Las hazañas de Valencia y Espanyol o el premio de mantener al técnico toda la temporada
F: LaLigaComo el tercero al que nadie espera y se convierte en el protagonista de la fiesta, el RCD Espanyol ha terminado la temporada conquistando una plaza europea a la que, a priori, no aspiraba. El conjunto que magistralmente ha gestionado Joan Francesc Ferrer 'Rubi' se ha topado con la séptima plaza que el Athletic ha dejado escapar en el Ramón Sánchez Pizjuán.
Pero el verdadero mérito del conjunto periquito no es volver a Europa doce temporadas después, que también. Es haberlo hecho con el mismo entrenador que comenzó el curso. Una gestión de la que no pueden presumir hasta ocho clubes de LaLiga Santander, casi la mitad, y hasta doce en LaLiga 123. Huesca, Real Madrid, Celta, Athletic, Villarreal, Real Sociedad, Sevilla y Rayo Vallecano destituyeron al entrenador por el que apostaron en agosto. Y alguno de ellos, lo cambió en más de una ocasión.
La temporada del Espanyol no ha sido más fácil que la de los demás equipos. Tras un extraordinario inicio que les permitió codearse con los cinco primeros, sufrieron un bajón que se tradujo en una victoria en once partidos. Ello provocó muchas dudas tanto en el equipo como en la apuesta por Rubi desde la directiva. Una mala racha que llevó al Espanyol a tener que pasar de luchar por Europa en la primera vuelta a buscar la permanencia en el inicio de la segunda.
Pese a que en ningún momento hubo un ultimátum real hacia el técnico catalán, la sensación de cambio sobrevolaba por el RCDE Stadium en caso de que no se enderezara pronto la situación. El resto de clubes se movían. El Celta había destituído a Antonio Mohamed y a Miguel Cardoso, aunque apenas se vio resultado. La Real destituyó a Asier Garitano, quien dos años atrás había sido nombrado mejor entrenador de Segunda. Quizás el único equipo que encontró una reacción favorable a un cambio de técnico fue el Athletic, cuando Gaizka Garitano relevó a Eduardo Berizzo. Se ha quedado a las puertas de Europa tras sacarlo del descenso. También muy loable.
Tras dos años de relativa inestabilidad en el banquillo, el Espanyol decidió apostar por Rubi hasta que concluyera la temporada. Una decisión extraordinaria viendo el funcionar de los demás clubes. También el Valencia, que pese a deambular lejos del objetivo durante toda la temporada (incluso acercándose peligrosamente al descenso) Mateu Alemany respaldó públicamente en reiteradas ocasiones a Marcelino García.
Estos dos esfuerzos, de Espanyol y Valencia, tan valientes como poco habituales en el fútbol apresurista de hoy han tenido este sábado su recompensa. El Espanyol, con un inmaculado final de temporada, ha arrebatado una plaza europea que (casi) nadie le asignaba. El Valencia, tras sufrir una crisis permanente de regularidad y de gol toda la temporada, ha protagonizado una de las mayores remontadas de los últimos años en LaLiga. Una remontada que le ha llevado de estar a cuatro puntos del descenso al finalizar la primera vuelta a clasificarse para la Liga de Campeones.
No es caualidad. Los dos clubes que durante el tramo más crítico de malos resultados han mantenido a sus técnicos han logrado su objetivo de manera magistral y épica. No es casualidad, es una consecuencia. Es la moraleja que nos deja LaLiga Santander, que cierra por vacaciones hasta el próximo mes de agosto.

















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