El juez de Instrucción aprecia indicios de delito en los expresidentes del Racing de Santander Francisco Pernía y Ángel Lavín, por presunta apropiación indebida y administración desleal en el primero de los casos, y por presunta administración desleal en el segundo.
El juez ha cerrado la instrucción de la causa que se abrió a raíz de la querella que presentó a finales de 2012 la asociación de exjugadores del Racing.
En un auto contra el que cabe recurso, el juez de Instrucción número 2 de Santander señala que, de las actuaciones realizadas en esta causa, se puede concluir que hay "indicios bastantes" para imputar a Pernía, presidente del Racing entre 2006 y 2011, presuntos delitos de apropiación indebida y de administración desleal.
En el caso de Ángel Lavín, que presidió el Racing entre 2012-2014, el juez aprecia indicios para imputarle un presunto delito de administración desleal por unos hechos concretos: un contrato con el técnico de las secciones inferiores Iñaki Urquijo.
Pero en el auto el juez descarta que, tras dejar de ser presidente y consejero delegado del Racing, Pernía siguiera actuando como administrador "de facto" durante el mandato de Lavín.
Por eso, y al no haber para el juez una "conexividad" entre los hechos que se atribuyen a los dos expresidentes, entiende que ha de deducirse testimonio respecto a las actuaciones que se achacan a Ángel Lavín.
El magistrado señala así que se debe incoar un nuevo procedimiento frente a Lavín, por los hechos que, a su juicio, podrían constituir administración desleal, y que se refieren a un contrato que firmó con Urquijo, supuestamente para compensarle a él y al representante Juan Vergara por la quita que se fijó en el procedimiento concursal del Racing para unos créditos de unas sociedades.
El magistrado subraya que en la querella se detallan "toda una serie de actos que cabe considerar como propios de la gestión de un club de fútbol" referidos a Lavín.
Se trata, a su entender, de unas actuaciones y decisiones "que pudieron ser acertadas o no, pero que en ningún caso aparecen presididas por una patente voluntad de perjudicar a la sociedad".
Añade que tampoco "consta el perjuicio directo y cierto" que esas decisiones pudieron causar a la entidad.
"Y es que lo que no cabe es acoger la conclusión de que cualquier decisión que se adopte en el ámbito de la gestión de una empresa y que finalmente se revele desacertada y, como tal, genere o sea susceptible de generar un perjuicio, integre el delito de administración desleal", aclara el juez.
El magistrado entiende por otro lado que Iñaki Urquijo, que fue responsable de la cantera del Racing y del proyecto "Racing Primavera", también pudo cometer un supuesto delito de apropiación indebida.
El proyecto "Racing Primavera" era una escuela del club cántabro en Brasil que, supuestamente, sirvió para desviar fondos.
El magistrado destaca "el poco rigor con el que se gestionó todo lo relativo" a la escuela de fútbol "Racing Primavera", según dice en el auto, "sin plan ni proyecto concreto de inversión, estudio de viabilidad, o plan deportivo".
"Y por lo que aquí interesa, sin llevar un adecuado control en los gastos a través de una mínima contabilidad", subraya el instructor, al tiempo que afirma que "no existe, o cuanto menos no ha sido aportado al procedimiento, un solo justificante de los gastos en los que pudo ser invertido" el dinero destinado a esa escuela de fútbol. "Ni una factura detallada ni un recibo ni un ticket de compra", remarca.
El juez considera que la adquisición por Pernía, y a cargo del club, de un vehículo de alta gama "para uso exclusivo del presidente" en un momento en el que el Racing "atravesaba ya por importante dificultades económicas" -menos de un año antes de que fuera declarado en concurso de acreedores- "indiciariamente tiene encaje en el delito de administración desleal".
Y ello porque su necesidad "no venía justificada siquiera mínimamente", dado que existían coches a disposición del club a través del convenio de colaboración con una empresa.
En este auto, el juez emplaza al Ministerio Fiscal y a las acusaciones personadas para que presenten sus escritos de acusación en el plazo de diez días, y para que soliciten la apertura de juicio oral o el sobreseimiento de las actuaciones.
Este proceso se inició a finales de 2012 por una querella de la Asociación de Exjugadores del Racing, que agrupa a los futbolistas que han pasado por el equipo.
La asociación presentó la querella por varios delitos societarios porque consideraba que Pernía y Lavín realizaron una "administración desleal que ha generado graves perjuicios" al club y a sus socios, "en beneficio propio o de terceros".
Para esta asociación, la gestión del periodo 2007-2012 llevó a un "gravísimo deterioro económico" de la sociedad, del que responsabiliza a Francisco Pernía y a Lavín.
El juez ve indicios de irregularidades en las etapas de Pernía y Lavín, pero no aprecia pruebas suficientes como para imputar en todos los delitos que apuntaba la querella.
Tampoco cree que pueda atribuirse a Pernía la condición de administrador "de facto" tras su cese como presidente y consejero delegado del Racing, como sostenía la Asociación de Exjugadores.
Después de que esta asociación presentara la querella, se personaron como acusaciones el Racing de Santander y la Asociación Unificada de Pequeños Accionistas del Racing (AUPA).


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.174