Domingo, 11 de Enero de 2026

Actualizada Domingo, 11 de Enero de 2026 a las 03:41:36 horas

¿Ojo de halcón o VAR?

Vicente Magro Servet Vicente Magro Servet Viernes, 03 de Febrero de 2017

[Img #36209]Parece que sólo nos acordamos de las carencias en el uso de la tecnología en la vida cuando nos damos cuenta de los errores que se cometen por la imposibilidad del ojo humano de poder dar una respuesta inmediata acerca de lo que ha ocurrido. Pero ha sido a raíz de una jugada en el partido Betis-Barcelona, donde ante un error tremendo se ha vuelto a reclamar que se implante la tecnología en el fútbol para ayudar al juez del partido en jugadas dudosas que requieran de una ayuda externa, más allá de la percepción humana.

 

No obstante, parece que no hay unanimidad en su uso, y, es más, en qué sistema es el apropiado utilizar de optarse por una decisión positiva. Pero incluso ha habido críticas a que se implante, alegando que le resta esencia al deporte. Esto me recuerda a cuando tomamos la decisión en Alicante, allá por el año 2002 -hace 15 años ya, qué barbaridad- de usar la videoconferencia en un juicio con presos peligrosos y las críticas que hubo por introducir un sistema que se pensaba que siempre exigía la presencia física de todos en el día del juicio.

 

Pero, como siempre ocurre, una vez aprobada la Ley que legitimaba la videoconferencia en justicia, unos años después de esa experiencia pionera que arrancamos en Alicante una vez más, se comprobaron las ventajas de este sistema que hoy en día funciona a la perfección y evita molestos y costosos desplazamientos.

 

Con ello queremos decir que, pese a las críticas que siempre aparecen ante cualquier cambio, está claro que el sistema de la tecnología en el fútbol se acabará implantando, como ya ocurre en el tenis o en el baloncesto, y con unos resultados que transmiten seguridad para poder saber qué ha ocurrido y cuál es la decisión justa y correcta que evite la precipitación, o el perjuicio a un jugador o equipo que luego podría comprobar con más calma, cuando vea la jugada por TV, que tenía razón y que el árbitro se equivocó.

 

Ahora mismo parece que la situación se decanta más por implantarlo en nuestro país, al estar ya funcionando en casi toda Europa. Pero el dilema es si utilizar el carísimo ojo de halcón -cuatro millones y medio de euros al año- o el de videoarbitraje, conocido como VAR.

 

El ojo de halcón (Hawk-Eye) es un sistema informático usado en críquet, tenis y otros deportes para seguir la trayectoria de la bola a diferencia del VAR, ya que éste es una mera grabación de lo que ha ocurrido aunque con posibilidad de visualizarlo en cualquier prisma o posición y detener y ralentizar la imagen. El primero, más caro, es un sistema informático que genera una imagen de la trayectoria de la pelota que puede ser utilizado por los jueces para decidir en jugadas dudosas.

 

Fue desarrollado en Hampshire, Reino Unido, en 2001 por ingenieros de la empresa Roke Manor Research Limited. Y la patente es propiedad del Dr. Paul Hawkins y David Sherry. El VAR, sin embargo, es más económico y la capacidad de decidir con acierto es semejante. Aunque lo importante es la formación y experiencia de los que utilicen el sistema para evitar errores y el espectáculo lamentable que se vio en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2016, que se disputó en diciembre pasado en Yokohama y Osaka.

 

Por ello, realizada la formación oportuna y con los equipos técnicos habilitados me decanto por el VAR, ante el precio exagerado del ojo del halcón. Más aún, si se le dice a los clubes que deben pagarlo ellos, porque entonces ¿qué ocurriría con otras divisiones? ¿Deberían pagarse esas cifras por cada club en cada división?

 

Entendemos que es más económico el VAR y que da unas prestaciones semejantes en aras a conseguir lo que se pretende, como es mayor seguridad en la respuesta arbitral ante jugadas dudosas, lo que restará crispación al deporte y asegura una solución que evite que perdamos el tiempo en discusiones sobre lo que en realidad ocurrió, además de evitar disgustos a entrenadores y afición cuando se tome una decisión.

 

Lo único que debe quedar claro es que esa visualización no debe proyectarse por videomarcadores para evitar introducir al público como juez, sino que debe ser una visualización, o por los árbitros, deteniendo unos instantes el encuentro, o por los ayudantes del VAR.

 

Personalmente me decanto por el sistema del baloncesto en el que la responsabilidad de decidir la tiene el mismo árbitro del choque y no terceros. En cualquier caso, la única pega de todo esto es ¿a quién echarán ahora las culpas los que pierdan si ya no podrán hacerlo al árbitro? Algo se inventarán. No lo duden.

 

Vicente Magro Servet es Magistrado

 

NOTA.- Pulicado en el diario La Provincia

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.