F: Europa PressLa tenista española Sara Sorribes confesó que "los primeros meses" desde que paró en abril de 2025 para cuidar su salud mental "fueron muy complicados" y eran para realizar "los básicos", como ducharse, asearse, porque "no tenía fuerzas para nada".
"Soy una persona a la que le gusta mucho cuidarse y trabajarse e intentar escucharse lo máximo posible. Fui viendo cosas en mí dentro de la pista, un peor comportamiento, me costaba escuchar las cosas que me decían los entrenadores, no era capaz de tener la mente abierta. La competición suele sacarte lo que llevas dentro y en un momento dado me lo dijo al 100%: 'oye Sara, esto no puede seguir así'", comentó la deportista durante la presentación del estudio 'Radiografía del bienestar emocional y el deporte en España', realizado por Nara Seguros.
La castellonense, acompañada de Javier Savín, psicólogo general sanitario y director clínico de Desarrollo de Negocio en la Fundación Salud y Persona, y Miguel Ángel Martínez Ribó, director Médico de Nara Seguros, reveló que fue "difícil de entender" por qué tuvo que parar en abril de 2025 para cuidar su salud mental.
"Los resultados no eran malos, pero la manera no era esa. La psicóloga me dijo que seis meses no eran nada, pero lo ves como un mundo, no sabes si vas a volver, pero es la decisión de la que más me alegro", agregó la tenista, de 29 años.
Porque tras su decisión, durante "las primeras semanas" intentaba "hacer los básicos". "Ducharme, asearme, lo mínimo, porque era lo que daba mi cuerpo en ese momento. Los dos primeros meses fueron muy complicados, no tenía fuerzas para hacer nada. Hice un viaje sola y empecé a retomar todo, a ir al gimnasio, fue un cambio interesante", relató.
"Era una sensación de que no iba a estar bien y le quedaba mucho tiempo. Y me parece difícil de llevar y de entender. Es importante que la gente de al lado se sigan trabajando y cuidando. Intentar llevarlo desde la máxima naturalidad posible", apuntó.
Ahora, su visión del deporte "ha cambiado totalmente", porque ha conseguido "darle el espacio que necesita a cada cosa". "Hay momentos para todo, esa es la mejor manera para no llegar a saturarme como en su momento", prosiguió.
"Al tener que hacerlo al 200%, necesito haberme trabajado muy bien fuera, haberme dedicado tiempo a mí, para que dentro de la pista vaya bien. Me cuesta llevarlo como 'hobby' y trabajo a la vez. Tengo mucha suerte, porque me gusta mucho lo que hago y lo disfruto", aplaudió una Sorribes que libera estrés "con unas buenas relaciones sociales", jugando al pádel, caminando. "Intento salir del personaje que juega al tenis, me voy a la persona, ahí estoy a gusto haciendo cualquier otra cosa", añadió.
Y valoró la importancia de que una deportista de su nivel comuniqué este tipo de problemas. "La parte de dentro de la pista, necesitas esa tensión, dentro de unos límites, con las mismas cosas que tenemos todos. La gente te ve como diferente, como si esto no nos pudiera pasar. Pero somos todos iguales", defendió.
El informe elaborado por Nara Seguros refleja cómo la relación de los españoles con el deporte está cambiando, ya que más del 74% considera que la actividad física debería ocupar un lugar fundamental en el cuidado de la salud, al mismo nivel que la alimentación o el descanso.
Además, el 86,5% asegura realizar algún tipo de actividad física y el 79% afirma recurrir al deporte para reducir el estrés y desconectar mentalmente. En esta misma línea, 7 de cada 10 reconoce sentirse peor cuando deja de moverse.
"Durante mucho tiempo el deporte estuvo asociado casi exclusivamente al rendimiento físico. Hoy vemos cómo empieza a entenderse también como una herramienta de prevención, equilibrio emocional y bienestar integral", explicó Miguel Ángel Martínez Ribó, director Médico de Nara Seguros.
El estudio revela, sin embargo, que aunque la mayoría de los españoles reconoce los beneficios de mantenerse activo, más del 60% admite llevar una vida sedentaria y 1 de cada 3 pasa más de siete horas sentado al día. Las mujeres, los jóvenes y las personas con mayores niveles de estrés son quienes muestran más dificultades para mantener rutinas de autocuidado sostenidas en el tiempo, una percepción que es especialmente elevada en Comunidades Autónomas como Madrid, Cataluña o Comunidad Valenciana.
"La mayoría de las personas sabe que moverse le hace sentir mejor, pero vivimos en dinámicas que dificultan sostener hábitos saludables. La presión constante, la hiperconexión y el agotamiento mental también afectan directamente a nuestra capacidad de cuidarnos", señaló Javier Savín, experto en Psicología del Trabajo y las Organizaciones.






















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