Jueves, 08 de Enero de 2026

Actualizada Jueves, 08 de Enero de 2026 a las 18:49:17 horas

Jugadores de eSports: ¿trabajadores o profesionales independientes?

Thomas Bereczki Thomas Bereczki Martes, 28 de Septiembre de 2021

En el caso de considerar que un contrato realmente cumple las características de uno laboral, es cuando se aprecia realmente la importancia del eterno debate: ¿Los eSports son un deporte?

Como bien es sabido, a día de hoy los eSports han conseguido consolidarse como una verdadera industria, ofreciendo una forma de entretenimiento que aspira a competir con los deportes más populares. Pero como cualquier industria emergente e innovadora, los eSports plantean novedosos problemas jurídicos los cuales vuelven a poner a prueba la capacidad de adaptación del ordenamiento jurídico. Uno de los problemas más complejos que han surgido con los eSports es la dificultad para determinar el régimen jurídico de las relaciones entre clubes y jugadores o “gamers”.

 

[Img #138114]

 

Para dar respuesta a la cuestión planteada en el título, es importante analizar punto por punto las características que otorgan carácter laboral a una relación jurídica:

 

Regularidad. Desde la visión a la que nos tienen acostumbrados los deportes de equipo, podríamos afirmar que los jugadores de eSports o “gamers” dedican su actividad a la competición, eso implica entrenamientos constantes y preparación técnica y estratégica junto con los demás miembros del equipo para afrontar las competiciones, es decir, los jugadores están prestando sus servicios al club no solamente en el momento en el que compitan sino también durante la preparación para las mismas. Pero es posible que tales jugadores actúen en régimen de prestación de servicios solamente durante los campeonatos y lo que en teoría podrían parecer entrenamientos, no es más que parte del tiempo libre del jugador para disfrutar de un videojuego como forma de entretenimiento. Lo cierto es que la dificultad para diferenciar la diversión del trabajo es superlativo en el caso de los jugadores de eSports.

 

 

Voluntariedad. Está claro que la voluntariedad de los jugadores de esports no se pone en duda cuando desempeñan su actividad, lo que queda plasmado en el momento en el que libremente se comprometen a desarrollar su actividad en favor del club a través de la firma de un contrato.

 

 

Ajenidad. Desde una perspectiva laboral, el “gamer” en el momento en el que está compitiendo en favor de su club, transmite a éste último el riesgo de la actividad, pues es el club el que está asumiendo el riesgo real del resultado de la competición, y quien realmente obtiene los frutos de las competiciones son los clubes. Pero, por otro lado, también se puede considerar que el propio “gamer” está asumiendo un riesgo relevante, pues su desempeño en las competiciones puede influir decisivamente en su imagen

 

personal, teniendo en cuenta que la mayor parte de los ingresos de los jugadores de e-sports provienen de lo que generan fuera de las competiciones, a través de patrocinios y seguidores personales. Los jugadores de eSports tienen comunidades de seguidores propias, las cuales no dependen del club, pero sí pueden verse influenciadas por sus actuaciones cuando actúa en representación del mismo. Un ejemplo sería la pérdida del título de campeón o de mejor jugador, haciendo que su comunidad personal lo abandone en favor del nuevo campeón.

 

Dependencia. Los jugadores normalmente han de seguir los programas de entrenamientos y directrices técnicas realizadas por los entrenadores, así como el calendario de eventos y campeonatos proporcionado por el propio club, lo que supone que el jugador ha de seguir un determinado programa de actividades que escapan de su control, por no mencionar el sometimiento a los regímenes disciplinarios internos de los clubes. Por otro lado, los clubes de más alto nivel proporcionan los medios materiales e instalaciones propias para la tecnificación y entrenamientos de los jugadores. Todo ello deja patente la existencia de un régimen de dependencia con respecto a los clubes. Sin embargo, existen casos en los cuales los jugadores realizan sus entrenamientos de manera remota, dándoles libertad para organizar sus entrenamientos o incluso sin el sometimiento a un régimen disciplinario interno, actuando a través de los famosos contratos de servicios. Sin mencionar el caso de las “Gaming Houses” donde los jugadores compiten y viven al mismo tiempo, por lo que no existe una separación física entre el puesto de trabajo y la vivenda.

 

Remuneración. Probablemente sea la característica del contrato laboral que más problemas pueda presentar desde un punto de vista práctico, pues en la mayoría de casos, los ingresos de los jugadores de eSports se basan exclusivamente en la cesión de sus derechos de imagen, puesto que, en estos casos la finalidad real de los “gamers” es estrictamente publicitaria. Hay que tener presente que actualmente la principal fuente de ingresos de los clubes de eSports son los patrocinios y la publicidad, y no los premios del club, por lo que no es nada descabellado pensar que un club de eSports priorice la publicidad por encima de la propia competición.

 

Ahora bien, en el caso de considerar que un contrato realmente cumple las características de uno laboral, es cuando se aprecia realmente la importancia del eterno debate: ¿Los eSports son un deporte?

 

Probablemente desde un punto de vista social, considerar a los eSports como deporte o simplemente como una actividad competitiva, carece de relevancia real, pero lo cierto es que desde el punto de vista jurídico es necesario encajar la actividad que los jugadores desarrollan para sus clubes dentro de un marco regulatorio con el fin de dar respuesta de una manera más adecuada a los problemas que puedan aparecer.

 

Como bien es sabido, de momento los eSports carecen de reconocimiento como deporte por parte del Comité Olímpico Internacional, -a pesar de que el mismo, ha anunciado recientemente su asociación con cinco federaciones deportivas internacionales de videojuegos para producir las Olympic Virtual Series (OVS)-, siguiendo el Consejo Superior de Deportes la misma línea, e imposibilitando considerar a los jugadores profesionales de eSports como deportistas para asi poder someter la relación laboral jugadores-clubs a la normativa establecida en el Real Decreto 1006/1985, de 26 de junio, por el que se regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales. Esto supondría poder proporcionar a la actividad laboral de los “gamers” la normativa que probablemente mejor se ajustaría con sus características, teniendo presente la teórica semejanza jurídico-laboral que presenta tal actividad con la actividad de los futbolistas o jugadores de baloncesto.

 

No hay que olvidar que el Estatuto de los Trabajadores recoge en su artículo 2 cuáles son las relaciones laborales consideradas especiales, por lo que estamos ante una lista cerrada, dando lugar a que toda relación laboral que no se encuentre en dicho listado no pueda ostentar la calificación de “relación laboral especial”, como es el caso de los jugadores de eSports que desarrollan su actividad en favor de un club.

 

Además, hay que tener presente la dificultad que supone para la relación laboral club-jugadores el hecho de no existir un convenio colectivo que se adapte a las particularidades de estos profesionales.

 

Por lo tanto, como podemos observar, actualmente la calificación juridica de los contratos de los jugadores de eSports va a depender exclusivamente del tipo de relación contractual, existiendo la posibilidad de otorgarle carácter laboral, a pesar de las dificultades que este tipo de contratos pueda generar en este ámbito.

 

 

Etiquetada en...

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.91

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.