este planteamiento no se puede quedar en el mundo de las ideas, ha de ser una realidad ya que si ello no es así, el “Fútbol vaciado” que ya empieza a ser una realidad, se llevará por delante muchos clubs aficionados.
Por todo ello, a los que conocemos el fútbol aficionado por haberlo vivido, nos sorprende los debates que se ven entre el Presidente de la RFEF y el Presidente de la Liga.
Desde la RFEF siempre se miró con recelo a la Liga de Fútbol Profesional ya que tiene una serie de competencias que ejercidas de manera adecuada, la hicieron fuerte económicamente y ello conlleva tener poder.
Entiendo que el presidente de la RFEF ha de estar por encima de los planteamientos carpetovetónicos que del fútbol tiene algunos de sus próximos, y lanzarse a apoyar económicamente a un fútbol aficionado, procurando obtener de la Liga los máximos beneficios económicos posibles, resultando, por ello, absurdo el instalarse en la idea de debilitar, por tierra, mar y aire, a la Liga de Futbol Profesional, obviando que el fútbol profesional genera recursos económicos importantes los cuales el fútbol aficionado ha de aprovechar ya que cuanto más fuerte es la Liga, más recursos pueden llegar al fútbol aficionado.
A todo presidente de la RFEF, le genera poder, ante UEFA y FIFA, el estar en el palco de una final de la “Champions” en la que participa una sociedad o club español, y más si son dos los españoles finalistas.
La mayoría de los jugadores de las selecciones que dan campeonatos a España y que sirven para fortalecer la marca “Fútbol Español”, pertenecen a sociedades y clubes de la Liga de Fútbol Profesional. Esto también genera poder ante la UEFA y FIFA al presidente de la RFEF.
Siguiendo con la era carpetovetónica, no parece mínimamente lógico que se pretenda debilitar una Liga que está manteniendo jugadores que conforman equipos y selecciones que dan triunfos al fútbol español, los cuales, con sus triunfos deportivos, generan poder al fútbol español y, en su consecuencia, al presidente de la RFEF como representante del mismo.
Lo que interesa al fútbol español es que la marca “Liga de España” sea cada vez más fuerte y una de las formas es vendiéndola en televisión y redes sociales y, por ello, los partidos televisados fomentan la afición al fútbol porque el niño de Vegadeo y de otros lugares, al ver el fútbol en la televisión, quieren imitar a esos jugadores del equipo que siguen y obligan a sus padres a que les compren las botas que lleva su jugador favorito para ir a entrenar y jugar con el equipo de su pueblo.
Los de planteamientos carpetovetónicos, se olvidan que la Liga de Fútbol Profesional la conforman las sociedades anónimas deportivas y clubes que, en estos momentos, tienen contratado a una persona, Javier Tebas, con el que parecen estar satisfechos de su gestión en la mayoría de los asuntos.
El tener poder sin eficacia es propio de los necios.
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Sabino López.
Abogado.
























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