F: ShutterstockNicholas Knapp era un jugador de baloncesto de la Universidad de North Western en los EEUU y sufría una cardiopatía congénita grave y por ello fue excluido del plantel de la Universidad.
Cuando planteo un amparo por discriminación los jueces dieron opiniones diferentes, mientras el primero hizo lugar a su petición y obligo a la escuela de estudios a convocarlo nuevamente y darle todas las protecciones posibles por su estado de salud, lo que generaba un gasto importante para la universidad, obligó a éstos a apelar la medida.
En la cámara y en la corte del estado de North Western, como órganos revisores de la sentencia de primera instancia, dieron vuelta el fallo del primer magistrado sosteniendo que lo que ocurría era una discriminación inversa, por la cantidad de alumnos sanos que podían estar en su lugar en el plantel, evitando generar a una persona un serio riesgo de vida y responsabilidades y gastos a la universidad.
Confieso que cuando a ese caso lo llevaba a debate en conferencias o clases con mis alumnos de la universidad he encontrado respuestas que apoyaban al primer iudicante , son un sesgo muy cercano a la protección de los DDHH y opiniones que habrían actuado como los jueces de la cámara y la corte.
José Emilio Jozami Delibasich.














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