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El 10 de junio de 2026, en la jornada previa al inicio de la Copa del Mundo de 2026, la FIFA anunció significativas reformas al sistema de traspasos de jugadores.
En el año 2001 la FIFA aprobó la primera versión del Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de Jugadores (RETJ). Dicho marco normativo se dictó como consecuencia del conocido caso “Bosman” del TJCE, del 15 de diciembre de 1995, que abolió el denominado derecho de retención. Esta última figura encontraba su origen en el sistema de fútbol inglés de fines del siglo XIX y encontraba su razón de ser en la necesidad de equilibrar la competición. De esa manera, se dispuso que una vez que un jugador se vinculaba contractualmente con un club, no podía al vencimiento del contrato celebrar un nuevo contrato con otro club, salvo que se compensara al club de origen o que este autorizara esa contratación.
Desde entonces el RETJ ha sufrido reiteradas reformas parciales.
Sin embargo, el 4 de octubre del 2024 el ámbito regulatorio de las transferencias de futbolistas sufrió un fuerte cimbronazo a partir del caso del TJUE C-650/22 relativo al futbolista Lassana Diarra. El caso Diarra presenta un fallo que marca una vez más el ingreso del Derecho Comunitario europeo en el campo de juego y hace tambalear el fútbol mundial. El TJUE concluye que la normativa de la FIFA colisiona con el principio de libre circulación de los trabajadores dentro de la Unión y que a su vez restringe la libre competencia en el mercado. El TJUE sostiene que, aunque la regulación de la FIFA puede resultar justificada, en el presente caso existen diversos elementos de carácter discrecional y/o desproporcionado. Es decir, no se pone en tela de juicio la facultad de la FIFA para dictar normas a nivel mundial que regulen y organicen el fútbol federado. Tampoco se pone en duda el principio de la estabilidad contractual. Pero, el fallo considera que en el caso concreto las normas del RETJ involucradas resultan desproporcionadas.
A diferencia de lo sucedido con Bosman, donde la FIFA tardó más de cinco años en reaccionar, con Diarra rápidamente se ocupó del tema. En un primer momento emitió la Circular 1900 de fecha 17 de octubre de 2024 por la cual la entidad rectora del fútbol a nivel global convocó a una consulta mundial destinada a iniciar un proceso de diálogo amplio, exhaustivo y transparente en el que participen expertos, así como todas las partes interesadas y afectadas, organizaciones o particulares. En definitiva, la FIFA toma las observaciones y abre un proceso de diálogo en el que cualquier interesado puede proponer mejoras para el marco regulatorio actual.
Dr. Germán Gerbaudo





















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