Lunes, 12 de Enero de 2026

Actualizada Lunes, 12 de Enero de 2026 a las 02:58:14 horas

Los seguros deportivos, desde la guardería hasta los JJOO

PIli Navarro PIli Navarro Viernes, 30 de Julio de 2021

La edición actual se aseguró en 2020 por valor de US$ 250 millones, y una cancelación superaría la cifra de 5.000 millones de los cuales como máximo serían asegurables 1.500, sumando todas las capacidades aseguradoras.

[Img #136165]El pasado viernes se inauguraba la edición más “diferente” de unos Juegos Olímpicos, al menos en la era moderna. Podríamos incluso tildar de especiales los JJOO de Alemania de 1936, donde por casi dos meses, el racismo, la intolerancia y el odio parecieron tomarse vacaciones en pro del espíritu olímpico. Aun así, y como paréntesis a lo que desgraciadamente se avecinaba, el deporte y sus valores prevalecieron y la organización de los Juegos pudo llevarse a cabo.

 

El año pasado fue la primera ocasión en que unos Juegos Olímpicos fueron aplazados en su historia, y nunca habían sido cancelados excepto los que coincidieron en plenas Guerras Mundiales. La primera vez que un Comité Olímpico contrató un seguro de cancelación, fue con motivo de los Juegos de Moscú en 1980,  y quien suscribió  el seguro fue el mercado Lloyds of London.

 

La edición actual se aseguró en 2020 por valor de US$ 250 millones, y una cancelación superaría la cifra de 5.000 millones de los cuales como máximo serían asegurables 1.500, sumando todas las capacidades aseguradoras. El aplazamiento de un año, al margen de prorrogar unas Olimpiadas un año más (recordemos que “Olimpiada” es el periodo entre Juegos Olímpicos), ha evitado hacer frente a una cancelación y los daños y perjuicios que ello representa.

 

¿Sería éste un seguro deportivo? Pues de facto sí, todo aquello vinculado y que afecte a la esfera deportiva, desde diferentes ámbitos y conceptos, se englobaría en el pack “seguro deportivo”.

 

En realidad, la persona deportista “nace o se hace” vinculada al seguro. Teniendo en cuenta que no existe una edad mínima para federarse (depende del deporte y del reglamento de licencias de cada federación), desde que practicamos deporte vamos (o deberíamos ir) de la mano de un seguro. En la escuela, a través de los seguros escolares y de las AMPAS (ahora asociaciones de familias de alumnos, AFA), en los de campus de verano, en los patronatos de deporte municipales, y principalmente a través de la licencia federativa que emite la Federación correspondiente a la modalidad deportiva practicada. Con un seguro de accidentes regulado (RD 849/1993), y una responsabilidad civil en el desarrollo de su actividad, la licencia federativa ofrece a las personas federadas, no solo las obligaciones aseguradoras que establece la normativa legal vigente, sino la garantía de una práctica segura y amparada. 

 

Es en esa línea de garante y seguridad, donde las entidades (clubs y asociaciones) y los organizadores de actividades deportivas, hallan en la contratación de seguros de responsabilidad civil, un amparo a su dedicación desinteresada, voluntaria y a menudo por simple vocación y/o amor al deporte. El asociacionismo, y por tanto el voluntariado que lo conforma, representa el 90% de la actividad deportiva (los grandes clubs y las organizaciones profesionales del ámbito deportivo, quedan evidentemente al margen de esta estructura). 

 

En el caso de actividad profesional un deportista debe de proteger sus posibles ingresos y una de estas protecciones pasa por el seguro de accidentes personales. Los ingresos se cubren mediante cobertura específica de los miembros corporales que implican una baja temporal o definitiva para la actividad deportiva (un futbolista tendrá mayor interés en cubrir las extremidades inferiores y un piloto de Fórmula 1 puede tener mayor interés en cubrir los dedos de las manos, con las que se maneja este tipo de vehículos en gran medida).

[Img #136164]

 

 

Este tipo de seguros se contratan a título personal o lo pueden cubrir los clubs por los que compiten, en el caso de ser a título personal, el deportista debe de cubrir parte o la totalidad de las expectativas de ingresos en su vida de deportista profesional. En el caso de los clubs tienen mayor interés en cubrir las fichas en caso de lesión temporal o definitiva hasta la finalización del contrato, por lo que el enfoque es distinto.

 

Otro seguro imprescindible, tanto en el deporte amateur como en el profesional, es el seguro de Asistencia en Viaje, con características específicas ya que los deportistas compiten en diversos países y sus necesidades son diversas, no es lo mismo cubrir un equipo de futbol profesional en sus desplazamientos dentro del territorio nacional que un corredor de ultramaratones en montañas o desiertos remotos.

 

Para los organizadores de eventos deportivos una vez más el seguro de Responsabilidad civil y el de cancelación es fundamental, para garantizar los daños provocados a terceros o las posibles pérdidas o gastos que puedan producirse en el desarrollo del evento.

 

Lo importante, al final, es hacer más segura la práctica deportiva, para una garantía personal y física de quien la desarrolla, pero también, para una garantía económica de quien la promueve. Y tanto riesgo existe en el ámbito amateur como en el profesional, en la persona deportista de base, como en la de alto rendimiento, en las competiciones federativas como en las olímpicas.

 

Porque la seguridad acaba siendo la “medalla” que debe primar en toda actividad deportiva.

 

PIli Navarro 

Directora general UNIFEDESPORT

Corredoria d’Assegurances

FUENTE:  https://adndelseguro.com/

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.