
El Estadio Olímpico de Bakú, escenario este miércoles de la final de la Liga Europa entre el Chelsea y el Arsenal, es el mejor exponente de la nueva política de la FIFA y la UEFA de buscar nuevos horizontes y nuevas fuentes de ingresos más allá de la vieja Europa.
Puedes registrarte haciendo click aqui. Si ya estas registrado por favor INICIA SESION para ver este contenido completo.









