F: Columbus CrewEl reto de los primeros años ’90 ha sido pensar en una nueva competición, y además de una competición con mecanismos que impidieran las consecuencias ocasionadas por el precedente sistema.
De hecho, en el 1968 la NASL, el big bang del fútbol americano, organizaba una competición privada en los Estados Unidos que, dentro de pocos años, se habría convertido en la casa de los más importantes futbolistas de la época, entre los cuales Franz Beckenbauer, Johan Cruyff, Eusebio, Gerd Müller, Bobby Moore, Giorgio Chinaglia etc... De esta manera, el fútbol se afirma más bien como industria, dentro la cual lo deportivo solo va a ser un factor a tener en cuenta. Se crea un mundo en el que el marketing y los derechos de imágenes llaman siempre más la atención de los inversores y, a la vez, se anima la pasión de un publico que ya puede admirar las estrellas mundiales en su Liga. Sin embargo, la liga no logró mantener un éxito duradero. Algunos factores, entre los cuales los salarios excesivos de los jugadores, la falta de control centralizado (piedra angular del sistema actual), así como un mercado de fútbol heterogéneo, dieron como resultado "amplias disparidades en los recursos financieros de los equipos de propiedad independiente de la liga”. La consecuencia no pudo que ser la desaparición de la liga.
Alan Rothenberg, abogado y entonces presidente de la USSF ha sido el hombre que más aportación dio para la creación de esta nueva liga, y logró que el nuevo sistema tuviera dos pilares: un control centralizado del equilibrio financiero entre los equipos por un lado, y un tope salarial por el otro.
La atención más grande de la mesa que tenía el papel de crear esta nueva liga ha sido dirigida, a la luz del fracaso de la NASL, a crear un equilibrio competitivo. El primer elemento novedoso en este sentido ha sido que fuese la misma Liga a asignar el recurso central de la industria fútbol, o sea los jugadores, quitando este poder a los clubes. Bajo estas premisas, se estructura una liga como única entidad compuesta por “unidades que operan por separado”, o mejor dicho en su versión inglesa “single-entity structure”. Estas unidades tienen la forma legal de limited liability company (LLC). La “US District Court for the District of Massachusett” las define, en la sentencia “Fraser v. Major League Soccer,97 F.”, como “a form of statutory business organization that combines some of the advantages of a partnership with some of the advantages of a corporation.”
La base de la disciplina de cuanto explicado es el MLS Agreement que rige los principios sobre la organización de la liga y su modus operandi. La MLS es propiedad de inversores independientes. Estos pueden quedarse “pasivos” y no entrar en la gestión de un equipo, pero, al mismo tiempo, tienen el derecho de adquirir la posición de operator de uno o varios equipos de la liga. Por consecuente, en cada caso, los inversores individuales tienen un interés económico directo al bienestar financiero de la liga: eso porque las ganancias y las perdidas se distribuyen entre los inversores con el mismo mecanismo de repartición de los dividendos entre los accionistas de una corporación. Todos los derechos y las obligaciones de los inversores, relativas a su propio equipo, tienen su disciplina en un operating agreement con la liga. En principio, los clubes están obligados a contratar, a su propio coste y discreción, a los entrenadores y al staff técnico. A cambio, periódicamente reciben de la liga una tarifa de gestión, que consiste principalmente en el 50% de los ingresos de entradas específicas del equipo y del estadio, así como los ingresos del patrocinio local y los derechos de transmisión de televisión. Resulta que los inversores no solo se benefician de compartir equitativamente las ganancias y las pérdidas de la liga, sino que también se benefician de manera individual, en la medida en que su equipo atraiga el interés de todos los stakeholders de la industria del deporte.
Por otro lado, los gastos de la MLS se gestionan de la misma manera que los ingresos, ya que la liga es responsable de la mayoría de los gastos asociados con las operaciones de las franquicias.
