
Brasil asumió la responsabilidad, bajo una lluvia de críticas y el riesgo latente de que un virus asesino, mate la ilusión de ver un campeón provocando contagios y muertes.
La apuesta fue dura, a tres días del comienzo no tenía certeza que se jugaba, la CONMEBOL nunca renuncio a realizarla, la peleo como en una final similar a la que vivimos y por encima de riesgos y criticas logro que llegara a su final.
Tuvo que intervenir la Corte Suprema de Justicia brasileña para dar la última palabra, siendo infalibles porque son definitivos como repite la jurisprudencia de una corte colega, pero del norte.
Fue el triunfo del FUTBOL sobre el enemigo del mundo, además de un triunfo histórico de la Selección Argentina después de 28 años sobre su eterno rival, el mismo que le quito la posibilidad de ser local.
Brasil asumió la responsabilidad, bajo una lluvia de críticas y el riesgo latente de que un virus asesino, mate la ilusión de ver un campeón provocando contagios y muertes.
Hay que felicitar al campeón, pero hay que felicitar a CONMEBOL y a FIFA por que también fue su triunfo. Por eso los rostros de alegría en la persona de sus presidentes.
La Copa América termino siendo la COPA DE LA FE, y de la ESPERANZA.
Cuanto se discutió donde debía jugarse la final cuando las sedes eran Colombia y Argentina. Se habló que podrían ser el Campin de Bogotá, o el Monumental, o la Bombonera y termino siendo el más mítico y reconocido estadio de la región, el GRAN MARACANA, el que alojo a los últimos 22 gladiadores de esta que será una copa inolvidable por el momento que vivimos todos los habitantes del planeta en este año 2021.
El argumento jurídico de la Corte para autorizar la realización de la copa fue un pensamiento práctico, unánime de todos sus miembros.
Si se juegan torneos locales y el torneo de eliminatorias con el debido cuidado en todo el mundo, porque con ese debido cuidado y responsabilidad no podría lograrse la concreción de este evento.
La aplicación de un sentido común necesario en todas las decisiones de los órganos jurisdiccionales justifico esta posibilidad que llevo a la selección de Lionel Messi a ser campeón y levantar la Copa en tierra brasilera.
Los partidos se jugaron sin público, salvo la final en la que se autorizó dos mil aficionados por país con la obligación de contar con un testeo negativo de Covid 19. Fueron exigentes para hacer cumplir la norma, descubrieron testeos falsos y se impidieron ingresos de personas que ilegítimamente pretendían entrar a ver el partido violando la imposición más que necesaria y justa puesta por la organización. Se protegió la salud de todos y la salud del futbol que mostro que tiene vida por mucho tiempo más.
Fue un torneo difícil con la final soñada. Con diez seleccionados ilusionados siempre a pesar que la falta de lógica del futbol como la diversidad en la interpretación del Derecho marcan muchas veces la realidad de los hechos.
Pudo haber llegado Uruguay entre los 4 pero llego Perú. Colombia estuvo muy cerca de ser finalista si no fuera la brillante actuación de un arquero que vuelve a demostrar que los penales en el futbol no es una lotería ni la suerte del día.
El fair play tan reclamado en todos los deportes, la cordialidad y el respeto como sinónimo de la especificidad del futbol y de todos los deportes se observó en esa final donde vimos a una gran estrella como Neymar que peleo, discutió, se agravio con los jugadores argentinos y sin embargo al final del juego fue a saludar uno por uno a sus contrincantes y a su ex compañero, Lio Messi le entrono en un inconfundible abrazo donde parecía decirle SALUD CAMPEON, TE LO MERECES.
El pasillo que los jugadores argentinos le realizaron a sus colegas brasileños cuando pasaron a recibir las medallas de sub campeón habla de una evolución en el respeto y la consideración entre dos grandes equipos de futbol. Entre jugadores y seres humanos íntegros por encima del profesionalismo deportivo.
Una tradición del rugby para honrar a la rival impuesta en el más popular de los deportes nos devuelve la alegría de ver que los valores, los principios, el talento siguen vivos en el futbol. Por eso en esta Copa América podemos decir que el DERECHO A LA ESPERANZA de un FUTBOL MEJOR está intacto.
¡¡¡FELICIDADES CAMPEON!!! FELICIDADES ORGANIZADORES Y QUE VIVA EL FUTBOL.!!!
El autor es Abogado por la Universidad de Córdoba Argentina.
Miembro del Tribunal de Disciplina de AFA.
Mediador por Fundación Retoño en Buenos Aires y Mediador en Deportes por IEMEDEP Madrid. Master en Derecho Deportivo por ISDE Madrid.
Ex Juez Civil y Mercantil en Argentina. Estudio Mediación y Negociación en Harvard y Yale. Es miembro de la Red Latinoamericana de DDHH y Director del Instituto de Derecho Deportivo de la Asoc. Argentina de Justicia Constitucional.

















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