
El Comité Técnico de Arbitros entiende que el penalti por mano de De Tomás está bien señalizado. También la mano de Kondogbia, pero no la segunda amarilla que le costó la expulsión.
El VAR del Metropolitano acertó en la decisión que adoptó ayer en el Estadio Metropolitano, con el tiempo cumplido, y que supuso la pena máxima que a la postre otorgó la victoria al Atlético de Madrid. Así lo entienden desde el estamento arbitral y dentro del detallado análisis de la jornada, según informa Ramón Fuentes en MD.
En una jugada tremendamente complicada fue Ricardo de Burgos, ayer designado como VAR en el estadio rojiblanco y que el pasado jueves actuó como AVAR en el Atalanta- Leizpig junto a Mateu Lahoz, quien avisa al colegiado a que revise la acción al entender que RDT tiene el brazo extendido en el salto a despejar el balón.
Y es en la revisión, con el tiempo ya cumplido y todo el estadio pendiente, donde Figueroa Vázquez no dudó en pitar la pena máxima del delantero del Espanyol. Una decisión que ni el mismo jugador pudo criticar cuando minutos después compareció ante los micrófonos de la televisión para expresar sus sensaciones sobre lo sucedido en el encuentro y en los instantes finales.
Luego, en una jugada de enorme complejidad, el colegiado internacional vasco y árbitro catalogado como VAR por FIFA y UEFA, acierta al avisar al árbitro de campo para que acuda al monitor al entender que estamos ante un fallo obvio y manifiesto en caso de no castigar la mano.
Como también acertó, según el propio CTA, en señalar la falta en el minuto 71 de Kondogbia por mano. El árbitro acierta en cuanto el francés desde el principio lleva la mano arriba desde el principio.
Otra cosa distinta es la consecuencia de la misma. Al tratarse de una mano que llega de rebote, no debió ser castigada con tarjeta amarilla que era además la segunda del francés y supuso su expulsión.
Porque, aún cuando el colegiado hace constar en el acta que le muestra la amarilla porque entiende que "juega el balón con el brazo, evitando con ello un ataque prometedor"; esta condición de ataque prometedor deja de tener efecto en cuanto que le viene rechazada.
Una tarjeta que, sumada a la que había visto por un pisotón en el minuto 36 de la primera mitad, implicó la expulsión del francés mediada la segunda mitad.

























