El FC Barcelona se ha visto obligado a recomprar los terrenos de Can Rigalt por 47 millones, incluidos los intereses, debido a un laudo arbitral que expresa en su resolución que la entidad azulgrana "incumplió sustancial y gravemente las obligaciones" del contrato para poder urbanizar la zona.
Según informa Ràdio Barcelona-Cadena SER, que ha tenido acceso al documento, el laudo arbitral habla de "pasividad e inacción del FC Barcelona" en los últimos siete años, lo que ha llevado a que los terrenos vendidos de Can Rigalt en la época de Joan Laporta no hayan podido ser urbanizados.
Debido a este incumplimiento de contrato, el Barcelona debe recuperar los terrenos por el valor que los vendió a la empresa La Llave de Oro, además de los intereses, cifra que asciende a 47 millones, lo que muy probablemente reducirá el superávit que pretendía presentar el Barça en el cierre de ejercicio del curso pasado.
El laudo arbitral, de 85 páginas, es muy contundente con la actuación del FC Barcelona al referirse a "pasividad e inacción", así como que la entidad "ha incumplido sustancial y gravemente las obligaciones" que en el contrato se destacaban de "carácter esencial" para la urbanización de los terrenos.
El Tribunal de Arbitraje de Barcelona concluye que ha resultado "patente" que la actuación del Barça ha quedado lejos de lo que le obligaba el contrato, y que no ha implementado las operaciones necesarias para el "aprovechamiento de la finca", así como que la compradora de los terrenos se encontró con un "retraso grave y prolongado en el incumplimiento de las obligaciones" del club catalán.
LOS DETALLES DEL LAUDO QUE ANULA EL CONTRATO DEL BARÇA SOBRE CAN RIGALT
La "pasividad e inacción del Barça en los últimos siete años" es la causa del durísimo revés judicial de Can Rigalt. Una estrujada judicial que obliga al Barça a reintegrar 47 millones de euros a la inmobiliaria La Llave del Oro. Un pago que amenaza con comerse los beneficios previstos para esta temporada pasada.
Según el laudo arbitral al que ha tenido acceso la Cadena SER, Can Rigalt no salió adelante porque el Barça "ha incumplido sustancial y gravemente las obligaciones" previstas en el contrato, obligaciones que tenían un "carácter esencial" a la hora de poder urbanizar los terrenos.
El comprador adquirió Can Rigalt porque el Barça en el contrato firmado por Laporta en 2005 se comprometía a llevar adelante la urbanización de unos terrenos que tenían tras una futura edificabilidad de 10.000 metros cuadrados.
El Tribunal dice que "cobra especial relevancia la inactividad por no decir pasividad absoluta" por parte del Barça para no ejecutar ni hacer ejecutar el convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Hospitalet para la transformación urbanística de Can Rigalt. El Barça no hizo ningún "desembolso", ningún pago al respecto.
El Barça, añade el laudo, no ha desplegado durante más de 7 años ninguna actividad que permita iniciar el definitivo proyecto de urbanización.
Recordemos que el Barça atribuyó la derrota de Can Rigalt a un genérico: "no se han dado los requisitos" en los que incluía cuestiones administrativas relacionadas con la recalificación de los terrenos y, según el portavoz del club Josep Vives, "con un plan general metropolitano que debía ser modificado "y del que dependían los" requisitos "descritos en el contrato para" desarrollar un proyecto que podía tener éxito o no ".
Pero el Tribunal insiste en que el Barça, como consecuencia del contrato, había asumido la totalidad de los costes urbanísticos, y había asumido los costes del traslado de la subestación eléctrica de FECSA.
Y estos costes estaban incluidos en la compraventa y La Llave del Oro había pagado las cantidad total de 35 millones de euros de 2005.
Poco después la inmobiliaria vio que la principal causa del retraso en el proyecto eran los costes urbanísticos y de traslado de la instalación eléctrica, asumidos por el Barça.
El Barça pero en 2012 culpó a la inmobiliaria por "desentenderse del proyecto en ejecución".
Pero el Tribunal de Arbitraje de Barcelona, en su sentencia, rechaza la acusación del Barça y le reprocha "la pasividad e inacción en los últimos siete años", desde que fue constituida la Junta de Compensación en junio de 2009, y rechaza que la inacción se pueda atribuir a la crisis económica, ni escudarse en la falta de competencia ante el Ayuntamiento de Hospitalet o ante FECSA ENDESA porque es el Barça quien se obliga en el contrato a sacar adelante la urbanización los terrenos.
Concluye el TAB que "resulta patente" que la actuación del Barça estaba lejos de lo que obligaba el contrato.
No es cierto que el Barça cumpliera escrupulosamente con sus obligaciones porque ha quedado "acreditado" que el Barça no realizar las operaciones necesarias para el "aprovechamiento de la finca".
El Barça es el responsable de la paralización y estancamiento.
La compradora se encontró con un "retraso grave y prolongado en el desempeño de las obligaciones del Barça".
Y el Barça nunca pudo garantizar ni asegurar el desempeño de su parte.
---------------------
NOTA.- Traducción automática del catalán.


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28