Domingo, 14 de Junio de 2026

Actualizada Domingo, 14 de Junio de 2026 a las 17:26:45 horas

El cuerpo de los futbolistas de élite se activa al despertase en el día de la competición

EFE / IUSPORT Domingo, 14 de Junio de 2026
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El cuerpo de los futbolistas de élite se activa desde que se despiertan en el día del encuentro, dado que experimentan un incremento del 82,1 % en sus niveles de cortisol nada más abrir los ojos por las mañanas de competición, frente al 24,7 % en los días de descanso.

 

Esta es una de las conclusiones de una investigación realizada por miembros de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Universidad de Málaga, University College de Londres (Reino Unido) y Research Institute de Varsovia (Polonia), con una muestra de 190 atletas de élite -58 mujeres y 132 hombres- de 7 disciplinas olímpicas y profesionales.

 

Este estudio revela que esta producción hormonal, que multiplica por tres la respuesta biológica habitual, funciona como un sistema de "encendido" automatizado del organismo para afrontar las exigencias del partido en el día de la competición oficial, ha detallado este jueves UNIR en una nota.

 

Así, para los deportistas de alto nivel, "el verdadero encuentro empieza mucho antes de saltar al terreno de juego: concretamente, en el segundo exacto en el que despiertan", ha constatado esta investigación, publicada en la revista científica Psychoneuroendocrinology.

 

La investigación, que ha analizado muestras de saliva de 190 atletas de primera división de varias disciplinas, incluidos futbolistas profesionales de las mejores ligas europeas, concluye que este fenómeno, conocido como 'respuesta del cortisol al despertar' (CAR, por sus siglas en inglés), es un mecanismo neuroendocrino clave para movilizar energía, aumentar el estado de alerta y preparar los sistemas metabólico y nervioso antes del juego.

 

El estudio, que ha analizado las concentraciones de cortisol justo al despertar y 30 minutos después en días de partido oficial y de descanso, ha confirmado la llamada 'hipótesis de la anticipación': "el CAR no es una simple respuesta reactiva al estrés, sino un mecanismo adaptativo y biológico que prepara al cuerpo para demandas exigentes".

 

Ventaja competitiva

 

"El estudio desvela que la respuesta del cortisol al despertar podría ser una activación anticipatoria, una movilización urgente y aguda, vinculada a la estimación subjetiva de los desafíos que afrontaremos ese día”, ha explicado el investigador de UNIR y autor principal del estudio, Manuel Jiménez.

 

Ha añadido que, en términos biológicos, el cerebro actúa como un sistema predictivo, ya que "anticipa la importancia del desafío que está por venir y pone en marcha una respuesta en cascada, que prepara al cuerpo para rendir al máximo, incluso antes de que comience la competición”.

 

Este fenómeno, ha precisado, está relacionado con la impronta evolutiva de cada especie porque, "a lo largo de la evolución, debió de ser una ventaja biológica estar alerta y preparado para responder a las amenazas nada más despertar, coincidiendo con el aumento de la luz solar”.

 

En el deporte profesional, conseguir que la CAR de cada persona se ajuste con precisión a las necesidades reales del desafío que tiene por delante representa una ventaja competitiva fundamental, ha relatado jiménez.

 

Para él, "una sobreactivación o una hipoactivación de los sistemas neuroendocrinos podría ser desadaptativa y dificultar la capacidad del deportista para batir a sus rivales”.

 

Aplicaciones prácticas

 

El estudio propone la monitorización del CAR como herramienta científica para medir la disposición competitiva real de los futbolistas.

 

Los resultados han mostrado una variabilidad individual del 47,3 % respecto a la media, lo que confirma que cada jugador posee un "reloj de activación" único.

 

Los autores señalan que evaluar si un futbolista presenta una respuesta atenuada (falta de activación) o exagerada (estrés perjudicial) la mañana de un partido clave permite a los preparadores físicos y psicólogos deportivos aplicar estrategias correctoras inmediatas para asegurar que el deportista salte al terreno de juego en su ventaja competitiva óptima.

 

Jiménez ha subrayado que "si el jugador se somete a un exceso de estrés o sufre alteraciones en su descanso, algo habitual en las concentraciones de los grandes torneos, su sistema endocrino puede ver alterada su capacidad de respuesta", lo que afecta a su rendimiento y se asocia directamente con un mayor riesgo de sufrir lesiones musculares.

 

Esta investigación también revela que, en el deporte de élite, se unifica la respuesta biológica al estrés, lo que elimina la diferencia tradicional entre el peso de la responsabilidad individual y la compartida.

 

Al despertar, el perfil hormonal de un futbolista de primera división muestra la misma intensidad adaptativa que el de un atleta de disciplinas individuales.

 

"Solemos pensar que los futbolistas sienten menos presión porque la responsabilidad se comparte entre 11 jugadores en el campo", según Jiménez, pero "este estudio demuestra que, en el nivel de élite mundial, el cuerpo de un futbolista se activa con la misma intensidad por la mañana que el de un atleta que compite solo". 

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