F: AbcEl consejero delegado de Vodafone España, Antonio Coimbra, ha defendido hoy que su compañía ha hecho "lo correcto" cuando decidió no seguir comprando el fútbol y ha asegurado que a partir de 2019 se comenzarán a notar los efectos positivos en ahorro de costes.
"Pensamos que hemos hecho lo correcto. Se verá a medio plazo, no inmediatamente", ha dicho el directivo en una rueda de prensa para presentar los resultados de la compañía en el primer semestre fiscal (abril-septiembre), en el que los ingresos cayeron un 3,2 % lastrados por la guerra del fútbol.
Vodafone Grupo ha calculado hoy que dejar de contratar el fútbol supondrá unos ahorros de 150 millones el próximo año fiscal (que empieza en abril próximo) y 240 millones el siguiente, mientras que Coimbra ha señalado también habrá un impacto positivo en el resultado bruto de explotación (ebtida) el próximo año.
En la rueda de prensa, ha reconocido que se trata de unos resultados "negativos" y que dejar de comprar contenidos como "El Partidazo" y el fútbol europeo ha tenido "un impacto inmediato en clientes", aunque ha asegurado que éste está "perfectamente alineado con la estimación" que hicieron cuando decidieron "salir del fútbol".
"Éste es un segmento no rentable para Vodafone, altamente penalizada por la fórmula de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia)", ha asegurado el directivo, que ha revelado que los costes del fútbol para Vodafone están "muy cerca de los 980 euros por cliente y año", cuando para su competencia es la mitad (440-450 euros).
Coimbra ha recalcado que incluso perdiendo todos los clientes que contrataban el fútbol a Vodafone -que hoy ha cifrado en poco más de 300.000- los costes estarían por debajo de lo que tendrían que pagar anualmente por el fútbol, que ha dicho que es 330 millones.
Coimbra ha informado de que entre julio y septiembre, cuando mayor agresividad comercial hubo entre los operadores al coincidir con el inicio de las temporada de las distintas competiciones, la compañía perdió 106.000 clientes móviles de contrato, 69.000 de banda ancha fija, 5.000 de fibra y 66.000 de televisión.
"Los resultados están muy en línea con lo que esperábamos", ha asegurado, aunque ha reconocido que "el nivel de agresividad del principal operador" ha estado "muy por encima" de lo que preveían.
Ha negado que renunciar al fútbol suponga ser un operador de "bajo coste", como planteó recientemente el consejero delgado de Orange España, Laurent Paillassot, y ha considerado que, por el momento, la guerra del fútbol se ha acabado, ya que habrá que esperar a ver lo que ocurre en la próxima temporada.


















