F. ShutterstockEl técnico portugués ha protagonizado algunos de los episodios más sonados del fútbol europeo, desde su enfrentamiento con la UEFA en 2005 hasta las sanciones recibidas en Italia y Turquía.
José Mourinho, que llegó esta temporada al Real Madrid con piel de cordero, ha convertido sus enfrentamientos con los árbitros y sus críticas al estamento arbitral en uno de los episodios recurrentes de su trayectoria como entrenador.
En las últimas dos décadas, el técnico portugués ha acumulado expulsiones, multas económicas y suspensiones por sus declaraciones, sus protestas y algunos incidentes ocurridos después de los partidos.
El historial incluye castigos impuestos por la UEFA, la Federación Española, la Federación Inglesa, la Federación Italiana y los organismos disciplinarios del fútbol turco.
Entre los episodios más destacados figuran el caso del árbitro Anders Frisk en 2005, sus declaraciones contra la UEFA tras el clásico europeo de 2011, los ataques al colegiado Daniele Chiffi en 2023 y las polémicas que protagonizó durante su etapa en el Fenerbahçe.
2005: el caso Anders Frisk y la sanción de la UEFA
Uno de los primeros grandes enfrentamientos de Mourinho con el colectivo arbitral se produjo durante su primera etapa en el Chelsea.
Tras la eliminatoria de la Liga de Campeones contra el Barcelona, el entrenador portugués acusó al técnico azulgrana, Frank Rijkaard, de haber hablado con el árbitro sueco Anders Frisk durante el descanso del encuentro de ida.
La polémica adquirió una dimensión extraordinaria y Frisk terminó abandonando el arbitraje tras recibir amenazas. La UEFA impuso a Mourinho una suspensión de dos partidos, posteriormente objeto de controversia y recursos.
El episodio marcó uno de los primeros grandes capítulos de su enfrentamiento público con los árbitros y los organismos rectores del fútbol europeo.
2010: dos partidos de suspensión por insultar al árbitro
Ya como entrenador del Real Madrid, Mourinho volvió a ser sancionado por sus protestas. El incidente se produjo en noviembre de 2010, durante el partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey contra el Real Murcia.
El colegiado José Luis Paradas Romero expulsó al técnico portugués después de que este protestara una decisión y se dirigiera a él con la expresión «vete a la mierda», según reflejó el acta arbitral.
El Comité de Competición le impuso dos partidos de suspensión por dirigirse al árbitro en términos de menosprecio. La sanción le impidió sentarse en el banquillo ante el Sporting de Gijón y el Athletic Club.
2011: cinco partidos por sus acusaciones contra la UEFA
El episodio más célebre de aquella etapa llegó el 27 de abril de 2011, después de que el Real Madrid perdiera por 0-2 ante el Barcelona en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones.
En la rueda de prensa posterior, Mourinho cuestionó el arbitraje y la actuación de la UEFA, con la queja «¿Por qué?» como hilo conductor de una comparecencia en la que puso en duda el trato dispensado al equipo azulgrana.
La UEFA le impuso inicialmente cinco partidos de suspensión y una multa de 50.000 euros. Tras el recurso presentado por el Real Madrid, se mantuvieron los cinco encuentros, pero el cuarto y el quinto quedaron suspendidos durante un periodo de prueba de tres años.
El castigo se convirtió en uno de los precedentes más conocidos de las sanciones disciplinarias impuestas a Mourinho por sus declaraciones contra el arbitraje y los organismos deportivos.
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2015: una multa de 50.000 libras en Inglaterra
Durante su segunda etapa en el Chelsea, Mourinho volvió a enfrentarse a la Federación Inglesa de Fútbol (FA) por sus declaraciones públicas sobre el arbitraje.
En octubre de 2015, el organismo le impuso una multa de 50.000 libras y una prohibición de acudir al estadio en el siguiente partido de su equipo, aunque esta última medida quedó suspendida y solo habría entrado en vigor si reincidía en una infracción similar antes de octubre de 2016.
El caso reflejó el endurecimiento de la respuesta disciplinaria inglesa ante las manifestaciones públicas del entrenador sobre los árbitros.
2023: diez partidos por sus declaraciones contra Daniele Chiffi
La etapa de Mourinho en el Roma estuvo marcada por nuevos enfrentamientos con los árbitros italianos. Uno de los más graves se produjo después del encuentro contra el Monza del 3 de mayo de 2023, cuando el entrenador criticó duramente al colegiado Daniele Chiffi.
