Domingo, 11 de Enero de 2026

Actualizada Domingo, 11 de Enero de 2026 a las 21:23:43 horas

José Sellés
José Sellés Lunes, 27 de Noviembre de 2017

Rodrigo Moreno debió ser expulsado, pero no por la peluca

Vaya por delante que nunca he sido de jugar a los condicionales una vez los partidos han terminado. A toro pasado es muy fácil elegir cuál hubiera sido la decisión correcta, viendo el posterior desarrollo de un partido. No obstante, el caso de Rodrigo Moreno en la celebración del gol del Valencia es un caso curioso.

 

Una vez el delantero valencianista batió a Ter Stegen y adelantó a su equipo se dirigió a la esquina del campo para abrazarse con la grada. Tras ello, sacó una peluca naranja y se la puso en la cabeza, se arrodilló en el suelo y con los dedos señaló al cielo para homenajear al ex presidente Jaume Ortí, que había fallecido en los días anteriores. Todo ello con el árbitro Ignacio Iglesias Villanueva contemplándolo de fondo. Con el corazón la escena es preciosa y muy emotiva. Pero con la normativa en la mano, el jugador no debería de haber terminado el partido.

 

En este caso debemos contrastar dos normativas. El reglamento de aplicación más directa no contempla ningún tipo de sanción si el jugador se pone una máscara o una peluca que le cubra el rostro. El Código Disciplinario solamente contempla que “cuando con ocasión de la celebración de un gol el futbolista se despoje de su camiseta o la alce por encima de la cabeza, así como cuando se encarame a la valla que rodea el terreno de juego” se sancionará al jugador con una amonestación.

 

Por lo tanto, la normativa española establece dos supuestos en la celebración de los jugadores que son motivo de amonestación: quitarse o alzarse la camiseta por encima de la cabeza o celebra el gol con la grada. El primer supuesto no se produjo, puesto que Rodrigo en ningún momento se quitó la camiseta, pero el segundo sí. El delantero de Río de Janeiro celebró el tanto con la grada, es decir, se encaramó a “la valla que rodea el terreno de juego”. Por ello, debió ver la tarjeta amarilla.

 

Si a esta tarjeta amarilla que debería haber visto le sumamos la amonestación recogida en el acta en el minuto 73 por “derribar a un contrario en la disputa del balón”, el delantero, recién renovado con el conjunto ché, no debería de haber terminado el encuentro.

 

Como hemos dicho anteriormente, en la reglamentación española hay un vacío legal que deja sin regulación el uso de máscaras, caretas o pelucas en las celebraciones. Sin embargo, si acudimos a las normas de la IFAB, International Football Association Board, asociación internacional que se encarga de definir las reglas del fútbol a nivel mundial, nos encontramos la regulación de los complementos en las celebraciones.

 

En la regla 12.3, dedicada a las medidas disciplinarias, se determina que se deberá de amonestar a un jugador, entre otros supuestos, cuando se cubra “la cabeza o la cara con una máscara o artículos similares”. Una vez leído esta regla podríamos decir con una rotunda seguridad que a Rodrigo se le debió amonestar.

 

Sin embargo, fuentes muy próximas al estamento arbitral han confirmado a Iusport que esta norma hace referencia a “encubrimientos que imposibiliten la identidad del jugador”. A Rodrigo Moreno se le pudo identificar tanto cuando no llevaba peluca como cuando se la puso, por lo que Iglesias Villanueva, de acuerdo con las fuentes consultadas, actuó de forma correcta al no amonestarlo. Por lo tanto, si el delantero valencianista debió ser expulsado no es por ponerse la peluca, sino por celebrar su gol con la grada.

 

El caso de Jonás Gutiérrez en Mallorca y Newcastle

 

La celebración del gol de Rodrigo Moreno difiere de otros casos en el pasado en los que sí se han visto amonestaciones por falta de identificación. Un claro ejemplo es el del centrocampista Jonás Gutiérrez. El argentino en varias ocasiones celebró sus goles poniéndose una máscara de Spiderman. Una máscara que le cubría por completo la cara e imposibilitaba su identificación. Lo hizo primero en el Mallorca y luego en el Newcastle.

 

Una de esas ocasiones tuvo lugar en el Newcastle 2 Blackburn 1, en enero de 2012. El jugador marcó el gol de la victoria en el tiempo de descuento y se puso la careta del superhéroe, lo que le costó la tarjeta amarilla. Más adelante, el jugador admitió que dicha celebración había nacido de una petición que le había hecho un niño en el cine. Una anécdota preciosa, eso sí, pero delimitada por las reglas del fútbol.

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.