Jueves, 17 de Septiembre de 2026

Actualizada Jueves, 17 de Septiembre de 2026 a las 10:47:31 horas

EDITORIAL DE IUSPORT
EDITORIAL DE IUSPORT Jueves, 17 de Septiembre de 2026

Liga MX o cuando el mérito deportivo es reemplazado por el económico

F. ShutterstockF. Shutterstock

La liga mexicana (Liga MX) ha decidido cerrar la puerta de entrada a la máxima categoría. Excediéndose del marco temporal admitido por el TAS, desde la temporada 2026-27 ningún club de Expansión MX podrá ascender y ninguno de Primera podrá descender.

La excepción, paradójicamente, no será deportiva: una plaza puede cambiar de manos mediante una operación económica, como ocurrió con Atlante.

El fútbol, así, deja de ser una competición abierta en la que los méritos deportivos determinan quién sube y quién baja para convertirse en un sistema en el que la pertenencia a la élite queda esencialmente reservada a quienes ya están dentro.

La Comisión Nacional Antimonopolio de México ha abierto de oficio una investigación para determinar si puede existir un abuso de posición dominante en el mercado de la afiliación, organización y acceso a las competiciones de fútbol profesional federado.

 

Una medida temporal que se convirtió en permanente


El origen resulta todavía más llamativo. El ascenso y descenso desapareció en 2020, durante la pandemia, inicialmente como una medida temporal. La explicación posterior fue que el regreso dependería de que los clubes de Expansión cumplieran determinados requisitos de infraestructura, organización y solvencia.
Pero los años han pasado.


Y en agosto de 2024, Atlante y Leones Negros obtuvieron la certificación exigida sin que ello provocara la reapertura de la competición. La excusa de las condiciones necesarias para regresar perdió entonces buena parte de su fuerza.

Después llegó el TAS. Diez clubes de Expansión acudieron al Tribunal de Arbitraje Deportivo en 2025 para reclamar la recuperación del sistema. El tribunal no les dio todo lo que pretendían, pero la resolución estableció el retorno del ascenso y descenso a partir de la temporada 2026-27.
Y tampoco se produjo.


El 15 de julio de 2026, apenas un día antes del comienzo del Apertura, la Liga MX publicó su nuevo reglamento. Su artículo 35 dejó las cosas claras: desde la temporada 2026-27 no habrá ascensos ni descensos entre Liga MX y Expansión MX.

No parece ya una suspensión provisional. Parece un modelo permanente.

 

El problema de reemplazar el mérito deportivo por el económico


Hay una contradicción difícil de ignorar. Si un club de Expansión puede acceder a la máxima categoría comprando una plaza, pero no puede hacerlo ganándosela en el terreno de juego, el mensaje que recibe el fútbol mexicano es que el dinero puede abrir una puerta que el rendimiento deportivo mantiene cerrada¿Dónde queda entonces el principio de mérito deportivo?


Porque el ascenso no es un simple premio. Es el mecanismo que mantiene conectadas las diferentes categorías de una competición. Y el descenso cumple la función inversa: obliga a los clubes de Primera a conservar un determinado nivel competitivo.

Sin ambos mecanismos, desaparece una parte esencial de la incertidumbre que hace atractivo al deporte.

 

Una Liga sin miedo a bajar


Una liga cerrada tiene una consecuencia evidente: los clubes que ya forman parte de ella saben que, salvo otras circunstancias, no pueden perder su plaza por razones deportivas.


Eso modifica los incentivos. En una competición abierta, un club sabe que una mala temporada puede conducirle a Segunda. En una liga cerrada, esa amenaza desaparece. Y con ella desaparece también una de las grandes características del fútbol: la posibilidad de que el pequeño alcance la cima y de que el grande tenga que responder ante sus resultados.

No se trata de idealizar el sistema de ascensos y descensos. También genera problemas económicos y deportivos, y puede provocar situaciones traumáticas para clubes con estructuras débiles. Pero la solución a esos problemas debería ser mejorar los mecanismos de control financiero, infraestructura y gobernanza, no necesariamente levantar un muro alrededor de la Primera División.


Si un club no cumple los requisitos para competir en la élite, se pueden establecer criterios objetivos. Si existen problemas económicos, pueden imponerse controles. Si falta infraestructura, pueden establecerse plazos y exigencias. Pero una cosa es exigir condiciones para ascender y otra muy distinta eliminar la posibilidad de ascender.

 

La protesta de los clubes de Expansión


Los clubes de Expansión han protestado desde el comienzo del Apertura 2026 con gestos como no disputar el balón durante el primer minuto, taparse la boca en las fotografías oficiales o arrodillarse antes del inicio.

Son símbolos, pero detrás de ellos hay una reivindicación muy concreta: que el rendimiento deportivo vuelva a tener una puerta de entrada a Primera División.

La respuesta institucional será ahora especialmente relevante. También lo será la investigación de la Comisión Nacional Antimonopolio.

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.70

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.