
Esta tarjeta tiene varias ventajas. En primer lugar es educativa y formativa, especialmente en los niveles de formación, en los que los niños están desarrollando su carácter y consolidando valores éticos.
Desde finales del siglo XX se asiste de forma acentuada a la globalización del deporte como un fenómeno de masas a nivel mundial. El deporte es uno de los pocos fenómenos humanos que consigue romper barreras geográficas, étnicas y culturales, para unir pasiones de todas las latitudes.
Con esta globalización, impulsada fundamentalmente por los medios de comunicación, se difunden las dos vertientes del deporte: lo bello y lo horrible, lo positivo y lo negativo, la superación y el ir al infierno, la victoria y la derrota, el juego limpio y la corrupción, el fairplay y la violencia, la autenticidad y el fraude.
Sin embargo, en los medios de comunicación suele darse más peso a las noticias deportivas marcadas por la violencia, la corrupción, el racismo y otras lacras que ensucian el deporte. Varios estudios de análisis (Instituto de Marketing, 2018) revelan que solo el 10% de los medios ofrecen un enfoque positivo del deporte.
Es en este contexto más negativo del deporte que surge en Portugal la Tarjeta Blanca (TB), una tarjeta que tiene como objetivo promover el juego limpio y el gesto positivo en el deporte. Así como hay tarjeta amarilla y roja para sancionar o penalizar, en nuestra opinión, debe haber una tarjeta para valorar y reconocer las actitudes positivas durante el juego.
Esta tarjeta tiene varias ventajas. En primer lugar es educativa y formativa, especialmente en los niveles de formación, en los que los niños están desarrollando su carácter y consolidando valores éticos.
Es saludable y recomendable contar con un recurso educativo deportivo, como la TB, que reconoce el gesto positivo, qué identifica qué se debe hacer durante el juego e indica el camino a tomar. Desde una perspectiva psicológica, se constituye en “refuerzo positivo” respecto de lo deseable moralmente en el deporte.
Por otro lado, la TB concibe al árbitro / Juez como pedagogo, ya que además de velar por el cumplimiento de las reglas del juego también debe asumir una función pedagógica: ¿por qué solo sancionar y no valorar lo correcto?
La TB enfatiza esta función del árbitro, quien empieza a ser visto como alguien que no solo castiga sino que también premia. Nos parece una vertiente muy válida y muy importante, puesto que muchas veces, el árbitro suele ser visto como una figura negativa por los aficionados. Con esta tarjeta esta imagen cambia para mejor ya que con la TB se promueve el juego limpio, además de valorar y reconocer las buenas prácticas.
Steve Town, de la University de Bournemouth (Inglaterra), realizó un estudio, publicado por el European Fairplay Movement (2020) (http://www.fairplayeur.com/publications/case-studies/), en los niveles de formación de la Asociación de Fútbol de Lisboa, en que prueba la eficacia de la TB en el ámbito disciplinar.
Después de aplicar esta tarjeta, los casos disciplinarios disminuyeron y se valoró el faiplay. Tomando como ejemplo el escalón júnior, en la temporada deportiva 2015/16, en 2973 partidos sin aplicar la TB, hubo 57 incidencias disciplinares, en la temporada siguiente 2016/17, ya con la aplicación de la TB, el número de incidencias disminuyó para 18.
Como podemos ver, esta tarjeta no es simplemente una idea estética, sino que tiene consecuencias prácticas positivas, de tal manera, que ya existen otras modalidades, como el baloncesto que ya la aplican.
La TB es, por tanto, un recurso pedagógico que debe promoverse y difundirse dentro de cualquier modalidad, aunque es especialmente factible y útil en el deporte practicado por menores, dado el potencial pedagógico que tiene en esa etapa formativa.
En Portugal, la TB apareció en 2015, impulsada por el Plan Nacional de Ética en el Deporte. Desde entonces, se han adherido 65 entidades a la TB, desde Federaciones Deportivas (19), Ayuntamientos (3) o entidades deportivas (43). Ya se han mostrado más de 2500 TB. En la temporada deportiva 2019/20 se mostraron 478 TB, por ejemplo: Fútbol y Futsal (333); Tenis (63); Golf (8); Baloncesto (32); Corfebol (12); Padel (3).
En España, también hay distintos clubes, federaciones, y consejerías de deporte que promueven iniciativas similares a la TB. Pero en Portugal lo distintivo es que es un organismo público de nivel estatal el que la fomenta.
Por ello, no sería descabellado imaginar que ambas naciones se unieran en la promoción de la TB, con el fin de dar ejemplo a otros países y influenciar organismos como la UEFA o la FIFA para que se unan a la TB y así promover un deporte positivo que cumpla verdaderamente las expectativas éticas que se le predican y que lo convierten en una práctica socialmente valorada.
José Lima
Coordinador del Plano Nacional de Ética no Desporto
José Luis Pérez Triviño
Presidente de la Asociación Española de Filosofía del Deporte


























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