
Luis Rubiales espera este lunes el refrendo a los cambios que pretende hacer en la Copa del Rey, la Supercopa y la competición femenina durante la Asamblea de la Federación, en la que se votará el calendario de la temporada que viene y se informará de la renovación del convenio de competencias con LaLiga.
Ahora bien, conviene recordar que la soberanía de la Asamblea no le faculta para saltarse las leyes.
Durante los días previos hemos ido informando de los diversos asuntos que van a ser abordados por la Asamblea General de la RFEF este lunes, cuyo orden del día fue desvelado por Ramón Fuentes en IUSPORT.
En el punto tercero del orden del día está la aprobación de un nuevo formato para la Supercopa: "Aprobación del nuevo modelo de competición y, en su caso, calendario de la Supercopa de España".
Sobre este asunto se ha pronunciado en contra la práctica totalidad de los clubes profesionales y, entre ellos, como directamente afectado, el Valencia.
El viernes, el Valencia CF publicó un comunicado oficial reprochando a la Federación Española la inclusión de este asunto en el orden del día. Un nuevo formato para la Supercopa que, como ya hemos explicado en IUSPORT, consiste en sustituir el partido (a doble vuelta o único) entre los campeones de Liga y Copa, por una final a cuatro.
Ante esta eventualidad, el conjunto ché ha advertido mediante un burofax al organismo que preside Luis Rubiales de "la posible ilicitud de la alteración de las bases de la competición en cuestión de la actual temporada". Además, se ha reservado "el ejercicio de las acciones legales que correspondan en defensa de sus legítimos derechos e intereses en caso de que finalmente dicho extremo del orden del día resultara aprobado por la Asamblea".
El argumento esencial de la impugnación es que el cambio atenta contra el principio de seguridad jurídica. No es legal cambiar la fase final de la Supercopa cuando las competiciones que dan plaza a la misma se han celebrado de acuerdo con unas normas distintas. Otra cosa son las ediciones siguientes.
Se trata de un argumento que podríamos calificar de poderoso hasta el punto de que nos atrevemos a apostar por una resolución judicial favorable al Valencia si finalmente la Asamblea General cambia el formato y el club lo impugna.
Otros asuntos
Pero no es sólo la Supercopa donde la Asamblea General, con toda su soberanía, podría pinchar en hueso.
El punto quinto es otro de los temas más importantes en este momento. Se trata del Convenio de Coordinación que está ahora mismo negociando con la Liga del Fútbol Profesional. No en vano el pasado miércoles 24 de abril tuvo lugar la segunda cita donde el CSD les citó el próximo 6 de mayo a una tercera reunión donde las dos partes tendrán que llegar con un borrador.
Pues bien, aparte de que sigue negociándose por las partes, hay algunos puntos sobre los que ya se ha pronunciado el CSD.
Así ha ocurrido, por ejemplo, con los horarios y franjas horarias que la RFEF pretende fijar en detrimento de LaLiga.
Tanto los informes como la Comisión Directiva del CSD, han aclarado que se trata de competencias de LaLiga.
Por tanto, cualquier decisión que tome al respecto la Asamblea General, por muy soberana que sea, estaría abocada a no ser ratificada por el CSD.
En cuanto a la competición femenina, la RFEF podría toparse con derechos y compromisos adquiridos por los clubes femeninos antes de que se aprueben los cambios por la Asamblea General.
Nadie niega las potestades de la Federación en el fútbol femenino, pues es de su competencia sin duda, pero ello no le faculta para ignorar los derechos y obligaciones consolidados con anterioridad.
Así se presenta la asamblea de este lunes
Los 141 asambleístas, entre los que hay 20 clubes y 13 jugadores profesionales y 29 equipos y 19 futbolistas que representan al fútbol modesto, están citados en la Ciudad del Fútbol (12.00h) para pronunciarse sobre unos proyectos que la Federación defiende, pero LaLiga rechaza.
La cita de este lunes será una muestra más del ya "histórico" pulso que mantienen ambas partes y que lejos de suavizarse se ha encrespado más en la última semana, especialmente entre sus presidentes, Javier Tebas y Luis Rubiales.
El primero no tiene previsto ir a la Asamblea. El segundo celebrará dentro de 18 días su primer año en el cargo.
Después de que ambos acordaran que la última Supercopa se jugara en Tánger, Rubiales anunció su intención de que esta competición cambie su formato para ser una final a cuatro, en el mes de enero y no en agosto como hasta ahora, previa al inicio de Liga, desde la próxima temporada.
También presentó una Copa del Rey que se dispute a partido único hasta las semifinales y que en ella, desde la primera eliminatoria, haya equipos de regional, Tercera, Segunda B, Segunda y Primera.
Con estos mimbres y con el anuncio de una revolución en la competición femenina que ha despertado el recelo de los clubes, más la reanudación del diálogo con LaLiga para intentar renovar el convenio que reparte las competencias de una y otra, la Federación convocó la asamblea extraordinaria de mañana para votar estos puntos.
Días después añadió a la agenda, y "dado el carácter urgente de la temática", la aprobación del calendario 2019-2020.
LaLiga y la Asociación de Futbolistas (AFE) han acordado fechas como el 18 de agosto para el inicio de la competición; el 24 de mayo para el final de Primera y el 18 de abril para la final de la Copa del Rey. Pero ese acuerdo no reserva fechas en enero para la nueva Supercopa, que apunta a Arabia Saudí como posible escenario.
Ésta se ha convertido en otro de los puntos de discordia. Hace cuatro días los clubes de LaLiga la rechazaron en su Asamblea, igual que hicieron con el nuevo modelo de Copa.
El no del fútbol profesional salió de una votación secreta, resuelta con 39,7 votos a favor; 2,2 en contra y 1,1 abstención -el voto de los clubes de Primera vale 1,1 para su suma sea igual a la de la suma de los de Segunda (22) y al no estar el Reus el total alcanza la cifra de 43-.
Para LaLiga estos cambios deben ser acordados por las dos partes. En el caso de la Copa porque afecta a sus clubes y SADs afiliados e implica una variación importante en el calendario de la competición profesional y en el de la Supercopa porque supone a una alteración de los derechos adquiridos los mismos. De hecho el Valencia, que puede verse afectado como finalista de la Copa, ha avisado de posible alegalidad al respecto.
En la Asamblea hay 20 clubes profesionales y los presidentes de 12 de ellos forman parte de la junta directiva: Barcelona, Real Madrid, Atlético, Betis, Espanyol y Valladolid.
Entre las votaciones de este lunes se colará la explicación sobre cómo marcha la negociación para renovar el convenio de coordinación con LaLiga -el vigente expira el 30 de junio- después de sentarse dos veces con la mediación del Consejo Superior de Deportes, tras ocho reuniones previas sin mediador y sin acuerdo.
La RFEF quiere un nuevo pacto en la cesión de derechos de explotación, del nombre de la competición, del balón y de la aplicación de los horarios del torneo liguero. Rubiales ya ha anunciado que la próxima temporada no habrá partidos los lunes.
LaLiga entiende que la fijación de los horarios, la elección y/o comercialización del balón y la denominación de las dos competiciones profesionales son competencias suyas.
El CSD ha pedido a ambos un borrador y en unos días volverá a sentar en la misma mesa a dos partes condenadas a entenderse, pero demasiado enfrentadas ahora mismo, tanto como para esperar que lo que apruebe una será impugnado por la otra.



























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28