Martes, 21 de Julio de 2026

Actualizada Martes, 21 de Julio de 2026 a las 03:30:59 horas

EDITORIAL DE IUSPORT
EDITORIAL DE IUSPORT Lunes, 20 de Julio de 2026

No se atreverán a quitarle a la campeona del mundo la sede de la final de 2030

F. RFEFF. RFEF

En las últimas semanas ha cobrado fuerza la idea de que Marruecos podría arrebatarle a España la sede de la final del Mundial de 2030. La construcción del espectacular estadio Hassan II en Casablanca, el creciente peso diplomático del reino alauí y las inevitables maniobras políticas que rodean a cualquier gran evento deportivo han alimentado un debate que, a nuestro juicio, parte de una premisa equivocada.

 

Es cierto que la candidatura nació con un planteamiento diferente. España y Portugal impulsaron un proyecto lógico, basado en la proximidad geográfica, la calidad de sus infraestructuras y una organización solvente. La incorporación posterior de Marruecos fue una decisión esencialmente política, promovida por Pedro Sánchez y Luis Rubiales con el respaldo de la FIFA para reforzar las opciones de éxito de la candidatura y proyectar un mensaje de unión entre Europa y África.

 

Aquella decisión tuvo un coste evidente: España dejó de ser el único gran protagonista del proyecto y abrió la puerta a que uno de sus propios socios aspirara al mayor premio posible. Marruecos nunca ha escondido su objetivo. El estadio Hassan II no se levanta únicamente para albergar partidos del Mundial; se construye con la clara intención de convertirse en el escenario de la final.

 

Sin embargo, una cosa es aspirar y otra muy distinta conseguirlo. Quedan todavía muchos meses de negociaciones, presiones e intereses cruzados. Nadie puede ignorar que la geopolítica también juega sus partidos en el fútbol. Las relaciones internacionales, los equilibrios diplomáticos e incluso la influencia de dirigentes como Donald Trump pueden formar parte del contexto en el que la FIFA tome su decisión en 2027. Sería ingenuo pensar que un acontecimiento de esta magnitud se decide exclusivamente atendiendo a criterios deportivos.

 

Pero precisamente por eso cuesta imaginar que la FIFA quiera asumir el enorme desgaste que supondría privar a España de la final.

 

España llegará a 2030 como la vigente campeona del mundo y, sobre todo, como una de las grandes potencias del fútbol internacional. Albergará la mayor parte de los encuentros del torneo, aportará la mayoría de las sedes, cuenta con algunos de los estadios más emblemáticos del planeta y representa uno de los mercados futbolísticos más importantes del mundo.

 

Quitarle la final significaría enviar un mensaje difícil de justificar. La imagen de una Copa del Mundo organizada mayoritariamente en España cuya final se dispute en otro país generaría una controversia innecesaria para la propia FIFA.

 

El Santiago Bernabéu —y, en función de su evolución, también el futuro Camp Nou— ofrecen todas las garantías organizativas, deportivas y mediáticas que puede exigir una final mundialista. No existe una necesidad objetiva que obligue a trasladar el partido más importante del torneo a Casablanca, más allá del legítimo deseo de Marruecos de aumentar su protagonismo.

 

Eso no significa que España pueda confiarse. Ya comentamos que el verdadero error fue aceptar una candidatura en la que la final dejaba de estar asegurada desde el mismo momento en que se incorporó un tercer socio con ambiciones propias. Lo que parecía un simple refuerzo estratégico terminó convirtiéndose en una competencia interna por el mayor escaparate del campeonato.

 

Ahora toca defender con firmeza lo que debería ser evidente. No basta con confiar en la lógica; hay que hacer política, diplomacia y gestión institucional. La FIFA no decide en un vacío. Tampoco lo hacen sus miembros.

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.90

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.