Martes, 11 de Agosto de 2026

Actualizada Martes, 11 de Agosto de 2026 a las 13:35:30 horas

Medio siglo de la llegada de Mario Kempes, la gran figura de la historia del Valencia

Efe//Iusport Martes, 11 de Agosto de 2026
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El 11 de agosto de 1976, este martes hace medio siglo, un argentino de 22 años recién cumplidos aterrizó en España para firmar por el Valencia, su nombre era todavía desconocido en Mestalla, aunque Mario Alberto Kempes Chiodi se convirtió en el mejor futbolista de la historia del club y durante un par de años fue considerado el mejor jugador del mundo.

 

Con 149 goles en 246 partidos oficiales, el futbolista nacido en 1954 en Bell Ville (Córdoba, Argentina) impulsó al Valencia a alzar la Copa del Rey del 1979, en cuya final anotó un doblete; la Recopa de 1980, con Alfredo Di Stéfano como técnico, y la Supercopa de Europa de ese mismo año.

 

Su inconfundible melena y su característica celebración de los goles con ambos brazos en alto dejaron imágenes icónicas, aún hoy veneradas por el valencianismo y que traspasado generaciones.

 

Kempes se convirtió también en aquel tiempo en estrella mundial, pues fue el máximo goleador de la Argentina campeona del mundo en 1978. Su doblete en la final le elevó al olimpo del fútbol argentino, un restringido altar al que después accedieron figuras como Diego Armando Maradona o Leo Messi.

 

Sus siete campañas en el Valencia tuvieron dos periodos muy diferenciados. El arranque fue arrollador, tanto por los títulos colectivos como por los logros individuales. De hecho, en sus dos primeras campañas fue 'Pichichi' de Primera División.

 

Pero una lesión en el hombro en un encuentro ante el Carl Zeiss Jena alemán, cuatro años después de su llegada, detuvo ese fulgurante crecimiento y puso un acelerado final a la etapa en la que había sido considerado de manera generalizada como el mejor jugador del mundo.

 

Desde su llegada hasta aquel encuentro de octubre de 1980 en el que se lesionó, el astro argentino había anotado 122 tantos en 154 encuentros oficiales, una muestra de su calidad inexorable, que también incluía todo tipo de asistencias a compañeros de aquel Valencia como Rainer Bonhoff, Enrique Saura o Javier Subirats.

 

Sin embargo, esa lesión, de la que no pudo recuperarse bien, le hizo aminorar sus registros y 'apenas' marcó 27 goles en los 92 partidos siguientes. Ese bajón motivó su salida hacia River Plate en marzo de 1981 y, tras su vuelta ante la imposibilidad del conjunto argentino de completar el pago de los 300 millones de pesetas de su traspaso (1,8 millones de euros), su marcha definitiva en 1984.

 

La revista 'El Gráfico' y unos perdigones


Pese a su vitola de crack y a su gran rendimiento en su país, era difícil intuir el enorme impacto que iba a tener Kempes en el Valencia. El secretario técnico del Valencia, Bernardino Pérez 'Pasieguito', que posteriormente descubriría a Pedja Mijatovic, se había fijado en él por su insistente presencia en la revista futbolera argentina El Gráfico.

 

A 'Pasieguito' -entrenador del Valencia en la Copa del Rey de 1979 y la Supercopa de Europa de 1980- le sorprendió sobre todo porque 'El Matador', que ya había disputado el Mundial de 1974 con apenas 20 años, no jugaba ni en River ni en Boca Juniors.

 

Por ello, acudió a Argentina para confirmar en persona que el jugador podía dar el salto a Europa y para poner en marcha un traspaso de 500.000 dólares para el que los socios de Rosario Central tuvieron que dar validez vía referéndum.

 

No obstante, toda esa historia estuvo a punto de saltar por los aires: de Barajas le recogió el presidente del Valencia, José Ramos Costa, e iniciaron un viaje por carretera hacia Valencia, con parada para comer en Motilla del Palancar (Cuenca).

 

Al día siguiente, durante el reconocimiento al futbolista, los servicios médicos encontraron unos puntos negros a la altura del estómago: eran los perdigones de las perdices. Aunque el propio Kempes explicó que les llevó bastante tiempo darse cuenta.

 

La aclimatación no fue fácil: disputó su primer encuentro, las semifinales del Trofeo Naranja ante el CSKA de Moscú, y firmó, según las crónicas de la época, un debut decepcionante.

 

"En cuanto a Kempes, si hubiera que juzgarle por sólo este partido, casi habría que decir que se había hecho un mal negocio con su fichaje. Cabe esperar que será bastante mejor de lo que mostró, pues falló dos goles hechos, no estuvo bien y, a última hora, al ser el primer ejecutor de los penalties valencianistas y tirarlo fuera, redondeó con este fallo una actuación que al público le defraudó por completo", reza una de ellas.

 

Aquel amargo estreno tiene su propia canción, 'Nostalgia de Bell Ville', un tema de 'La Gran Esperanza Blanca' de 2022, y supuso el inicio de una carrera meteórica. Diez días después, en su primer partido oficial, Kempes se resarció con un doblete ante el Celta, dos goles a los que seguirían otros tres en los siguientes tres encuentros.

 

Así empezó a convertirse en la figura de una delantera con Carlos 'el Lobo' Diarte y el neerlandés Johnny Rep y comenzó a construir a una figura que ha logrado trascender hasta ser el único jugador con nombre de una grada de Mestalla y convertirse en el gran ídolo de la afición valencianista.


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