Captura de pantalla de Movistar LaLigaEl árbitro ha señalado el final del partido en el minuto 93, cuando se habían añadido 4 minutos, y tras ser advertido por los asistentes del error ha obligado a jugar los segundos que faltaban
El Sevilla-Granada de este domingo por la tarde ha vivido una situación de lo más surrealista y, sin duda, una de las escenas de la temporada. En la segunda parte el árbitro vasco Ricardo De Burgos Bengoetxea ha añadido cuatro minutos una vez se había llegado al minuto 90. Sin embargo, cuando el cronómetro marcaba el 93 el colegiado ha dado por finalizado el partido.
Los jugadores del Sevilla se han retirado inmediatamente, aunque algo extrañados, del terreno de juego pero varios del Granada se han quedado sobre el terreno de juego preguntando al árbitro por qué finalizaba el partido sin haberse disputado el último minuto. En un primer momento, De Burgos Bengoetxea ha mantenido su decisión y ha dado por finalizado el encuentro.
Sin embargo, los árbitros asistentes del vasco le han comunicado que faltaba un minuto por jugarse y que se había finalizado de manera prematura el encuentro, aunque fuera por un insignificante minuto.
Ha sido en ese preciso momento cuando el árbitro ha decidido rectificar y ha hecho salir de nuevo a todos los jugadores para jugar lo que quedaba. Algunos de ellos ya estaban sin camiseta, sin botas o sin espinilleras. Pero se las han tenido que ingeniar para recuperar la equipación y, en medio de una extrañeza poco habitual, se han jugado los 60 segundos restantes, en los que no ha pasado nada relevante.




























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