El Tribunal Federal Nacional de la Federación Italiana de Fútbol anunció el 28 de junio una sanción de diez partidos de suspensión, que debía aplicarse desde la primera jornada de la siguiente temporada liguera, además de una multa de 50.000 euros. El Roma recibió también una multa de 50.000 euros por responsabilidad objetiva.
La resolución constituyó uno de los castigos más severos impuestos a Mourinho por sus declaraciones sobre un árbitro.
2023: cuatro partidos por increpar a Anthony Taylor
Poco después, Mourinho volvió a protagonizar un incidente de gran repercusión tras la final de la Liga Europa entre el Roma y el Sevilla, disputada el 31 de mayo en Budapest.
Tras la derrota del equipo italiano en la tanda de penaltis, el entrenador portugués criticó al árbitro inglés Anthony Taylor. La tensión continuó después del encuentro, cuando Mourinho se dirigió al colegiado en el aparcamiento del estadio y utilizó expresiones insultantes.
La UEFA le impuso cuatro partidos de suspensión por su comportamiento hacia el árbitro y por el incidente posterior al encuentro. El caso reforzó la dimensión internacional de sus enfrentamientos con los colegiados.
2024: una suspensión en Turquía por sus críticas al VAR
Su llegada al Fenerbahçe no puso fin a las controversias. En noviembre de 2024, Mourinho fue sancionado por sus declaraciones tras la victoria de su equipo ante el Trabzonspor, en un partido marcado por las decisiones arbitrales y la intervención del VAR.
El técnico cuestionó el sistema arbitral turco y reclamó que su equipo también había merecido decisiones favorables. Los órganos disciplinarios de la Federación Turca de Fútbol le impusieron un partido de suspensión y una multa económica por sus declaraciones.
2025: cuatro partidos tras el derbi contra el Galatasaray
Uno de los episodios más polémicos de su etapa turca se produjo después del derbi entre el Fenerbahçe y el Galatasaray del 24 de febrero de 2025, arbitrado por el esloveno Slavko Vinčić.
Mourinho criticó el comportamiento de los jugadores del Galatasaray y afirmó que saltaban «como monos». También acudió al vestuario arbitral después del encuentro, en un episodio que generó versiones enfrentadas sobre sus intenciones.
La Federación Turca le impuso cuatro partidos de suspensión y una multa de aproximadamente 42.500 euros. Dos encuentros correspondían a sus declaraciones y los otros dos a su comportamiento tras el derbi. La sanción fue objeto de recurso y controversia.
Posteriormente, Mourinho cuestionó la legitimidad de las sanciones disciplinarias recibidas en Turquía y recurrió a instancias internacionales para impugnarlas.
2026: nuevas protestas y otra expulsión
Los episodios tampoco han desaparecido en su regreso a la Liga de Campeones. En febrero de 2026, Mourinho fue expulsado durante el encuentro entre el Benfica y el Real Madrid por sus reiteradas protestas al árbitro, después de reclamar una segunda tarjeta amarilla para Vinícius Júnior.
La expulsión le impidió dirigir desde el banquillo el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu.
En septiembre, sus declaraciones tras el derbi madrileño volvieron a situarlo en el centro de la polémica. Sin embargo, en ese caso los árbitros retiraron la queja y el entrenador evitó una nueva sanción por sus comentarios
Nueva etapa en el Real Madrid
Aunque el técnico luso dio a entender cuando llegó este verano al Real Madrid, en su segunda etapa, que venía en son de paz, poco tardó en sacar a relucir su verdadera personalidad.
En la actualidad, su presión sobre los árbitros es constante y la misma línea siguen sus jugadores por orden suya.
Los últimos episodios de LaLiga ilustran esta dinámica. El derbi ante el Atlético de Madrid, disputado el 20 de septiembre, fue el primer gran escenario de la escalada.
Tras la derrota por 2-1 en el Metropolitano, Mourinho compareció con imágenes impresas de dos acciones que, a su juicio, merecían la expulsión de jugadores rojiblancos. El Comité Técnico de Árbitros confirmó posteriormente que el VAR debió intervenir en la entrada de Kang-in Lee sobre Fede Valverde. Una reclamación que tenía fundamento en esa jugada, pero que también alimentó el enfrentamiento público entre el entrenador y el estamento arbitral.
La tensión continuó en el siguiente compromiso liguero, ante el Villarreal. Mourinho protestó numerosas decisiones desde la banda, mientras varios futbolistas madridistas exteriorizaban también su disconformidad con el colegiado.
El episodio más llamativo llegó después del triunfo por 1-0 en el Santiago Bernabéu: el técnico portugués se negó a comparecer en la rueda de prensa posterior al encuentro, en una decisión vinculada al malestar arbitral del club.





















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