Viernes, 04 de Septiembre de 2026

Actualizada Viernes, 04 de Septiembre de 2026 a las 11:12:09 horas

La FIFA acusa a la UEFA de emprender una campaña para desprestigiar a Gianni Infantino

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La relación entre la FIFA y la UEFA atraviesa un nuevo momento de máxima tensión a raíz del fallido proyecto impulsado por el organismo rector del fútbol mundial para atraer inversores privados vinculados a la explotación comercial del Mundial.


La FIFA acusa ahora a la confederación europea de haber emprendido una «campaña de desprestigio» contra su dirección y, en particular, contra su presidente, Gianni Infantino. Esta acusación se desprende del cruce de documentos entre ambas organizaciones en la justicia de EEUU. 


El enfrentamiento se originó después de que la FIFA presentara en julio un plan destinado a atraer inversión privada para el Mundial. La iniciativa provocó una fuerte oposición de la UEFA, que la calificó de «acuerdo turbio, opaco y fraguado entre bambalinas» y llegó a amenazar con un posible boicot al torneo si el proyecto no era retirado.

Ante la presión procedente de distintos sectores del fútbol internacional, la FIFA desistió del plan. Sin embargo, la retirada no puso fin a la polémica. La UEFA considera que todavía existen interrogantes sobre cómo se gestó la iniciativa, quién participó en ella y cuáles eran sus condiciones económicas, por lo que pretende acceder a la documentación interna relacionada con el proyecto.

En este contexto, la UEFA presentó la pasada semana solicitudes ante tribunales de tres estados de EEUU para intentar obtener documentación de la FIFA y de algunas de las empresas y personas que participaron en el proyecto.

Entre los destinatarios de estas peticiones figura Thrive Capital, firma de inversión vinculada a Joshua Kushner, que habría sido uno de los principales inversores interesados en el proyecto. Kushner es hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.

La UEFA pretende acceder, entre otros documentos, a correspondencia de Infantino y de otros dirigentes, empleados y asesores de la FIFA, con el objetivo de determinar cómo se tomó la decisión de impulsar el plan y si pudo existir alguna irregularidad.

La confederación europea ha advertido de que, si consigue obtener esa documentación, podría utilizarla para presentar una denuncia formal en Suiza, donde considera que podrían darse las condiciones para que el asunto fuese examinado judicialmente.

 

La FIFA acusa a la UEFA de utilizar los tribunales como instrumento de presión


La FIFA ha reaccionado frontalmente a las iniciativas de la UEFA y ha solicitado a los jueces estadounidenses que rechacen o impidan las peticiones de documentación.

En sus escritos judiciales, el organismo presidido por Infantino sostiene que las actuaciones de la UEFA tienen un carácter esencialmente político y mediático. La FIFA afirma que, aunque las solicitudes se presentan formalmente como actuaciones judiciales, en realidad constituyen una estrategia destinada a reforzar la campaña contra la dirección del organismo.

Otro de los principales argumentos de la FIFA es que no existe actualmente ningún procedimiento penal abierto, ni en Suiza ni en otra jurisdicción, que justifique que la UEFA pueda exigir el acceso a documentación interna.

La FIFA sostiene además que, incluso en el supuesto de que existiera una investigación, la UEFA carecería de legitimación para reclamar esos documentos, puesto que no habría sufrido directamente un perjuicio económico como consecuencia del proyecto.

El organismo mundial también acusa a la UEFA de intentar eludir los tribunales suizos recurriendo directamente a los tribunales estadounidenses para obtener documentación que afecta a la FIFA y a sus socios.


La FIFA considera que revelar esos documentos podría causar un perjuicio importante al organismo, ya que incluirían información confidencial y comunicaciones internas cuya divulgación podría afectar directamente a sus intereses.

 

El conflicto trasciende el proyecto económico


La disputa por el proyecto de inversión se enmarca en un enfrentamiento mucho más amplio por el poder y el futuro liderazgo del fútbol mundial.

La UEFA ha dejado claro que su oposición no se limita a esta iniciativa concreta. La confederación europea ha cuestionado abiertamente el liderazgo de Gianni Infantino y no oculta su deseo de que deje la presidencia de la FIFA.

Infantino aspira a ser reelegido el próximo mes de marzo para un cuarto y último mandato, después de que el Mundial de 2026 haya concluido. Hasta ahora esperaba afrontar la reelección sin oposición, pero el creciente enfrentamiento con la UEFA y otras confederaciones podría cambiar el escenario.

El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, ha descartado presentarse personalmente como candidato a la presidencia de la FIFA. Sin embargo, la confederación europea ha encontrado aliados dentro del fútbol internacional.
Concacaf y AFC también presionan a Infantino

La oposición al actual presidente de la FIFA no procede exclusivamente de Europa. Las confederaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) y de Asia (AFC) también han respaldado las críticas al funcionamiento actual de la FIFA.

El presidente de la Concacaf, Victor Montagliani, aparece como uno de los posibles rivales de Infantino en las próximas elecciones presidenciales.

Las tres confederaciones han mantenido una posición crítica y, a comienzos de agosto, enviaron una carta conjunta en la que reclamaban un cambio en el funcionamiento de la FIFA. En ella defendían que el organismo debía volver a actuar como una institución al servicio del fútbol y no convertirse en un instrumento de poder individual.

 

Un pulso que puede desembocar en acciones legales


El conflicto, por tanto, presenta dos dimensiones paralelas. Por un lado, existe una batalla jurídica relacionada con el acceso a los documentos sobre el fallido plan de inversión para el Mundial. Por otro, se desarrolla una disputa política por el liderazgo de la FIFA y la posible reelección de Infantino.

La UEFA intenta utilizar las vías judiciales estadounidenses para obtener información que podría servirle para determinar si existieron irregularidades en la gestión del proyecto. Si encuentra elementos que considere suficientes, podría trasladar el caso a Suiza y promover acciones contra Infantino por una supuesta «mala gestión delictiva».


La FIFA, mientras tanto, considera que esas actuaciones forman parte de una estrategia de presión política y mediática destinada a debilitar a Infantino antes de las elecciones presidenciales.

En definitiva, el fallido proyecto para atraer inversores al Mundial ha dejado de ser únicamente una controversia económica. Se ha convertido en el principal frente de una batalla por el control y el modelo de gobierno del fútbol mundial, con Infantino enfrentado a una oposición cada vez más organizada dentro de varias confederaciones.

La documentación que consiga —o no consiga— obtener la UEFA en Estados Unidos podría resultar determinante para decidir si el conflicto termina también en los tribunales suizos.

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