
El próximo lunes la selección de Cataluña disputará un partido contra la selección de Venezuela. La fecha es adecuada porque la selección del Reino de España disputa partidos internacionales, y por lo tanto coincide con un fin de semana en el que no hay jornada liguera.
Sin embargo, diferentes equipos han impedido que sus jugadores e incluso técnico puedan viajar hasta Girona el lunes del partido de la selección autonómica. Es evidente, los clubes tienen el derecho de impedir que sus trabajadores realicen actividades deportivas fuera de la agenda laboral, y evitar, por ejemplo, alguna lesión grave. En un partido de la selección catalana del año 2007 se lesionó Albert Jorquera -portero suplente del FC Barcelona-, y esta lesión de larga duración provocó que el conjunto azulgrana tuviera que buscar un portero, y así llegó Pinto como recambio.
Podemos entender que los clubes realicen este gesto de impedir que algunos jugadores no vayan con el combinado catalán, pero realmente deberíamos reflexionar sobre la buena repercusión que también tienen estos partidos de las selecciones autonómicas.
Por ejemplo, los futbolistas catalanes que pertenecen a clubes implicados en la zona de descenso se reúnen con antiguos compañeros y amigos para disfrutar de un buen ambiente deportivo que les sirve para desconectar de la presión de la competición, recargar pilas y así poder volver a sus clubes con energías renovadas.
Otro argumento a favor de los partidos de las selecciones autonómicas consiste en valorar de forma positiva estas convocatorias, en el sentido de plantearse que puedan corresponder a una recompensa para los jugadores que son llamados por sus selecciones autonómicas.
De hecho, si se unificara el calendario de selecciones nacionales con el calendario de selecciones autonómicas, sin duda, los partidos de selecciones autonómicas gozarían de más respeto tanto institucional como televisivo, y al final los beneficiados serían los propios jugadores y los espectadores.
Los jugadores podrían disfrutar de partidos de selecciones y si no son convocados por la selección nacional podrían serlo por la autonómica para disputar bien amistosos o bien torneos autonómicos que, sin duda, podrían y deberían ser valorados deportivamente como una recompensa para los mejores jugadores seleccionados de cada autonomía.
En este sentido tenemos que ver que a la selección absoluta únicamente pueden acudir un determinado número de jugadores convocados, pero con la posibilidad de dotar de más posibilidades y más convocatorias las selecciones autonómicas podrían convocar otro número importante, y selecciones como las de Euskadi, Cataluña o Andalucía, sin duda, serían muy competitivas, y ello a pesar de que los mejores jugadores estarían con la selección española pero a pesar de ello hay un gran número de jugadores de alto nivel competitivo que podrían formar importantes combinados autonómicos.
No se puede perder de vista el sentido del deporte y tratar de vivirlo como lo que es: eje vertebrador de la vida social y un espectáculo.









Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28