Lunes, 08 de Junio de 2026

Actualizada Lunes, 08 de Junio de 2026 a las 09:20:09 horas

EDITORIAL DE IUSPORT
EDITORIAL DE IUSPORT Lunes, 08 de Junio de 2026

Florentino ya sabe que no todo el madridismo está con él

Florentino Pérez ha vuelto a ganar. Y lo ha hecho con claridad. El 65% de los votos obtenidos en las elecciones del Real Madrid le permiten revalidar la presidencia y afrontar un nuevo mandato con la legitimidad que otorgan las urnas.

 

Sin embargo, detrás de la contundencia aparente de los números se esconde una realidad política que no debería pasar desapercibida: Florentino ha ganado, pero muy lejos de la unanimidad que esperaba.

 

Durante años, el presidente madridista ha gobernado prácticamente sin oposición. La ausencia de rivales y la acumulación de éxitos deportivos e institucionales habían consolidado la percepción de que su liderazgo era indiscutible. Estas elecciones, sin embargo, han demostrado que existe un sector significativo del madridismo dispuesto a respaldar una alternativa.

 

Ese sector tiene nombre y apellidos: Enrique Riquelme. El empresario consiguió el 35% de los votos, un resultado que, lejos de interpretarse como una derrota contundente, debe ser leído como el nacimiento de una oposición real dentro del club. Más aún si se tiene en cuenta el contexto. La convocatoria electoral se produjo el 12 de mayo y las votaciones se celebraron el 7 de junio. Menos de un mes para organizar una candidatura, darse a conocer entre los socios y competir contra una estructura consolidada durante más de dos décadas.

 

En esas circunstancias, reunir los avales necesarios ya era una hazaña. Obtener después casi 12.000 votos constituye un éxito político indiscutible. Riquelme ha demostrado que existe espacio para un discurso alternativo y que una parte importante de la masa social no comparte todas las líneas maestras del proyecto actual.

 

El dato más relevante de la noche no fue el 65% de Florentino, sino el 35% de Riquelme. Porque ese porcentaje representa una base electoral sólida sobre la que construir una futura candidatura. A diferencia de otros aspirantes que desaparecieron tras una derrota, Riquelme sale de estas elecciones mucho más fuerte de lo que entró. Ya no es un desconocido para los socios. Ha ganado notoriedad, experiencia y una red de apoyos que podrá ampliar durante los próximos cuatro años.

 

Además, la diferencia generacional juega a su favor. Cuando concluya este mandato, Florentino Pérez tendrá 83 años. Riquelme apenas habrá cumplido 45. Mientras el actual presidente afronta probablemente la recta final de su trayectoria institucional, el aspirante dispone de tiempo para consolidar un proyecto a largo plazo.

 

Por supuesto, sería un error minimizar la victoria de Florentino. Los socios han respaldado mayoritariamente tanto su gestión como sus propuestas de futuro. Ha recibido un mandato claro para desarrollar sus proyectos deportivos, empresariales e institucionales. Pero también sería un error interpretar el resultado como un cheque en blanco o como una adhesión unánime del madridismo.

 

Las urnas han enviado un doble mensaje. Por un lado, confianza suficiente para que Florentino continúe liderando el club. Por otro, la constatación de que más de uno de cada tres votantes desea explorar una alternativa. Esa es la verdadera novedad que dejan estas elecciones.

 

Florentino ha ganado el presente. Riquelme, en cambio, ha comenzado a construir el futuro. Y si algo ha quedado claro tras la votación del 7 de junio es que las elecciones de 2030 ya han empezado.

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