Viernes, 09 de Enero de 2026

Actualizada Viernes, 09 de Enero de 2026 a las 11:26:17 horas

José Luis Pérez Triviño
José Luis Pérez Triviño Miércoles, 29 de Diciembre de 2021

Errores arbitrales: sesgos, ruidos y algoritmos

Los errores no intencionados de los árbitros han sido explicados recurriendo a determinados factores subjetivos (que un árbitro sea seguidor de un determinado equipo o tenga animadversión a otro), pero en los últimos años se han producido aproximaciones psicológicas que han aportado luz al respecto, ofreciendo explicaciones objetivas apoyadas por investigaciones empíricas.

 

El análisis de los errores arbitrales en el fútbol es un tema recurrente dadas las consecuencias que tienen en los resultados deportivos, en las reacciones de los aficionados y desde que el deporte es una industria, en la economía de los clubes.

 

Es hasta cierto punto normal que en las aproximadamente 200 decisiones que toman los árbitros durante el transcurso de un encuentro haya aciertos, pero también desaciertos. El porcentaje de estos, según algunos estudios, ronda el 20%.

 

Los errores no intencionados de los árbitros han sido explicados recurriendo a determinados factores subjetivos (que un árbitro sea seguidor de un determinado equipo o tenga animadversión a otro), pero en los últimos años se han producido aproximaciones psicológicas que han aportado luz al respecto, ofreciendo explicaciones objetivas apoyadas por investigaciones empíricas.

 

En este sentido, destacan los aportes de las behavioral sciences que señalan que los árbitros, como personas que son, no están exentas de cometer errores sistemáticos, entre los que destacan los sesgos: a) hacia el equipo de casa y, b) de discriminación; c) de la reputación de los jugadores y d) de las decisiones previas.

 

Respecto del primero hay numerosos estudios que confirman esa tendencia, la cual, aumenta en los minutos de descuento y en las tarjetas amarillas y rojas. La explicación de esa tendencia favorable reside en el papel que juega el público y el ruido que se provoca en el estadio. La experiencia de los partidos sin público en tiempo de coronavirus ha demostrado el efecto de este sesgo.

 

En cuanto al segundo sesgo, los estudios muestran la proclividad de los árbitros a sancionar más a los jugadores que no son de su raza. El tercero supone que los árbitros modulan sus decisiones según el prestigio de los jugadores de forma que son más renuentes a sancionar a los jugadores más famosos. Y el cuarto, que tienden a mantener uniformidad con las decisiones pretéritas incluso cuando fueron erróneas.

 

Otra percepción generalizada entre los aficionados es la falta de uniformidad de las decisiones adoptadas por los árbitros respecto de jugadas idénticas o similares, ya sea por percepciones distintas de hechos del juego como de interpretaciones diversas de las reglas aplicables.

 

Tal variabilidad, por cierto, también puede estar causada por los sesgos. Un libro reciente, Noise, publicado por reputados expertos en psicología, gestión y Derecho (Kahneman, Sibony, Sunstein) aportan luz sobre un fenómeno que es frecuente en la toma de decisiones judiciales, médicas, empresariales, académicas, etc. y que, da lugar a la discrecionalidad o la arbitrariedad según la gravedad del apartamiento respecto del núcleo de certeza.

 

Este fenómeno es el que denominan ruido, esto es, la variabilidad no deseada en juicios que deberían ser idénticos. O, dicho de otra manera, el ruido estadístico es una variabilidad inexplicable dentro de una muestra de datos. Este resultado también puede ser aplicado a las decisiones arbitrales, incluidas las que se adaptan en la sala VOR donde el apoyo tecnológico debiera evitar tal diversidad de decisiones.

 

En efecto, es frecuente que los árbitros adopten decisiones opuestas respecto de jugadas que parecen iguales o, al menos, sustancialmente parecidas, generando entonces, dudas acerca de la precisión y justicia de su labor.

 

Sin embargo, hay una diferencia relevante en las decisiones arbitrales respecto de las que se adoptan en otros ámbitos: la inmediatez. Los árbitros deben decidir en décimas de segundos. Y este factor no se produce en las sentencias de los jueces, las decisiones de un médico o las valoraciones que un profesor adopta respecto de un examen, ya que disponen de más tiempo para reflexionar sobre el contenido de su juicio y por tanto, para establecer defensas mentales respecto a la amenaza de los sesgos.

 

Esta singularidad junto con otros factores propios del fútbol (ser un deporte de contacto, el mantenimiento de la fluidez del juego) explican que algunos de los remedios que los autores mencionados sugieren para que haya un “higiene de la decisión”, en concreto la inteligencia artificial (IA), no puedan aplicarse a toda la amplitud de la tarea arbitral.

 

Como es fácil deducir la IA aplicada a la tarea arbitral evitaría los sesgos antes mencionados (hacia el equipo de casa, discriminación, reputación o decisiones previas), pues el algoritmo -si está bien diseñado y no se han introducido sesgos que pudieran afectar a los ingenieros que lo diseñaron- no estaría influido por aquellos.

 

Así, por ejemplo, sería factible en jugadas muy concretas y delimitadas que generan decisiones blanco/negro, como, por ejemplo, las que tienen lugar en las líneas de juego o las faltas generadas en el área DOGSO. Y aún y así, hay dudas de su total precisión.

 

Pero en otras, no parece que la IA añada seguridad y precisión, como, por ejemplo, en los penaltis o las faltas. En todo caso, esa limitada introducción de la IA no sería consistente con el mantenimiento del VAR pues en gran medida, su diseño actual sigue dando un papel relevante a la decisión de los árbitros emplazados en la sala VOR y, por lo tanto, todavía susceptibles de caer, sino en las trampas de todos los sesgos, al menos, sí en algunas de ellos.

 

José Luis Pérez Triviño

Profesor de Filosofía del Derecho UPF

 

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.154

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.