FacebookUn grupo de ajedrecistas profesionales que tienen algún tipo de discapacidad que les impide mover las piezas con normalidad encabezan una iniciativa que pide que se les permita competir con la ayuda de dispositivos electrónicos, lo que impide la normativa de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE).
Algunos de ellos, como el onubense Carlos López, son una referencia en los torneos en los que participan, pero con una distrofia muscular progresiva de cintura, mover las piezas se ha convertido en un verdadero problema y competir de igual a igual, sobre todo en partidas rápidas, es algo que supera la complicación normal.
En su casa de Rociana del Condado (Huelva), ante un ordenador en el que ejemplifica lo que demanda, este ajedrecista asevera que no quiere ventaja alguna, sino acudir a un torneo y no sentirse en inferioridad antes de empezar, una situación que, solo en España, sufren casi 500 ajedrecistas de distintas edades y grados de problemas de movilidad.
Con mucho nivel, pero en inferioridad
Carlos López habla en nombre de jugadores que, como él, tienen un nivel importante en este deporte pero se encuentran con un problema en muchos torneos. En su caso, tiene un Elo FIDE (el sistema que mide la fuerza de los ajedrecistas en torneos oficiales) de 2.114, mientras que el mínimo para entrar en la lista oficial de la Federación Internacional de Ajedrez es de 1.000.
“Lo que buscamos y pretendemos es que las partidas podamos disputarla con un móvil, una tablet o un ordenador para que podamos jugar en igualdad de condiciones y frente a la discapacidad que tenemos, que nos impide mover las fichas con determinada agilidad”, resume López, que recuerda que actualmente la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) prohíbe el uso de de los móviles, “pero eso está orientado a evitar las trampas o lo que se llama el 'doping' tecnológico”.
López pide jugar frente al árbitro, “el propio rival y los propios aficionados que pasan por allí, a través del móvil y el ordenador”, sin llegar a cuestiones como las que ofrecen en la actualidad, “como un incremento de tiempo para mover las piezas, que es una medida siempre muy controvertida, porque no está claro cuánto tiempo hay que dar”.
Ha explicado que cuando ha precisado apoyo siempre ha encontrado “a gente magnífica que normalmente te ayudan a mover las piezas y no hay ningún tipo de problema”, pero no hay que obviar que en algunos torneos “hay en juego premios económicos y es un auténtico problema”, de modo que defiende jugar “en igualdad de condiciones, mediante el ordenador u otro método que determine la FIDE”, con plataformas como 'lichess' o 'chess' con las garantías de seguridad que ofrecen estos programas.
No a los torneos inclusivos
Este ajedrecista sostiene que no quieren ser parte de “torneos inclusivos”, que ya se han celebrado, porque no quieren “unos juegos paralímpicos” de ajedrez, sino “disputar y jugar con el resto”, aunque hay otras personas que abogan por ellos “porque puede ser un incentivo para que puedan participar, al igual que se hace con el deporte de ajedrez femenino, que tiene su propia categoría”, e insiste en que hay que conseguir “jugar en igualdad de condiciones con el resto de rivales, como se ha hecho siempre”.
Carlos López tuvo el primer diagnóstico de su enfermedad hace casi 40 años, cuando tenía seis, y siempre se recuerda con una silla de ruedas y superando obstáculos, y ahora confía en superar también este, para tener autonomía total y hacer un jaque mate a las reglas que se lo impiden.


























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