
Vemos los materiales imprescindibles en un centro educativo donde se impartan clases de Educación Física para alumnos de distintas edades.
Trabajar las habilidades motrices, iniciar al alumnado en diferentes deportes y poder organizar actividades adaptadas a cada etapa educativa son algunos de los cometidos básicos en el ámbito de la Educación Física escolar.
Para cumplirlos juega un papel básico la disponibilidad de material para Educación Física, que ha de adaptarse a la edad de los estudiantes, los objetivos de aprendizaje de cada etapa y las características de los espacios existentes en el centro, influyendo aquí desde las dimensiones que tengan hasta si están cubiertos o al aire libre.
Material básico para desarrollar las habilidades motrices
La motricidad resulta un aspecto clave a desarrollar en la educación física de las primeras etapas escolares, de ahí la necesidad de contar con aros, cuerdas, ladrillos de PVC, picas extensibles, conos…Materiales que permiten preparar circuitos y actividades destinadas a mejorar el equilibrio, la coordinación, la orientación espacial y la agilidad.
Además, se trata de recursos que tienen un amplio horizonte útil de aprovechamiento, pues pueden emplearse desde Infantil hasta Secundaria, modificando, eso sí, la dificultad de los ejercicios.
Aunque si hablamos de alumnos más pequeños convendría priorizar elementos ligeros, blandos y fáciles de manipular, tanto por elementales motivos de seguridad como por su mejor adaptación a las capacidades motrices propias de estas edades.
Equipamiento de iniciación deportiva y juegos grupales
A la hora de plantear cualquier actividad grupal de Educación Física, dos modalidades de recursos son imprescindibles: los elementos de delimitación del espacio y los de identificación.
Al primer grupo pertenecen materiales como las cintas de señalización y los conos, que posibilitan adaptar el espacio para crear un terreno de juego, circuitos, actividades diferenciadas, etc. Mientras que como elementos identificativos los petos deportivos facilitan la formación de equipos sencillamente distinguibles.
También, como sabemos, las pelotas y balones son elementos básicos en Educación Física. Más allá de las modalidades específicas de cada deporte, se trataría de decantarse por opciones que permitan practicar habilidades básicas como lanzamientos, recepciones, golpeos y desplazamientos.
En las primeras edades son especialmente adecuados los modelos blandos o de espuma, ya que facilitan el aprendizaje y, más allá de que sean más seguros, evitan el miedo a recibir un impacto.
En Primaria y Secundaria, al margen de contar con balones de distintas disciplinas deportivas, adicionalmente habrá que disponer de las clásicas modalidades medicinales para practicar determinados ejercicios de fuerza, siempre que su peso se ajuste a la edad y condición física del alumnado.
Material para organizar y controlar las sesiones
Conviene valorar, igualmente, la importancia de silbatos y sistemas de megafonía, que ayudan al profesor a dar indicaciones y coordinar grupos numerosos, tareas bastante arduas cuando hablamos de niños y chavales, por obvios motivos de edad, pero que se simplifican bastante con los recursos mencionados, entre los que también cabe incluir los cronómetros para controlar los tiempos.
Por último, no hay que olvidar todo lo relativo al transporte y el almacenaje del material: carros, bolsas de grandes dimensiones, soportes… A lo que se añadirían elementos de mantenimiento como infladores de balones o agujas de hinchado, necesarios para conservar el equipamiento en buenas condiciones y tenerlo siempre listo para la siguiente sesión.

















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