F: ElDesmarqueAyer finalizó el plazo para apuntarse a esta competición, que comenzará el día 8 de septiembre. También se han incorporado todos los de Segunda División a la nueva categoría Segunda Pro.
Todos los clubes de Primera División que hasta el momento disputaban la Liga Iberdrola, un total de 16, han decidido unirse al nuevo modelo de fútbol femenino que ha diseñado la Real Federación Española de Fútbol, para formar parte de la Primera División Pro, que comenzará a disputarse el próximo día 8 de septiembre.
Por su parte, la Segunda Pro también ha sido un éxito, uniéndose otros 32 equipos, que disputarán esta otra categoría también a partir de esta fecha, aprobada por el Comité Nacional de Fútbol Femenino.
Tras recibir todas las solicitudes, la RFEF ha iniciado los trámites para cerrar este proceso y en los próximos días se hará público el nombre, el diseño, patrocinadores y otros detalles de la competición.
La Primera División Pro estará integrada por Club Atlético de Madrid SAD, FC Barcelona, Athletic Club, UDG Tenerife Egatesa “A”, Valencia Feminas CF “A”, Real Betis Balompie SAD, Real Sociedad de Fútbol SAD, Levante UD SAD, CD Sporting Club de Huelva, Madrid CF Femenino “A”, Rayo Vallecano de Madrid SAD, Sevila FC SAD, RCD Espanyol de Barcelona SAD, CDEF Logroño, CD Tacón y Deportivo Abanca.
La Segunda División Pro, por su parte, estará integrada por Oviedo Moderno CF “A”, Peluquería Mixa Friol, CDE Racing Féminas, Atlántida Matama, CD Fundación Osasuna Femenino, Deportivo Alavés SAD, Athletic Club, SD Eibar SAD, Zaragoza CF Femenino, C.E.Seagull, FC Barcelona B, AEM. S.E, C.D. Parquesol, Club Atlético de Madrid B, C.F. Pozuelo de Alarcón, Madrid CF Femenino B, UD Collerense, C.D. Santa Terresa, Granada CF SAD, CF Femenino Cáceres, Córdoba CF SAD, Málaga CF SAD, Pozoalense, CF Fermanguin, Juan Grande CD, UD Tacuense, UDG Granadilla B, Valencia Féminas, Alhama CF, Villarreal CF SAD A, Levante UD SAD B y Fundación Albacete.
Este nuevo modelo diseñado por la RFEF, detallado tras múltiples reuniones con los clubes para potenciar el fútbol femenino y consolidarlo, fomenta la calidad de las selecciones nacionales, establece garantías para las jugadoras, atiende a la diversidad de los clubes, apoya el fútbol base y avanza en la profesionalización de este deporte.
Los derechos audiovisuales, el gran problema del fútbol femenino
Una competición, recordemos, donde la discrepancia sobre la explotación desde el punto de vista comercial entre la RFEF y la Asociación de Clubes es total.
Tanto es así que, como ya contamos en este periódico, los clubes rechazaron esa proposición enviada por la propia RFEF. Especialmente 14 de los 16 clubes que forman la Asociación de Clubes. Especialmente porque los clubes quieren en términos numéricos, es decir que dinero recibiera de la propia Federación, en caso de la cesión de los mismos (vallas, publicidad en las camisetas etc..).
Y no están dispuestos a aceptar que una parte de ese dinero vaya a las territoriales y a la selecciones nacionales inferiores. Y luego está el tema audiovisual que es, sin duda alguna, el gran foco de conflicto y donde ahora mismo los clubes no están dispuestos a negociar.
En el último encuentro entre la RFEF y los clubes de la Primera y Segunda PRO les ha vuelto a poner sobre la mesa la cesión a la propia entidad federativa de sus derechos audiovisuales. Algo a lo que se oponen mayoritariamente los clubes de la Liga PRO.
