Un ejemplo de malas prácticas en la gestión deportiva municipal
Deportividad, compañerismo y trabajo en equipo son valores que deben estar presentes desde el inicio de la etapa formativa de un deportista. Nos congratulamos de que cada vez sean más los ejemplos en esa línea en el deporte base, en general, y en particular, en la fase de iniciación a la práctica deportiva, en la que los niños y niñas se encuentran en pleno desarrollo y donde el deporte, junto con la escuela y el entorno familiar, se convierte en una verdadera escuela de valores.
Por ello, resulta cuanto menos paradójico -cuando no, abiertamente contrario a esos valores- que desde escuelas deportivas de titularidad pública se introduzcan criterios de competitividad, que no hacen sino frustrar, ya desde pequeños, las expectativas de los niños de disfrutar practicando el deporte que más les gusta junto a sus compañeros. Tal es el (lamentable) caso de la Escuela del Patronato Municipal de Deportes de Azuaga (Badajoz), cuya gestión corresponde a la Concejalía del ramo.
En la citada escuela, veintiocho niños compartían hasta hace poco su afición por el fútbol y sus ganas de aprender a jugar en equipo. Lo que era un interés común de todos ellos y de sus familias, se ha convertido, a raíz de una desafortunada decisión, en una cuestión de discriminación cuando el político de turno y los técnicos del Ayuntamiento que le asesoran, deciden diferenciar a los chicos con nivel competitivo de aquellos que, a su juicio, no lo tienen.
Los padres de los benjamines de segundo año han recibido una comunicación cuyos términos son contradictorios en sí mismos. Debido a la decisión de participar en las competiciones federativas, se informa a los padres de que sólo quince de los veintiocho niños seguirán jugando al fútbol, compitiendo periódicamente, pasando los otros trece a jugar al fútbol sala las concentraciones de la mancomunidad de municipios de la comarca, de celebración ocasional.
La frase que más llama la atención de esa comunicación es que “la única distinción que hemos hecho a la hora de seleccionar los grupos es el nivel competitivo del niño; no seremos nosotros los que distingamos entre buenos y malos, y aconsejamos que nadie haga esta distinción. Lo niños se encuentran en un proceso de formación, al que le quedan muchos años, y nuestro objetivo es que todos alcancen el mismo nivel, para eso trabajamos”.
Tras leer esto me surgen las siguientes cuestiones: ¿No es un eufemismo hablar de nivel competitivo del niño, cuando lo que supone, en la práctica, es que los que, a juicio de los técnicos, sean “buenos” jueguen al fútbol y los “no tan buenos” al fútbol sala? ¿No es esta una manera de señalar a los niños que no tengan la fortuna de participar en las competiciones de fútbol? ¿Es la mejor manera de que todos alcancen el mismo nivel practicar su deporte de manera diferenciada (los “competitivos” con los “competitivos” y los “no competitivos” con los “no competitivos”, unos compitiendo de forma periódica y otros de forma ocasional)? ¿No debería una escuela municipal deportiva limitarse a formar a todos los niños por igual, independientemente del nivel de estos?
La mejor respuesta a todas esas cuestiones es otra pregunta. La que le hace, desde la inocencia, uno de esos trece niños que no podrán competir en fútbol a sus padres: “¿Por qué ellos sí y yo no?”
Con la redacción de este artículo, solamente quiero poner sobre la mesa un ejemplo de mala praxis en la gestión deportiva de este Ayuntamiento, cuya escuela está sostenida, sobra decirlo, por el presupuesto municipal y por la matrícula que pagan los padres de los niños, sean competitivos o no. Sería muy pretencioso por mi parte esperar que los que han tomado esta decisión la reconsideren leyendo estas palabras (me consta el poco interés en atender las quejas de los padres de algunos niños).

















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28