En la noche del sábado adelantábamos que la FIBA estaba a punto de levantar la prohibición a España de asistir a los Juegos Olímpicos, tras conocer la resolución del CSD del viernes por la que se anulaba el acuerdo entre la ACB y la Euroliga.
Y así está ocurriendo. Lo decimos en gerundio porque aún falta el acuerdo del Consejo Directivo del día 27.
El comité ejecutivo de la FIBA reunido en Múnich ha destensado ligeramente el conflicto que mantiene con ECA (Euroleague Commercial Assets) al afirmar, en nota de prensa que las 16 federaciones afectadas han "reaccionado convenientemente".
Los miembros del comité ejecutivo de la FIBA constataron que las dieciséis federaciones sancionadas o apercibidas de sanción habían "reaccionado a favor de las decisiones de FIBA Europa y en contra de las prácticas de la ECA", anunciando un informe completo remitido al consejo directivo de FIBA que tendrá su próxima reunión el día 27 de mayo en Dublín.
También se "aprobó el marco general" de la reciente propuesta de colaboración entre FIBA y ECA y expresó "su esperanza" de que las conversaciones con la Euroliga puedan continuar.
La FIBA se felicitó por la buena acogida que ha tenido la Champions League de baloncesto (BCL), "como lo demuestra el elevado número de clubes (69) de 19 países que hasta ahora se han preinscrito".
El movimiento de ficha del CSD
Como saben los lectores asiduos de IUSPORT, el Consejo Superior de Deportes (CSD) anuló el viernes el acuerdo alcanzado el 4 de abril por su Asamblea General, en el que aceptaba la propuesta de competiciones internacionales de la Euroliga.
Ese día, la ACB decidió aceptar la propuesta de la Euroliga, aunque admitía la libre participación de los clubes españoles en la Liga de Campeones que la FIBA pretende poner en marcha a partir de la próxima temporada. Asimismo, la Asamblea acordó que los criterios de acceso debían ser estrictamente por clasificación deportiva.
Pues va a ser que no, salvo que la ACB consiga que la jurisdicción contencioso-administrativa revoque el acuerdo del CSD.
La Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB) reaccionó de inmediato al acuerdo del CSD calificándolo de "innecesario", ya que entiende que "en la ACB existe desde hace años una política de libertad de elección de sus clubes respecto a las competiciones internacionales que más les convengan".
Sea como fuere, es lógico -desde su punto de vista- que el secretario de Estado para el Deporte y presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), quería hacer un gesto hacia la FIBA, con la esperanza (previamente pactada) de que la organización mundial del baloncesto no prohíba la participación de la selección española de baloncesto en los Juegos de Río.
Y es que la consumación de la exclusión de España habría supuesto, aparte de un mazazo para el baloncesto español (entre otras países afectados), pero sobre todo un misil en la línea de flotación del partido que sustenta al Gobierno (PP), en plena precampaña electoral, y desde luego la despedida de Cardenal de la carrera política.
El pasado día 5, Miguel Cardenal aseguraba que la selección española de baloncesto "va a jugar los Juegos Olímpicos y la FIBA lo sabe"
La secuencia de los hechos
Pocos días después (el 13), el CSD anula el acuerdo de la ACB.
Y un día más tarde, hoy sábado 15, se ha sabido que la FIBA está encantada con el acuerdo del CSD que anuló el adoptado por la ACB, cuyo acuerdo fue anulado a instancia de delegada de la FIBA, la Real Federación Española de Baloncesto.
El paso siguiente
Decíamos el sábado que el último capítulo se escribirá en cuestión de horas: la FIBA retirará la prohibición a la selección española de competir a nivel internacional. El Ejecutivo ya ha elevado la propuesta al Consejo Directivo, que la ratificará con toda probabilidad l día 27.
Un acuerdo adverso sería contraproducente para la propia FIBA, pues la ausencia de las grandes selecciones en los Juegos de Río, así como en el Eurobasquet, produciría efectos demoledores sobre la competitividad en el baloncesto mundial, con la inherente pérdida de prestigio.
Cardenal en acción
El secretario de Estado aseguró hace escasos días que desde el Consejo se lleva trabajando "desde hace meses" para evitar esta confrontación entre la ACB y la FIBA que ha desembocado en la sanción a la selección española, a la que se impide competir en el próximo Europeo y Mundial, ve amenazada su participación en los Juegos.
"Estamos trabajando desde hace meses con las instituciones del deporte afectadas, fundamentalmente con la Federación Española y con la ACB y por supuesto con la FIBA. En Europa, disfrutamos de un modelo de deporte construido durante más de un siglo y del que estamos orgullosos y queremos conservarlo. Luego vemos que la Euroliga tiene equipos que son accionistas y otros que no lo son, algo extraño", ha apuntado.
Ha añadido que el choque llega ante "un modelo de deporte mercantilizado, exclusivista, que piensa más en los top y en la cima y se desentiende completamente de la base, en el que priman los criterios económicos sobre los deportivos a la hora de las clasificaciones y en el que no tiene lugar el deporte femenino", ha explicado.
El dirigente político ha reconocido que "las iniciativas privadas tienen cabida en el deporte, pero no cercenando el modelo existente" y ha asegurado que "la selección de baloncesto de España va a jugar los Juegos, pues el conflicto se va a solventar bien y la FIBA lo sabe".
La sanción de la FIBA
FIBA Europa había justificado la "pérdida del derecho de participar en las competiciones masculinas absolutas" que organiza, entre las que se incluye el Eurobasket de 2017 y el torneo olímpico, de un grupo de federaciones entre las que se encuentran, entre otras, España, Italia, Grecia y Turquía.
"Cualquier federación nacional que apoye las prácticas ilegales de la Euroliga permitiendo que sus ligas o clubes alcancen acuerdos con la Euroliga o con cualquier otra entidad directa o indirectamente relacionada con ella, perderá automáticamente el derecho a participar en competiciones de selecciones masculinas de categoría absoluta organizadas por FIBA Europa", señaló.
FIBA Europa acusaba a la federación española, a la que asimismo ofreció la posibilidad de presentar alegaciones en un plazo que concluye el miércoles día 20, de "apoyar o participar de prácticas antideportivas que son contrarias a las normas de competición y a los principios de FIBA y FIBA Europa".
¿Qué hizo la RFEB?
Pues impugnar el acuerdo de la ACB ante el CSD, "haciéndole el gusto a la FIBA", y conseguir (estaba pactado?) que el organismo estatal anulara el acuerdo de la ACB que aprobaba la oferta hecha por la Euroliga.
Con la resolución del CSD del viernes, en contra de los intereses de la ACB y de la Euroliga, así como con los otros movimientos políticos en los restantes países afectados, la FIBA se da por satisfecha y levantará el día 27 la sanción a las 16 federaciones nacionales.
Con esto consigue la FIBA un segundo efecto: debilitar a las ligas profesionales y a la Euroliga en la reanudación de las conversaciones para encauzar el futuro de las competiciones europeas.


















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