F: Antena3El mundo del deporte pierde a una gran valedora. Calvo ha sido la principal impulsora, dentro del Gobierno, de la liga femenina profesional. Gracias a ella, el CSD pudo neutralizar los persistentes intentos de determinados dirigentes que se oponían al proyecto
La entonces vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, aseguró el pasado lunes que "en absoluto" había perdido una batalla con la 'ley trans', a la que ha calificó de "equilibrada y razonable" y de la que dijo que era "la ley del Gobierno".
Sin embargo, el pulso abierto con el Ministerio de Igualdad por dicha ley sí lo ganó Irene Montero, logrando llevar al Consejo de Ministros una norma que Calvo intentó frenar, cargada de argumentos, durante meses, pero que generaron tensiones que se extendieron al seno del PSOE y dificultades con la portavoz parlamentaria Adriana Lastra.
Recuérdese que Calvo se mostró en febrero contraria al borrador que se había presentado por el Ministerio de Igualdad.
Un pulso que dividió a las feministas del PSOE y que ha ocasionado una importante erosión a la vicepresidenta, con roces en el Consejo de Ministros y tensiones que han acabado motivando su salida.
El mundo del deporte pierde a una gran valedora. Calvo ha sido la principal impulsora, dentro del Gobierno, de la liga femenina profesional. Gracias a ella, el CSD pudo neutralizar los persistentes intentos de determinados dirigentes de dos organizaciones deportivas muy importantes y se consiguió que el pasado 15 de junio, a pesar de esa oposición, la Comisión Directiva del CSD aprobara la calificación como profesional de la liga femenina de fútbol.
De nada le sirvió el apoyo postrero a la nueva ley
"Es lo que hemos conseguido, no sé dónde está el resto de la mitología que se genera en relación a las cosas. Esta es la ley del Gobierno, naturalmente, un texto muy diferente del que inició y que tendrá, como es lógico, su debate", añadió la exvicepresidenta antes de su participación en una jornada sobre fondos europeos y proyectos de inversión para la recuperación económica.
Calvo ha subrayado que la democracia no puede dejar fuera del avance la protección de los derechos de los colectivos LGTBI: "Esta es una sociedad que no se puede permitir arrinconar, ni odiar, ni excluir ni discriminar a los colectivos LGTBI, en eso lleva este país con mucha dignidad mucho tiempo y era un objetivo del Gobierno y es una ley del Gobierno".
El anteproyecto de ley para la igualdad real y efectiva de las personas, aprobado el pasado martes en Consejo de Ministros después de una tensa negociación en el seno del Ejecutivo, deja de considerar la transexualidad una enfermedad e incluye la autodeterminación del género -principal punto de disenso entre Calvo y el Ministerio de Igualdad-, esto es, la posibilidad de cambiar el sexo en el Registro Civil con la voluntad de la persona, sin necesidad de informes.
