No en vano los clubes de la actual Liga IBERDROLA tienen un acuerdo con la empresa audiovisual MEDIAPRO por la cual tiene los derechos de retransmisión para los próximos tres años a razón de 3 millones de euros por temporada. Acuerdo firmado bajo el principio de que son los clubes los propietarios de sus derechos de televisión.
Algo que choca con los intereses de la RFEF que quiere gestionar estos derechos. Varios son los motivos.
Primero, porque desde el estamento federativo no quieren contemplar que sea MEDIAPRO quien se haga con estos derechos. La Guerra abierta con la empresa audiovisual es evidente (final de Copa, la tecnología del VAR).
Y segundo, porque argumentan que cuentan con otras ofertas superiores a la acordada por los clubes. De hecho están solicitando la cesión de derechos tanto a los propios clubes de la Primera Pro como a los equipos de Segunda. Veremos pues como desemboca este asunto y hasta cuanto puede perturbar el arranque de la competición.
El convenio colectivo
Y luego está el tema del convenio colectivo para el cual está prevista una nueva reunión el próximo 25 de julio entre los clubes y los sindicatos, empezando por la AFE, y donde las dejar patentes las diferencias.
Así quedaron evidenciadas en la última reunión entre las partes. Ahora mismo hay 3000 euros de diferencia que distancian a ambas partes sobre el salario mínimo de las futbolistas. La Asociación de clubes recordó en su último comunicado la situación de déficit existente actualmente en el fútbol femenino, algo que consideran clave de cara al nuevo convenio.
En el mismo respondía duramente a la RFEF sobre su anuncio de destinar directamente 20 millones al fútbol femenino: “Que el nuevo convenio colectivo entre en vigor en 1 de julio de 2019. La ACFF, ante la situación de pérdidas económicas y déficit que a día de hoy genera el fútbol femenino, no puede asumir para una temporada que ya ha terminado obligaciones económicas nuevas, más aun cuando se nos acaba de notificar por la RFEFla reducción de las cantidades que cada club esperaba cobrar por el programa Universo Mujer, correspondientes a la temporada 2018/2019, en la cantidad de 10.000 por Club. Es decir, los ingresos previstos para la temporada 2018/2019 se han reducido”.
Partiendo de esta base los clubes proponen entonces que se parte de “un salario de 14.000 euros anuales, comprometiéndose a que no se mantengan contratos con las jugadoras a tiempo parcial de duración inferior al 50% de la jornada. Es importante recordar que la ACFFha aceptado ceder en este punto y establecer esa limitación entendiendo que era una cuestión importante para las jugadoras”.
Y en el caso de que se mejoren los ingresos dentro del fútbol femenino “se compromete a mejorar las condiciones de trabajo de las jugadoras relativas a la parcialidad” con varias propuestas condicionadas a los ingresos de la competición. Así en caso de producirse un incremento “de 1.800.000 euros de los ingresos de la competición con respecto a los asegurados para la próxima temporada: elevar la parcialidad al 60% de jornada”.
Partiendo de esta base sin la mejora fuera de 4.400.000 euros de los ingresos, entonces elevar la parcialidad al 75% de jornada. Si se llega a los 7.200.000 euros de los ingresos, se elevaría la parcialidad al 90% de jornada.
Y en caso que las mejoras alcancen los 9 millones de euros, entonces establecer el 100%. Además, y de forma alternativa, propone “incrementar el salario mínimo de 20.000 euros anuales con un mínimo de jornada de un 50% siempre y cuando la gestión comercial de la competición se adjudique a la ACFF”, dado que entienden que según las previsiones actuales está próxima temporada también será deficitaria la competición.
Por el contrario los sindicatos con AFE a la cabeza, exigen un salario mínimo de “17 mil euros brutos anuales con una parcialidad mínima del 75% de la jornada”. Propuesta también reflejada en un comunicado recogido en los siguientes términos: “La ACFF ha rechazado la propuesta del banco social de un salario mínimo anual de 17.000 euros, renunciando a la retroactividad a cambio de una prima por la firma del convenio de 1.500 euros y parcialidad en la contratación no inferior al 75%”.




