Desarrollar la administración y gestionar los negocios y los asuntos de MLS es una tarea cumplida por el board of governors, que consiste en una junta compuesta por representantes de cada uno de los inversores. Esta junta nombra a un League Commissioner, que tiene el importante papel de la gestión diaria de la logística de la liga. Eso conlleva una consideración muy importante: la MLS monitorea y controla tanto a la liga en su conjunto como a los equipos individuales. De hecho la Major League Soccer es la única responsable para fichar jugadores, para determinar el equipo en el que cada deportista tendrá que realizar sus prestaciones, y para negociar y pagar sus salarios (en los próximos capítulos serán analizadas las excepciones a esta regla). En otras palabras, los jugadores son contratados por la MLS, y, en consecuencia, las partes de la relación contractual, en la que se preven las respectivas prestaciones y contraprestaciones, son los mismos jugadores y la liga, y no los equipos, como ocurre en todo el resto del mundo. Posteriormente los jugadores se asignan al equipo que va a poseer sus derechos de adquisición. Las reglas de adquisición también se establecen y administran centralmente.
Por consecuencia, podemos afirmar que la MLS paga todos los costes de adquisición de jugadores, la mayoría de los salarios y los beneficios de los jugadores. Además, paga los salarios para el personal de la liga (como los árbitros), los gastos de los viajes y de los seguros. En fin la liga, en principio, posee y gestiona los derechos de propiedad intelectual, el ticketing, y los derechos de transmisión.
La relación entre la MLS y la FIFA
La MLS forma parte de la USSF, o sea la United States Soccer Federation, el organismo oficial de gobierno del fútbol en los Estados Unidos de América, que tiene su sede en Chicago. Esta misma es, a su vez, miembro de la FIFA y de la confederación CONCACAF. Por lo tanto, la MLS está obligada a “a respetar los estatutos, reglamentos, directivas y decisiones de la FIFA”. Además, el artículo 5 del CBA 2015 afirma que “Las partes reconocen que la FIFA y la USSF tienen derechos que afectan la conducción de los negocios de la MLS y que la MLS pudiera implementar órdenes obligatorias de la FIFA y/o requisitos de la USSF sin negociar sobre la decisión de implementar dichas órdenes obligatorias. Si dicha orden obligatoria resultaría en (a) un cambio en un beneficio del Jugador según una regla o regulación existente; o (b) la adopción de una regla o regulación que cambiaría un beneficio de Jugador bajo una regla o regulación existente o impondría una obligación a los Jugadores que no existía antes, la MLS y el Sindicato negociarán de buena fe sobre los efectos de la vigencia de dicha orden obligatoria.”
Esta formula no ha impedido que a lo largo del tiempo surgiesen choques entre practicas internacionalmente reconocidas y uniformes y todas las particularidades de la MLS. Por estas razones ha sido especialmente complicado encontrar un compromiso en el tema de las transferencias internacionales. Con respecto a esta disciplina cabe destacar que las transferencias entre equipos MLS canadienses y estadounidenses también forman parte de esta categoría, ya que los tres equipos canadienses forman parte de la CSA.
Por otro lado el Reglamento FIFA no se aplica directamente a las transferencias locales, es decir, a las transferencias nacionales entre equipos de la MLS. Todo esto, siempre que las asociaciones hayan adoptado regulaciones nacionales específicas para las transferencias locales, y que dichos reglamentos hayan incluido algunos requisitos mínimos vinculantes del Reglamento de transferencias de la FIFA.
Referencias:
- Paul C. Weiler: Sports and the Law: Text, Cases and Problems, West Academic Publishing,2015. paginas 290-292
- Fraser v. Major League Soccer, L.L.C. (Fraser II), 284 F.3d 47, 58 (1st Cir. 2002).
- https://www.mlssoccer.com/league/official-rules/mls-roster-rules-and-regulations
- Contrato de Negociación colectiva entre Major League Soccer y el sindicato de jugadores de fútbol de las grandes ligas.

















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